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ABC. SÁBADO 26 D E S E P T I E M B R E D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 15 sideración y visto con simpatía en tanto que el acuerdo pareció circunscribirse al Brasil y a la América española; pero en cuanto se habló de que el derrumbamiento de las barreras arancelarias afectaría a todo el Continente, el asunto cambiaba radicalmente de aspecto y pronto se oyeron autorizadas voces adversas preconizando lo i m practicable de l a iniciativa, de la que, en verdad, sólo surgiría un favorecido: los Estados Unidos de Norteamérica. E n efecto, y aunque los países hispanoamericanos, al implantarse el librecambio panamericano, procuraran l a introducción de ganados, cereales y demás productos agrícolas en Norteamérica, perjudicando en algo y en los primeros momentos a la agricultura de este país, es evidente que las Industrias estadounidenses serían altamente favorecidas, y, dada la potencialidad de la nación norteamericana, en breve plazo absorvería todos los organismos económicos de Hispanoamérica, sin que estos países entre sí pudieran, en la debida escala, a causa de la dificultad y carestía de los transportes, canjearse los artículos de que no sean comunes productores. E s decir, que al abolirse las Aduanas, pasado un breve período, Norteamérica se habría repuesto de la crisis que hoy sufre, y tendría sujetos totalmente a su vasallaje económico a todos los pueblos de origen hispánico, privando, además, a! erario público de éstos de uno de los más importantes renglones de ingresos que por su parte vería compensarse. H e aquí ahora las razones aducidas por el Gobierno de Méjico para pronunciarse contrario a la idea del Sr. Planet E n principio, le parecería bien la unión aduanera entre dos naciones o reducidos grupos de más de dos naciones; pero considera que el aspecto de la cuestión cambia totalmente al tratarse de una unión aduanera continental. P a r a el juicio del Gobierno de Méjico- -sigue diciendo la nota oficial a que nos referimos- cuyos intereses comerciales se encuentran principalmente r a d i c a d o s en América, resultaría sumamente peligrosa en el terreno social y económico la circunstancia de que una unión aduanera interamericana pudiera dividir y enfrentar a este Continente con Europa, cancelar nuestro mutuo comercio y provocar un terrible desequilibrio financiero. Hace protestas de comulgar en un ideal americanista, como siempre ha demostrado; pero entiende que la situación de igualdad, tan necesaria en el campo jurídico internacional, puede ser causa de grave desigualdad cuando se traslada al dominio de la economía, porque involucra reciprocidades imposibles, resignación de la soberanía fiscal, d i ficilísima paridad y estabilización de la moneda, reglamentos muy restrictivos y un sistema rígido de tarifas, condiciones todas que, si son difíciles y a veces imposibles dentro de las legislaciones y conveniencias nacionales, en muchos casos constituirían impasables barreras dentro de una unión aduanera entre tan gran número de naciones. Recuerda que ya en la primera Conferencia panamericana de 1899 se trató de este proyecto de unión aduanera, y contra él se pronunciaron las naciones hispanoamericanas. Pero admitiendo que las naciones que aceptaran adoptar este plan estuvieran dispuestas a hacer las alteraciones fundamentales qtie. su aplicación exige, habría que vencer dificultades casi insuperables, como es la de fijar la base de la representación de cada República en la Asamblea internacional, ya que si se tomara en cuenta la extensión, población y riqueza, los Estados pequeños quedarían sin la garantía suficiente para proteger sus intereses, y si las naciones fuesen v Ssam estas modestas líneas testimonio de nuestra adhesión a los actos con que C h i le ha conmemorado el centenario del nacimiento de tan insigne periodista e historiador, genuina gloria chilena y figura de nuestra raza digna de todos los; enaltecimientos. JÓSE GUTIERREZ- RAVE CUESTIONES ECONÓMICAS La V Conferencia Comercia P a n a m e r i c a n a y el proyecto de Unión aduanera Del 5 al 12 de octubre próximo se celebrará en Washington la I V Conferencia Comercial Panamericana, que por el momento de aguda crisis económica en que se reúne, como por el programa de asuntos que en ella van a debatirse, promete revestir extraordinaria importancia. Aunque ignoramos si definitivamente se tratará en esta Conferencia en toda su amplitud de la proyectada unión aduanera americana o sólo se aludirá a ella para dejar su estudio a la V I I Conferencia P a n americana, dada la trascendencia del problema, del que por falta de espacio no nos habíamos, podido ocupar antes, vamos a referirnos al mismo para conocimiento de nuestros lectores. A fines de junio del corriente año el entonces ministro de Relaciones Exteriores de Chile, D Antonio Planet, de acuerdo con el resto del Gobierno del general Ibáñez, d i r i gió una comunicación a sus colegas de H i s panoamérica, incluso Brasil, en la