Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ti O ILUSTRAVIGÉ- DIARIO DO. SI ILUSTRA IjO. A Ñ O A Ñ O VI G E- SIMO S E P -T M O 10 G T S -N U M E R O MOSEPT 1 MO 10 C T S N U M E R O F U N D A D O E L i D E J U N I O D E 1905 P O R D T O R C U A T O L U C A D E T E N A tidarios de la estabilización propugnaban do el Banco recibe periódicamente el oro como; salvador de nuestra Economía. N o que haya dejado salir; y eso no ocurre sino cabe, I pues, -que éstos inmodestamente se hallándose la balanza ele pagos de la naapunten un tanto que no les corresponde. ción en equilibrio. H e aquí por qué implan... Y a se ve que. l a Gran Bretaña- -lo hice tar el patrón oro- -lo mismo con revaloranotar hace un mes poco más o menos- -subor- ción que con estabilización- sin equilibrio Las lecciones de los hechos dina con su conducta su- prestigio financiero en aquella balanza, es encauzar la econodel oro. También se des- mía nacional hacia la grave contrariedad por H a y notoria hipérbole, en l a denominación a la conservación que. ¡por algunos se; da a- les recientes suce- prende de ella una: discreta norma que opo- Inglaterra sufrida, que hubiese terminado en sos de I n g l a t e r r a C a t á s t r o f e financiera ner a quienes vienen, tiempo hace, invitando desastre sin el remedio único de la susperise llama nada menos a la suspensión del pa- a nuestro país a prescindir del quijotismo en sin de la convertibilidad del billete, decretrón oro. Y no se necesita- más que saber leer, materia financiera. E l prestigio nacional tada a tiempo. las pizarras de las cotizaciones de Bolsa y- -nos dicen con sus hechos los ingleses al Apartemos, pues, de nuestro camino los 110 carecer de memoria para rebajar en no subordinarlo a su salvación económica- -cascotes sofísticos que puedan desviarnos pocos grados l a exageración en que s e i n- puede perderse; pero en la pérdida no de- de él. Percibamos con toda claridad que el curre. L a libra, aun después de da- catastro- ben ir juntos prestigio y dinero. Cabalmen- patrón oro- -es decir, l a capacidad del b i fe financiera de Inglaterra alcanza tipos te 1 c contrario de lo que los estabilizadores llete de convertirse en aquel metal- -no puede cotización muy superiores a los de hace p r e t e n d í a n imponer a España. Alegremente de establecerse ni al tipo de la par (revalorauna docena de años, y con respecto a la pe- se la predicó- -y hoy lo recuerdan los pre- ción) ni a tipo inferior a la par (estabilizaseta sigue conservando prima superior al dicadores como si todo fuese uno y lo mis- ción) sino teniendo asegurado, el equijibrio mo como si no fuera su tesis lo opuesto car- de la balanza de pagos; que empeñarse en 50 por 100. dinalmente al hecho- -la. quita en su moneda Y sin embargo, absortos en el comentario papel y el asalto sobre su moneda oro. y estabilizar- -de hecho o de derecho- -sin ese de lo que no es, muy pocos comentan lo que hoy responde Inglaterra, llegada a situación equilibrio, es lo que yo llamé recientemenverdaderamente hay de catastrófico en los financieramente delicada, sin quitar y echan- te lo prohibido que ese remedio artiacaecimientos de estos días. N o es desastre do llaves y cerrojos a las cajas en que guar- ficial no conduce a otro término, sin aquel financiero; es desastre doctrinal. Quien con da las barras y metal amonedado que hasta equilibrio, que a la total pérdida del oro de más tesón preconizó una orientación espe- hace unos días constituyeron el fundamento una nación; y que siendo el cambio un mal. y culativa en aquel orden, quien m á s que de toda su organización monetaria. las oscilaciones del mismo un mal mayor tonadie se sacrificó por la realidad de su davía, son preferibles a esa irreparable périmperio, quien juzgaba de inferior condiOrdenemos las ideas y discurramos con dida. ción al; que- no. la rendía práctico homenaje, serenidad. Nadie podrá sostener con. algún Y por su volumen, otra circunstancia que aceptándola en sn vida económica, acaba de decoro científico que sea preferible al r é desecharla. Inglaterra, auc encomió el pa- gimen d e- p a t r ó n oro el de la circulación ha jugado poderosamente en la ocasión, nos dice con caracteres de fuego que es temetrón oro y se sometió religiosamente a él, ha decretado su suspensión. L a catástrofe está meramente fiduciaria. E l ideal en esta ma- rario implantar el patrón oro: sobre oro teria sería que al presentar en las taquillas a h í en el repudio, de lo que se adoró, en el ajeno. ¿H a b r á que insistir en ello, después connubio con Jo que se abominó. ¿P o r qué de un Banco