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A B C. M A R T E S 22 D E S E P T I E M B R E D E 1931. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 23. C O N S E J O D E G U E R R A P O R SEDICIÓN M I LITAR, PARA JUZGAR A O N C E CABOS Y CINCO S O L D A D O S D E ARTILLERÍA S e constituye el T r i b u n a l Relato de los hechos. Desfile de testigos. Informe del fiscal. Informe d e las defensas. L a s rectificaciones. E n el salón de actos del cuartel de San Hermegildo, se reunió, a las diez de la mañana de ayer, un Consejo de guerra, para juzgar, a once cabos y cinco soldados de A r tillería, que aparecen como más complicados en el movimiento sedicioso acaecido el pasado día i r en el cuarted del Tercero Ligero. E n el momento de pronunciar el presidente la palabras de ritual, concediendo audiencia pública, l a sala ha quedado totalmente ocupada. S e c o n s t i t u y e el T r i b u n a l E l teniente coronel de Artillería, D V i cente Valero Conti, presidente del Tribunal, declara éste constituido. L o forman tres capitanes del A r m a de los acusados, otros tantos de Caballería, y uno de Infantería, entre propietarios y suplentes. Actúa de fiscal, D Eduardo Jiménez Quintanilla, comandante del Cuerpo Jurídico. L o s procesados pertenecen todos al Tercero L i g e r o de Artillería, y son: Cabos, Cesáreo Macías y L u i s León, y soldado Juan Barea, los tres defendidos por el capitán D Eduardo de la T o r r e soldados Juan Ríos Mateos y Antonio Martínez, y cabos Francisco Muñoz, Antonio Jiménez y José S. Tovar, a quienes defiende el capitán D R a fael Pérez Reina; cabos Juan Villarreal, Francisco R u i z Benítez y Juan Sánchez García, que tienen por defensor al capitán D Eduardo M a t t a cabo Miguel Palomar, defendido por el capitán D Manuel D u r a n soldado Manuel Rebujo y cabo Antonio V á z quez Bejarano, a quienes asiste el alférez D Antonio N a v a r r o soldado Manuel Expósito, defendido por el capitán D Federico Navarro, y cabo Melchor Catalán, en favor del que informa D Rafael Esquivias. D e los dieciséis se sientan en el banquillo once. R e l a t o d e l o s hechos E l presidente concede la venia al relator, comandante S r Pastor, quien narra los hechos, leyendo las aportaciones que se han llevado al sumario, instruido en nueve días, a pesar de que es voluminoso. Según lo aportado por el jefe, el pasado día 11 las unidades acudieron al comedor a la una de l a tarde, negándose la mayoría de los soldados a comer, so pretexto de que los garbanzos sabían a petróleo. L a s baterías se retiraron a sus dormitorios, y el capitán de servicio ordenó que fuesen a la Sala de Estandartes dos individuos de cada una, para que expusiesen los defectos que habían encontrado al rancho. A l hablar los citados soldados y clases con el oficial, hubo de distinguirse por cierta violencia de palabra el soldado Juan Ríos Mateos, quien fué severamente amonestado. U n cuarto de hora más tarde de haberse reintegrado a los dormitorios, después de esta conferencia, aparecieron en el- patio grupos, que, en actitud tumultuaria, se d i r i gieron hacia la Sala de Estandartes. E l oficial de guardia formó su fuerza, ordenando cargar las armas, y entonces los sediciosos se retiraron precipitadamente, no sin dirigir insultos a los que en actos del servicio cumplieron su deber, obedeciendo a su jefe. Este avisó entonces al inmediato cuartel de Caballería, ordenando al grupo de escuadrones que se armase y situase a mitad de distancia entre los dos acuartelamientos. Entonces, el coronel de Artillería recorrió los dormitorios, obteniendo en todos promesas de acatamiento al mando. A lo largo del relato aparecen unas interesantes declaraciones. Se afirma en ellas que el domingo, día 13, iba a celebrarse una Junta de cabos de Ingenieros, Sanidad, I n fantería y Artillería, con objeto de constituirse en. sociedad y pedir mejoras de haber, así como que les diesen el mismo trato que a los sargentos, permitiéndoseles comer y dormir fuera del cuartel. Se dice que la Junta iba a ser presidida por un teniente de Ingenieros, y luego se desmiente l a afirmación, rectificándola, en el sentido de que en la reunión se nombraría presidente y se discutiría la forma de hacer la petición a los Poderes. cariados como meros ejecutores. Respecto a! coronel del Cuerpo y capitán de cuartel que estaba de servicio en el momento de ocurrir los sucesos, llamó la atención del tribunal, por entender que hubo negligencia, no constitutiva de delito, y, por tanto, que se les debe corregir en vía gubernativa. Apreció