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5 K B C. S Á B A D O 3 D E O C T U B R E D E 1931. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 23. HA FALLECIDO DIENTE E N PARÍS E L DE PRETEN- DON JAIME BORBON E l fallecimiento. U n ataque cardíaco. S e avisa a d o n A l f o n s o S e m blanza biográfica. A las cuatro menos cuarto de la madrugada recibimos de la Agencia Fabra la hoja que habitual mente nos envía a esa hora y en la que hoy se contiene la importante noticia del fallecimiento del pretendiente don Jaime de Borbón, duque de Madrid, ocurrida en París ayer, a las siete y media de la tarde. No podemos, a la hora que recibimos la noticia- manifiestamente retrasada- -dedicar al triste acontecimiento información tan extensa y detallada como desearíamos. En cualquier momento interesante la figura del duque de Madrid, lo era mucho más en las circunstancias actuales y, singularmente, en estos días, en que aún subsiste el eco de los comentarios a que dio lugar su reciente entrevista cordial con D. Alfonso de Borbón. Ante la memoria de la figura respetable y egregia del duque de Madrid, y ante el recuerdo de su espíritu comprensivo e imbuido siempre de patriotismo, expresamos nuestro sentimiento por su muerte. 1 E l fallecimiento. U n ataque cardíaco. S e avisa a don Alfonso Pai ís (urgente) 3, 3 madrugada. E l principe D Jaime de Borbón, duque de A n j o u y de M a d r i d ha fallecido a las siete y treinta de l a tarde de ayer, en su domicilio de l a Avenida de Hoche. E l príncipe, que había salido para efectuar un paseo en automóvil en el Bosque de Chantilly, acompañado de varios miembrps de su servicio de honor, debió ser traído urgentemente a París, por haber sentido algunos síntomas de ataque cardíaco. E l médico de cabecera de D Jaime y su capellán pudieron ser prevenidos a tiempo del estado de D Jaime, y se trasladaron al domicilio del finado, donde le asistieron en sus últimos momentos. D o n Alfonso de Borbón, que hace breves días visitó a su primo, poniendo fin a Jas diferencias que les separaban, ha sido avisado inmediatamente de la muerte de don Jaime. posa, doña Margarita de Borbón, nació en Vevey (Suiza) el 27 de junio de 1830. Durante la última guerra carlista. estuvo varias veces en España, acompañando a su padre. Después hizo sus estudios literarios en el Colegio de Jesuítas de Vaugirard (Francia) y de Beaumont (Inglaterra) y los militares en la Academia de Wierner- Neustadt (Austria) obteniendo el título de oficiaLen 1893. Éste mismo año de 1893 emprendió un largo viaje a la India, y al regreso visitó las Filipinas. Más tarde estuvo de incógnito en España. E n 1896 ingresó como alférez en el Ejército ruso, en el que desempeñó varias m i siones de carácter diplomático militar, tomando parte también en l a expedición contra los boxers. E n esta campaña distinguióse notablemente por su valor, e intervino igualmente en la guerra rusojaponesa. A la muerte dé su padre, en 1909, presentó la renuncia del cargo en el Ejército ruso, pero el Z a r no se la aceptó, concediéndole el nombramiento de coronel de Húsares de la Guardia Imperial. Simultáneamente con este nombramiento D Jaime de Borbón fué autorizado para salir de R u sia. listas- -murió en 1855, y le sucedió como pretendiente, su hijo, para los carlistas Carlos V I de la segunda guerra carlista. H i j o de éste y de la princesa Margarita de B o r bón- Parma, fué D Jaime, q. ue era el candidato de los tradicionalistas, desde la muerte de su padre, en 1909. D Jaime tiene cuatro hermanas, las princesas doña Blanca, doña E l v i r a doña Beatriz y doña A l i c i a E l finado era soltero, de modo que en él se extingue la rama masculina de D Carlos, hijo segundo del R e y Carlos I V E n la capilla ardiente E l príncipe descansa en su cama, reflejando en su semblante la mayor tranquilidad; sus brazos pruzados sobre el pecho sostienen un Crucifijo, y en el pecho descansa una imagen de Santa Teresa del Niño Jesús, de la cual el finado era fenviente devoto. Está amortajado según la costumbre de los Borbones, con el hábito de fraile franciscano. Diferentes condecoraciones están colocadas en el cuello del pretendiente carlista; entre ellas figura el gran collar del Espíritu Santo, del cual era jefej el Toisón de Oro, así como varias insignias extranjeras, entre las que resalta una condecoración rusa que D Jaime, coronel de la Guardia Imperial rusa durante quince años, ganó en la guerra rusojaponesa. El cadáver del príncipe es