billetes de 2 pesetas, pudiése- del espectáculo que el mundo ha presenciano desentrañar lo que haya de oculto en este mos retirar sendos centenes de aquellos que do... P o r eso E s p a ñ a no agradecerá nunca extraordinario fenómeno, cuyo estudio pue- hace, años han dejado de ver los españoles. bastante la bienhechora política de su Banco de iluminar quizá las cavernas (lo digo por Los que combatimos las veleidades cstabili- de emisión, creadora del stock de oro pro- lo obscuras) en que se debaten los que incul- zadoras- -lo mismo en Monarquía que en pió de aquel establecimiento; ni las diversas paban a España de ser, con Turquía, e l úni- República- -sin renegar ni mucho menos de medidas adoptadas, inspiradas en l a ley U r co pueblo en que la convertibilidad en oro aquel ideal, afirmamos que la estabilización, záiz- -que tanta oposición encontró en el de su moneda no se había implantado? ¿Y a! proporcionárnoslo- -tan sólo en cierto graahora... ¿Q u é dirán ante el rasgo desespe- do- -lo haría precariamente, por muy poco Parlamento- -para constituir otro del Estarado de la poderosa Albión? ¡Cosa admira- tiempo y a costa del oropio oro que erigía do. Como no tendrá suficientes palabras de ble! Los eme en España nos oponíamos al en patrón, condenado fatalmente a desapare- condenación para los que, lenta e ineficaz, servicio de la Monarquía... inglesa que cer. Y ante la. evidencia de estos resultados, pero continuamente, -los han venido desconsistía en ir transvasando dulcemente, a dado el estado de la Economía nacional, agregando y consumiendo. pretexto de fijación del valor de la peseta, aceptábamos ia circulación fiduciaria- incon ¿Mantener entonces a perpetuidad el camtodo el oro del Banco de E s p a ñ a desde sus vertible. bio... ¿Soportar en la carne viva de la ecosótanos a los del dé Inglaterra, vemos hoy Porque hay que tener muy en cuenta que. nomía nacional sus fluctuaciones? Nadie -sin mucho asombro- -emparejar como nosotros al Reino Unido. Recibámoslo como el encaje denlos Bancos de emisión, que es- -más que los que lo preguntan- -dice cosa compañero que afronta serenamente sus que- el que se moviliza en los regímenes de b i- semejante. L o que se propugna es la des- brantos, y recojamos sus enseñanzas. llete convertible, no es mina, sino depósito aparición del saldo desfavorable de l a balande oro; y que si el que sale por una taqui- za de pagos; la tendencia entre. tanto, en el Y para hacerlo debidamente, no soslayella no entra por otra, el depositado irá dis- orden político, hacia esa desaparición. Pormos cuestiones. Se achaca por algunos el que el problema no es sólo económico y fracaso inglés a la revalorización plena de minuvendo en su cuantía y a la postre la na- financiero, sino fundamentalmente político. su moneda, realizada sin las condiciones cuya ción lo perderá irremisiblemente. T a n sólo ¡Y de cuan ímproba labor... Presupuestos concurrencia Ja operación exigía. Pero ob- se cierra el ciclo de modo conveniente cuan- equilibrados, gestión competente, de la H a sérvese que Inglaterra no ha buscado el recienda pública, fomento de las riquezas namedio- -obligado, -si lo apuntado fuese la turales, riego de tierras sedientas, facilidad causa de sus males- -en la amputación da su de comunicaciones, sugestión eficaz de c r é valuta manteniendo su convertibilidad en oró, dito, lo mismo en los capitalistas que: en los sino que ha suprimido pura y simplemente l a última. E n estos instantes conviene que El público debe leer diariamente trabajadores; extirpación de estados morbosos, -producto de inanes excitaciones populaE s p a ñ a sé penetre perfectamente dcl suceso res; efectividad del Derecho promulgado; inglés para no padecer nuevos extravíos. Insistamos, a ese fin, una vez más. Inglaterra nuestra sección de anuncios por atracción del turismo, no con cartelories llamativos, sino con paz asegurada... Y por nó ha juzgado que que fuese medicina adecuada para su difícil situación le estabiliza- palabras clasificados en secciones. ahí análogas medidas, que, juntas todas y ción, es decir, la disminución del valor oro como los mandamientos de l a ley de Dios, de su moneda fiduciaria, convertible siempre se encierran en estas dos prescripciones: en el metal patrón, SINO Q U E I I A DECRETADO En ellos encontrará constantemen- gobernar. por. la nación y gobernar para EDITA CIO NES POLÍTICAS I. A I N C O N V E K T I b l L D A D DE. S U B I L L E T E N i más ni menos de lo que constituía el régimen de E s p a ñ a -y e n modo alguno te asuntos que pueden interesarle la- nación; VÍCTOR 1. RADEÍIA