que los encartados habían cometido el delito de sedición militar, previsto y penado en el artículo 243 del Código de Justicia Militar, y pidió, en nombre de la ley, que se impusiese la pena de 18 años de p r i sión militar para cinco de ellos, y para los restantes solicitó l a pena de 14 años de reclusión militar temporal y accesorias. Precios sin competencia Informe de las defensas A continuación informaron los defensores de los procesados. E n primer lugar lo hizo el alférez Navarro, quien afirmó que el delito cometido por sus patrocinados al intentar reunirse con los demás cabos de la guarnición para constituir una sociedad, no era sino una falta grave, y pidió que se les i m pusiese solamente la pena de dos meses y un día. Afirmó luego que la reunión que iban a tener los cabos era solamente para efectuar un cambio de impresiones y convenir cómo se iban a solicitar las mejoras. E l capitán D Federico Navarro, defensor de otros procesados, se basó principalmente en señalar l a premura de tiempo con que se ha actuado, que es defecto capitalísimo, y solicitó para sus defendidos la absolución, por falta de pruebas. Desfile de testigos E l capitán Duran dijo que l a culpa de A continuación desfilan los testigos, que lo ocurrido es del ambiente de indisciplina son muchos, y no aportan nada nuevo a lo social en que vivimos, y pretendió justificar consignado. la actuación de su patrocinado para exculTerminada la prueba testifical el presidenparle. También pidió l a absolución. te suspende la sesión para que el fiscal orE l capitán de la Torre, dice que en realidene sus notas. dad no hubo desobediencia, porque nadie r a tificó la orden de comer el rancho. P o r tanInforme del fiscal to, donde el fiscal ve una sedición, no hay Reanudada la sesión, el S r Jiménez Quinsino un incidente, y el artículo aplicable al tanilla comienza su informe. caso no es el 246, sino el 243, que habla de Dice que el Ejército, como hijo del P o- peticiones en. forma antirreglamentaria. der civil, debe ser agente pasivo en la conDespués informó el capitán D Eduardo moción espiritual de España, y tener por Matta, quien afirmó que l a gravedad de las principalísima misión velar por su propia penas pedidas no tenía paridad con la rapidez disciplina, ya que ésta es única en todos los del procedimiento. P a r a el cabo Villarreal regímenes. pide la absolución, y para Ruiz Benítez y. Reconoce que no hay pruebas suficientes Sánchez García, que se les destine a un Cuerpara señalar a los inductores e inspiradores po de disciplina. del movimiento, y considera a todos los enE l capitán Pérez Reina rebate los argumentos del fiscal, y entiende que a su patrocinado debe condenársele a tres años y un EMPRESA D E AUTOMÓVILES día, en vez de los dieciocho pedidos. E l último en informar es el teniente don Rafael Esquivias. Esgrime principalmente el SERVICIO D E VIAJEROS argumento de que se encuentran en libertad Desde Sevilla a Arahal, Paradas y Marotros que indudablemente han tomado parte chena, con salida de Sevilla a las cinco y en el movimiento sedicioso. Solamente por media de la tarde. buscar la ejemplaridad del castigo, se va a Desde Sevilla a Arahal, Puebla de Cacondenar a su defendido. Añade que hay zalla, Osui. a, Aguadulce y Estepa, con safalta de comprobación y defectos en el sulida de Sevilla a las cinco de la tarde y mario y que se debe condenar con más gasiete de la mañana. E l coche de la mañana tendrá continuajiO j a Herrera, Puenrantías, v te Geni! Lucena y Cabra. Oficina y parada en Sevilla: Cano y CueLas rectificaciones to, 4 (Puerta de la Carne) Teltífono 25989. E l fiscal, S r Jiménez Quintanilla, pidió la palabra para contestar á los defensores. D i j o que las defensas estaban informadas por un espíritu de particularismo, y que no se había teni do en cuenta que los hechos eran un movimiento colectivo, siempre pepara calefacción y cocinas Jigroso en las Instituciones armadas. T e r minó ratificándose en todas sus peticiones, SERVICIO A DOMICILIO por razón de l a conservación del Ejército, que es la mejor salvaguardia de la vida ciudadana. L e contestó brevemente el capitán Pérez Reina, y después el presidente del T r i b u PASTOR Y LANDERO, 8- TELEFONO 23012 nal llamó uno por uno a los procesados, preguntándoles si tenían que hacer manifestaCarbón especial para fragua ciones. Todos contestaron negativamente. A las cinco menos cuarto quedó reunido el Consejo en sesión secreta, para deliberar. RAFAEL DÍAZ StevensonjMet, Impartí A.
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