velado por dos religiosas españolas, H i j a s de María, y por otras dos religiosas francesas, de la Orden de las Clarisas. E n l a capilla ha sido colocado un altar, y hoy se celebrará una misa por el descanso del alma de D Jaime. E l servicio español y francés de honor, velan su cadáver. L a muerte del pretendiente carlista no ha sido comunicada inmediatamente, pues sus familiares quisieron avisar primeramente a los miembros de la familia, que no se encuentran en París, mas especialmente a don Alfonso de Borbón, que es esperado de un momento a otro. L a s excutsiones por España. L a residencia del pretendiente Don Jaime de Borbón realizó diversos viajes a España y otros puntos. E n uno de los efectuados a nuestra nación, se encontró casualmente hace unos, veinte años, con don Alfonso X I I I Ambos, al pasar en sus respectivos automóviles, cerca de la frontera francesa, se reconocieron. Desde aquel día, no volvieron a verse, hasta l a fecha recientísima en que D Alfonso le visitó en París, y él devolvió la visita a los huéspedes del hotel Savoy, de Fontainebleau. UNA GRAN EXPLOSIÓN ALARMA GADA MISLA TERIOSA ANTERIOR PRODUCE EN MADRU- Pretendiente al trono de España. E l p r i mer manifiesto a los partidarios. L a escisión en el partido Nombrado sucesor de D Carlos y ya convertido, por tanto, en pretendiente al Trono de España, el día 4 de noviembre de 1909 dirigió un manifiesto a sus partidarios, el primero que llevó su firma. Los partidarios le regalaron una magnífica espada de honor. E n 1918, al finalizar la guerra mundial, D. Jaime de Borbón hizo público otro manifiesto, en el que desautorizaba a los tradicionalistas que hubiesen exteriorizado sus sentimientos germanófilos. E l Sr. Vázquez de Mella, personalidad destacadísima del partido, y cuya actitud era sobradamente conocida de todos, le contestó combatiendo lo expuesto en el documento, y con tal motivo se produjo una seria escisión en el partido, fundada en la conducta anterior de D. Jaime, con relación a la guerra, en no haber querido oír a la Junta Nacional S u prema y en no haber contraído matrimonio. L o s últimos momentos Poco antes de llegar al Bosque de Chantilly, que, como se sabe, era lugar donde se dirigía, el duque de Madrid, hallándose i n dispuesto, hizo detener su coche algunos instantes en la carretera, dando poco después la orden de regresar a París. T a n pronto en su domicilio, fué reconocido por su doctor particular, Sr. L a r r a que, avisado por teléfono desde Chantilly, le esperaba, y éste diagnosticó que el pretendiente carlista sufría una angina fulminante. Poco después de la llegada a su domicilio él príncipe D Jaime moría, después de haberle administrado la Extremaunción monseñor Mayol Desupe, capellán privado, del príncipe. E n el momento de su muerte, D Jaime estaba rodeado por D Rafael de Rabadal, Gonzalo de Boada, Felipe de Llórente, su gentilhombre, Sr. de Melgar, y su secretario particular. L a ascendencia del difunto E l finado príncipe era nieto de D. Carlos, hermano de Fernando V I I que se sublevó contra su sobrina Isabel I I invocando la ley sálica, que excluía a las mujeres del Trono mientras el Rey fallecido tuviera hermanos o sobrinos varones. D Carlos- -el Rey Carlos V para los car- Semblanza biográfica Estudios y viajes en el ejército ruso Don. Jaime de Borbón y Borbón, hijo de D, Carlos de Borbón y de su primera es- A las dos menos cuarto de la madrugada sintióse en cierto sector de la capital una fortísima explosión, que do lugar a gran i alarma. E n los primeros momentos de confusión, nos dirigimos al lugar donde nos dijeron había ocurrido la explosión, en el barrio del Porvenir, que recorrimos totalmente, y únicamente pudimos recoger la confirmación de unos vecinos de la calle del Progreso, quienes nos dijeron que en el chalet V i l l a Felipa se había producido la rotura de los cristales, como consecuencia de la explosión. Asimismo fuimos a la plaza de España, al lugar donde hay fuerzas de la Guardia civil, preguntamos también al dueño de un quiosco, sito en la Enramadilla, y luego estuvimos en la Comisaría y en aquellos centros donde nos pudieran facilitar noticias acerca de lo ocurrido. E n ninguna parte pudieron informarnos, aunque en todas habían oído l a explosión. Según se decía, la explosión había sido en el Seminario del palacio de San Telmo y otros en la Sociedad Anónima de Construcciones. Estas dos versiones han sido desechadas, por no haber tenido confirmación.
 // Cambio Nodo4-Sevilla