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A B C. MIÉRCOLES 23 D E SEPTIEMBRE D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAG. 23. del Trabajo. Se demostró, que había armas. E l Sr. J I M É N E Z interrumpe. N o es necesario presentar a los lectores E l Sr. G A L A R Z A ¡A mí me lo va españoles al gran novelista Ferdinand Osa decir su señoría! ¡S i cuando fuimos a sendowski, ventajosísimamente conocido, Barcelona a preparar la revolución, la Condesde la publicación de sus novelas Bestias, federación nos pidió inmediatamente armas hombres y dioses. El hombre y el misterio de y dinero. E l dinero se 1 entregaron correAsia, De la Presidencia a la cárcel, Bajo el ligionarios del Sr. Jiménez, quien sabrá si asóte del simmoun y otras. Suya es también con él adquirieron o no armas. la interesante novela de aventuras N o se avergonzará jamás de los tiempos pasados. Nunca fué romanonista. O i i a i c Ó B B aüel esiefffe Dedica grandes elogios al jefe superior ele Policía de Barcelona, gran caballero y inédita todavía en nuestro idioma, cuyas hombre de honor, que tiene el aplauso de primicias van a tener los lectores de A B C, todas las clases sociales, incluso la obrera. que ha adquirido de la Casa editorial M E l S r J I M É N E Z Y o hablé de l a JefaAguilar el derecho de publicarla en folletín, tura de Policía, no del jefe superior. según versión de nuestro compañero el disE l Sr. G A L A R Z A N o sé qué es más tinguido escritor D José Campos Moreno. absurdo: si creer al jefe superior capaz de cometer hechos criminales, o suponerle cala a! c SB paz de no enterarse de lo que ocurre en la Jefatura. E l jefe superior procede bien hasta es la novela del Sahara, en la cual se descuando echa a ciertas personas de su describen con arte difícilmente igualablc las pacho. tristezas y las penalidades. de aquellas inhospitalarias regiones, los asaltos a las caJustifica finalmente su intervención, d i ciendo que era obligada, como lo será siem- ra vanas, la vida de los bandidos que las acometen y sus astucias y sus combates. pre que crea justo defender autoridades que U n a aventura amorosa, unas investiga cumplen escrupulosamente con su deber. dones arqueológicas, un caballeresco, pero E l Sr. Q U I N T A N A de l a ezquerra cataimplacable vengador de su honra son elelana, no es partidario de l a confusión de Poderes, y cree que de las mismas palabras mentos fundaméntales de la novela, que, evidel Sr. Jiménez se deduce que lo procedendentemente, ha de tener muchísimos lectores. te es que posean datos, denuncien los heA l final de E L H A L C Ó N D E L D E S I E R T O apachos a sus superiores jerárquicos o, en todo rece en escena una figura muy conocida, caso, a los Tribunales de Justicia. Cree que pero nada estimada de los españoles, y su el principio de autoridad es necesario para presencia contribuye al interés del libro. l a vida de la República, y ésta se halla por encima; de todos nosotros. (M u y bien. Aplausos. orador le abandonó, no sin cruzarse frases para el porvenir. E l Sr. V A R G A S radical- socialista, hace E l P R E S I D E N T E Creo que el asunto suyas, en nombre de la minoría, las palaestá bastante discutido. bras del anterior diputado. E l Sr. J I M É N E Z Esto es todo lo que E l Sr. J I M É N E Z rectifica. Se declara tengo que decir. partidario del sindicalismo como doctrina, U n a v o z M u y feo, por cierto. pero sin creer que haya llegado el momento E l Sr. J I M É N E Z Y o digo que estos de su implantación. Tampoco es represenobreros de Barcelona tienen madres, mujetante de los Sindicatos, y afirma que es reres e hijos, que piden justicia a la Repúpublicano de extrema izquierda. blica. Debéis hacerla, pero si no la hacéis Alude a l a sublevación de l a escuadra inallá vosotros con vuestra conciencia. Y o los glesa y a l a forma de su solución, al ceder he defendido. í a C á m a r a con una promesa que ha calmado Una voz de los radicales: ¿Y cuánto vais el movimiento. a cobrar? Así- -dice- -se robustece el principio de E l P R E S I D E N T E Se aprueba la proautoridad. (Rumores. puesta del Sr. Jiménez? Y o no hablé del jefe superior de BarceVoces: N o lona. Y o estoy reñido con él por una cues. E l P R E S I D E N T E Queda desechada. tión electoral. L a sesión se levantó acto seguido, a las E l Sr. G A L A R Z A ¡P o r una cuestión dos de la madrugada. electoral, no! (E l ministro de- l a Gobernación confirma con gestos estas palabras. Se oyen voces de ¡que se diga, que se diga! E l Sr. J I M É N E Z N o me parece oportuno. Relataré hechos. Habla de incidentes de su elección, y de la detención de uno E n el misterio, que nunca lo es, de la sesión secreta, el señor presidente puso un de sus apoderados. Relata que fué a enterarpequeño detalle en conocimiento de la Cáse de las causas de esta detención, y le d i mara. Durante