Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
P o r fierras de Avila. Las Legionarias Jo la Salud. El grupo de niñas veraneantes, bajo el puente de Arenas de San Pedro. (Foto Juan J. Perales. En tomo a una cruz de piedra. A v i l a es hermosa acaba de decir el señor Maciá. Y eso que no vio m á s que la capital. N o le fué dable contemplar la provincia, dividida en dos zonas que presentan una gama de admirables bellezas naturales. P a r te llana, árida, donde se cultivan los cereales m á s excelentes. Parte montañosa con la vegetación más insospechada: hasta el naranjo, la granada, el limonero, el tabaco. E s esta parte un verdadero vergel ante el que, extasiados, cantaron los m á s excelsos líricos. Zorrilla le llamó paraíso. Rubén D a río vivió en uno de sus pueblos, donde dejó vínculos familiares. T a m b i é n l a ha ensalzado la ciencia. E l doctor M a r a ñ ó n ha dicho que es la suma de todas las cosas sanas y admirables, qute encierra el clima de montaña en tocios sus aspectos y en todas sus altitudes Terra ignota, como expresaron muchos literatos eminentes antiguos y modernos, nuestras devociones por el sano afán de gozarla nos hacen recorrerla en los días de asueto dominical. Y en una de estas excursiones, al retorno de la bella Candeleda hacia Arenas de San Pedro, nos encontramos sorprendidos en el poblado bosque con un espectáculo simpático. Bullían, entre el enjambre de pinos un grupo de muchachas. Nos detuvimos. Las muchachas realizaron ejercicios gimnásticos, se sumergieron en el río que corre entre el bosque ocultándose a trechos como enorme serpiente que quisiera huir a nuestra mirada. Tomaron después el baño de sol y luego comieron con fruición la vianda preparada por ellas mismas. Había tan excelente organización, una organización de campamento, tal sugestivo en-
 // Cambio Nodo4-Sevilla