que a vuelta de resaltar lo grave de la crisis comercial, económica y financiera del Continente americano, proponía la reunión de una Asamblea técnica, a cuya consideración se someterían los siguientes puntos: Primero. Union aduanera. Estudio técnico de sus posibilidades, desde el punto de vista de la cooperación interamericana. Segundo. Desocupación. Estudio del problema, encarándolo mediante un programa de construcción de obras públicas y de vías de comunicación que faciliten al mismo tiempo el comercio interamericano. Tercero. Armamentos. Estudio de medidas destinadas a presentar- en la Conferencia mundial del desarme de febrero de i932, un punto de vista común a los países americanos que en el hecho disponen de cuadros efectivos. Cuarto. Problema económicofinanciero Examen de los medios para mantener la capacidad de pago de los compromisos financieros de los Gobiernos. Medios para substituir momentáneamente las fuentes ordinarias de crédito internacional. Consideración de los sistemas de emergencia paradetener, de acuerdo con la Banca internacional, la salida de oro cuando l a paralización de exportaciones restrinja el mercado, de letras. P l a n de cooperación general en materia económicofinanciera. L a propuesta del Sr. Planet fué acogida favorablemente, en principio, por casi todos los países hispanoamericanos, a excepción de Méjico, que se pronunció en contra, en un interesante y razonado informe, que a continuación extractaremos, y Colombia, que sugirió l a idea, aceptada por el Gobierno chileno, de que en lugar de reunirse en el mes de septiembre en Santiago o Montevideo, como y a se había insinuado, l a Asamblea técnica, se llevase el proyecto a la I V Conferencia Comercial Panamericana, convocada para primeros de octubre. Toda la Prensa americana ha comentado en estos dos meses el audaz proyecto, en su parte referente a la unión aduanera, fj S? h mereció ser tomado en cone ra representadas como soberanas, esto es, bajío el pie de absoluta igualdad, no estarían suficientemente garantizados los intereses ds las más grandes. Alega, por último, Méjico, para mostrarse opuesto al proyecto, que un Tratado de reciprocidad mutuamente ventajoso entre dos naciones contiguas, podría ser gravoso si se hacía extensivo a todas, dándole el. carácter de continental, principalmente si se tiene en cuenta que las producciones de muchos de los Estados americanos son similares. Cuando escribimos estas líneas no sabemos hasta qué punto la caída del general Ibáñez habrá afectado al plan Planet, y desconocemos, por consiguiente, si el proyecto de la unión aduanera se tratará, como se anunció, en la I V Conferencia Comercial Panamericana. D e todas suertes, en su oportunidad daremos cuenta al lector del resultado de las que han de ser importantísimas deliberaciones en este u otro sentido, concretando nuestra opinión respecto de la unión aduanera americana o panamericana, en la creencia que, de discutirse, no se llegará a un acuerdo favorable y unánime. HISPANÓFILO COMENTARIOS U n obsequio de Guatemala E l ilustre periodista D V i r g i l i o Rodríguez Beteta, actual encargado de Negocios de la República de Guatemala en Madrid, ha hecho entrega al Ayuntamiento de Sevilla, en nombre de su Gobierno, del pabellón que dicha nación levantó en la Exposición Hispanoamericana de l a capital andaluza. E l gesto de la culta República centroamericana merece la gratitud de España, especialmente por el valor espiritual que tal obsequio tiene, y estamos seguros de que Sevilla sabrá dar adecuada utilización al referido pabellón, que contribuirá en todo momento al recuerdo- de la nación guatemalteca. P o r nuestra parte registramos complacidos en estas páginas el. hecho y enviamos a aquel españolísimo país un saludp, fraterno y efusivo. Libros E l sacerdote D Vicente Mena, autor de una interesante campaña en pro de Castuera, como cuna de Pedro de Valdivia, el conquistador de Chile, de la que nos hicimos eco oportunamente en estas columnas, acaba de publicar un libro con el título de Leyendas extremeñas, cuyo envío agradecemos, que hemos leído con todo interés. E s Extremadura tierra preciadísima de España, en la cual nacieron gran parte de los conquistadores y colonizadores de América, y no han sido aún suficientemente aprovechados los temas que a los espíritus investigadores ofrece pródigamente. Sólo dedica el Sr. Mena dos de las aludidas leyendas a personajes que tienen conexión con las antaño Indias Occidentales, y una de ellas hace referencia a aquella admirable mujer que fué segunda esposa de A l varado, Beatriz de la Cueva, conocida por L a sin ventura y cuya patética muerte y a relatamos aquí hace tiempo. Esperamos que el Sr. M e n a persistirá en l a publicación de leyendas extremeñas, tan sugestivamente escritas, y procurará recoger con especialidad cuantas afecten a las esforzadas figuras de dicha región, que hace siglos marchaban a escribir glorias para E s paña en el mundo descubierto por las carabelas de Colón.
 // Cambio Nodo4-Sevilla