el mes de agosto los señores jeron que obedecía a que dicho señor había diputados del Congreso gastaron nueve mil dicho públicamente, que por doscientas pepesetas del presupuesto del Congreso en setas sacaba a detenidos de l a Jefatura. hacer viajes en avión. E l Sr. G A L A R Z A Doscientas cincuenEntonces la Cámara expuso su opinión ta pesetas. de que el gasto era un poco excesivo. S i E l Sr. J I M É N E Z L o que pasó fué que dinueve mil pesetas... francamente... sin acricho señor es abogado y cobró doscientas cinmonia- -porque tampoco es ruinosa la cifra- cuenta pesetas, según minuta escrita, a una la Cámara tomó ese gesto de los padres que ciudadana que se hallaba detenida. (Grandes aprehenden un dispendio del hijo. rumores. E l Sr. L l u h i pidió la palabra. E l Sr. P É R E Z M A D R I G A L ¡F o r m i d a Bueno. Se habían gastado nueve mi! peble declaración a la hora histórica de Jas dos setas. Y fueron los diputados catalanes los de l a madrugada! que originaron el- dispendio. ¿A qué oculE l Sr. J Í M E N E Z entre interrupciones tarlo? U n catalán es un hombre trabajador, contrarias a la justificación que da de los más trabajador que el resto de los españohechos, sigue su relato y explica ja escena les. Cuando termina su función en el Conque tuvo con el icíc superior, a quien le greso mil asuntos le esperan ya en su tie Sijo que era más sanguinario que Martínez rra y se marcha volando, por el procedi- 1 A n i d o y Arlegüi, a lo cual aquél replicó v i- miento más rápido, y vuelve volando tamyameitóe, arrojándole de su despacho. E l bién... Esto es plausible. E l desembolso de Nuestro f o l l e t í n El de! Hesietfe nueve mil pesetas mensuales no es exagerado, si se tiene en cuent? el provecho que se deduce de la intensa labor de estos señores. Y el Sr. L l u h i a ñ a d i ó -P o r otra parte la suma es pequeñísima. Repartida entre los cuatrocientos y pico de diputados toca tan sólo a veinte pesetas por cabeza. L a Cámara p e n s ó -Pues es verdad. Y esta es, amigos. la síntesis de toda la conducta económica de Cataluña. L a forma de la argumentación utilizada por el señor Lluhi, es la forma típicamente catalana. Cur. ndo hubo que favorecer su metalurgia, todos los españoles lo pagamos; cuando se vio pbhgada a conceder más altos en sus fábricas textiles, impuso a los demás que los elevasen; cohibió el desarrollo de la industria que pudiera competir con l a suya, c u cualquier otro lugar de la PenínsuL ¡Oh, aquellos buenos y sabrosos tiempos en los que la Dictadura autorizó Comités que exterminaron- -para provecho de Cataluña- -las fábricas de tejidos de G a licia! Cuando le convino que el Arancel se elevase, habló también del interés español. Y los españoles pagaban. Ahora, en un detalle pequeñiio se refleja ese antiguo y eficaz criterio: los diputados catalanes viajan cu avión, y reparten entre todos los demás el gasto. Total ¡b a h! veinte pesetas por cabeza. ¡Admirable espíritu catalán, el único entre todos los demás que tiene un sentido tan sutil, y tan certero, y agudo, del comercio! ¡Q u é pena si algún día se separase ele esta España perezosa, torpe para las cuentas! ¿Dónde podía encontrar un cliente al que manejar con más fáciles recursos? Sería, en verdad, como una metrópoli que forcejease ella misma para desprenderse de sus colonias. i A veinte pesetas por cabeza! Vosotros voláis, y ios demás pagan a escote. Ved ahí- -sin ironía alguna- -un auténtico hecho diferencial Sois superiores- -W. Fernández Flores. Fuera de sesión La comisión de Constitución Esta mañana se reunió la Comisión parlamentaria del proyecto de Constitución y estudió los artículos octavo, noveno y décimo, revisando los artículos anteriores. Después de una viva discusión, según referencia que hizo D Emiliano Iglesias, éste dijo que la Constitución no podía ser una cosa pactada entre ellos, sino una labor de toda España, y como hasta ahora no se había oído más que a Cataluña, él solicitaba que se escuchara a todas las demás regiones españolas. E l Sr. García Valdecasas presentó una enmienda que encerraba la soberanía total de E s p a ñ a sobre todo el territorio nacional, cuya enmienda no fué aceptada. Con respecto al artículo octavo no se ha encontrado tampoco una fórmula conciliadora. N o fué aceptada una enmienda del señor Alcalá Zamora, que se refiere a los catalanes y tiene un sentido tripartita. E n cambio, se aqeptó otra en la que se dice que las regiones tendrán determinadas funciones, siempre que éstas sean aprobadas por el Parlamento. Otro vocal de la misma Comisión nos dijo que ésta se había ocupado también del estudio de los artículos 14 y 15. E n el primero de ellos se han fijado ya todas las facultades propias del Poder central, y entre ellas quedan inherentes a éste la legislación social y l a pesca marítima- A c o t a c i o n e s de oyente un