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A B C. DOMINGO 4 D E O C T U B R E 1 D E Y 93 Í. EDICIÓN D E ANDALUCÍA P A G 27. conocimientos les obligan a saber caal deba ser, en cada época del año, y para cada cultivo, el laboreo adecuado, ya no es tan fácil que puedan responder, como en buena lógica deberían responder, en el orden técnico, salvo contingencias que escapan a lo previsible, de si lo que preconicen como bueno, agronómicamente considerado, resulta económicamente aceptable, mucho más dentro de las condiciones en que hoy se desenvuelve la producción agrícola; pero es que además, y como decimos antes, no cabe apreciar de la situación de un predio si se trata de un abandono absoluto de su cultivo o de una deficiencia que puede ser imputable a causas que sólo el propietario conoce, porque no todos son susceptibles del cultivo continuo, n i siquiera del de año y mes, pues hay tierras que se llevan por el sistema al tercio, o que se reservan pa- ra producéiones de primavera, o que se trata de convertirlas en pastizal para atender necesidades pecuniarias de la explotación; todo ello, sin olvidar otras circunstancias expuestas al principio, que pueden justificar esa situación. E l cultivo de los p r e d i o s b u e n o s n o se abandona N o es tan corriente como pueden creer algunos el caso de que se dejen de cultivar por abandono o apatía predios que merezcan ser objeto de un laboreo esmerado. podrán accidentalmente encontrarse en condiciones que les hagan aparecer sobre todo ante ojos de personas profanas como incultas o deficientemente cultivadas, y para enjuiciar sobre el caso sería preciso que el personal agronómico lo apreciase de su visu, no debiendo olvidarse que, en los momentos actuales la agricultura atraviesa una crisis agudísima en no pocas regiones, determinada por causas múltiples, derivadas en su mayoría de l a perturbación que han producido en el campo poco meditadas disposiciones reguladoras del trabajo, el estrago de ciertas propagandas y anuncio de reformas en el régimen de la propiedad de la tierra, que han conmovido ya los cimientos de ese gran taller en que se forja a diario la principal riqueza de la nación, amén de la falta de recursos, de la carencia de créditos y de estímulos, y de la presunción de que existan garantías bastantes para la defensa de la propiedad y de sus frutos, todo lo que, unido a otras adversidades, han colocado ai labrador en un estado de desaliento, que desaparecería súbitamente si se advirtiese un cambio radical en consideración que viene mereciendo. D e b e n fallar los recursos los jueces de P r i m e r a Instancia Creemos, por todo lo expuesto, que hay que proceder con extremada cautela, para no aumentar l a alarma existente y, que en todo caso, y de tener que aplicarse la ley, debieran ser los jueces de primera instancia los que resolviesen los recursos de alzada que puedan interponerse contra las propuestas de esas Juntas locales, sjn omitir tí previo dictamen de las Secciones agronómicas, por juzgar que no es función apropiada de los funcionarios quedas integran fallar por sí y en ulterior recurso acerca de cuestio- nes en las que el aspecto económico puede ser quizás el menos importante de los que se puedan ofrecer, y haber, en cambio, otros que deban ser tenidos más en cuenta. E n su virtud, y luego de renovar en término de. respeto nuestra protesta por una disposición legal, que de tal modo puede prestarse en su aplicación a hacer víctima al agricultor de nuevas vejaciones y atropellos, pedimos a vuecencia que, mediante la presentación de un proyecto de ley, se propon ags u derogación a las Cortes y, m úl- UN E S C R I T O D E LA, ASOCIACIÓN D E AGRICULTORES S O B R E LA LEY D E L A B O R E O F O R ZOSO Se ha dirigido al ministro de Economía Nacional el siguiente escrito: L a Asociación de Agricultores de E s paña a V E atentamente, expone: Que promulgada la ley de fecha 23 del actual, relativa a la facultad- que se otorga al Gobierno para decretar, por causa de utilidad pública, el laboreo forzoso de las tierras, cree de su deber volver a llamar la elevada atención de V E acerca de los peligros y daños posibles que la producción agrícola. pueda derivarse de su aplicación, si no se tienen en cuenta, llegado el caso, no pocas realidades de la vida rural española. E n primer término, creemos que es un error fundamental encomendar el cumplimiento de dicha ley a las Juntas Locales Agrarias, organismos que en otros países han fracasado en cometidos semejantes y que pueden constituir elementos propicios para convertir la función que se les asigna en formidable arma política, susceptible de utilizarse como medio de coaccionar voluntades o de satisfacer pasiones y venganzas. E r r o r de encomendar el cumplimiento a las Juntas locales cuando, como en la hora actual, propietarios y cultivadores, después de malas cosechas, con algunos precies envilecidos, que en algún caso no cubren, n i con mucho, el coste de producción; -con sus disponibilidades económicas agotadas por todo género de imposiciones, desde la de mantener un personal innecesario aun después de haberse prohibido los alojamientos de obreros parados, hasta la creación de fronteras interiores para la mano de obra; sin garantía, en ocasiones, para la seguridad de personas y cosas; sin facilidades para obtener el crédito necesario para la continuidad de las explotaciones y ante la perspectiva de una inseguridad acerca de si podrán recolectar lo que siembren, no parece que es momento propicio para contrarrestar el desaliento con medidas que puedan representar una nueva amenaza a su interés y a su derecho. en su alternativa o rotación de cosechas, y que nadie como él puede apreciar; con el deliberado propósito de retrasar la floración y fructificación, etcétera, etc. no se habrá causado, en. j- ealidad, otro daño que el de unas cuantas idas y venidas y otras inútiles molestias, y aun ciertos gastos, de todo lo que por. nadie será compensado ni indemnizado; pero, si por el contrario, la referida Sección Agronómica aprueba el plan trazado, y se hace formal la resolución de las Juntas, deberá el propietario o cultivador empezar a realizar las labores en el plazo máximo de dos días, suspendiendo otras, paralizando quizá las más urgentes o necesarias para su explotación, pues, de no hacerlo así, la Junta procederá a la intervención del predio para realizar las referidas operaciones. Entregados Jos terrenos a las Sociedades obreras agrícolas, haciéndose cargo de ellos las comisiones municipales, podrán utilizar preferentemente para realizar el cultivo, el ganado y material del propietario o cultivador, cuya finca se haya intervenido aunque éste los necesite para continuar su explotación, y, de no poseerlos, los que el Ayuntamiento arbitre de la prestación vecinal el importe de cuyo servicio puede no abonarse hasta que la recolección se efectúe. Se priva al dueño del cultivo, y además disponen de sus elementos de trabajo. Pasando por alto preceptos relativos al desenvolvimiento de este sistema de cultivar en propiedad ajena, se llega al punto de repartir los beneficios, si los hubiere, entregándose una parte a la entidad encargada de la explotación, otra a los obreros que trabajaron, proporcionalmente a los jor- r nales rendidos por cada uno, y otra para d Municipio, devolviéndose las parcelas a sus dueños, después de terminada la recolección, si bien dejándoles el derecho al rastrojeo o barbecho que suponemos se referirá a los pastos llamados de barbechera, sin que por el tiempo de ocupación deban percibir indemnización alguna. E s decir, que si se trata de una finca arrendada, o el cultivador tendrá que pagar una renta por lo que no ha disfrutado, ó, de no hacerlo, perderá el propietario su importe, cargando con las culpas de esas supuesta o real deficiencia en el cultivo de la finca en cuestión. Expuesto a grandes trazos el contenido de la ley, que, como todas sus similares, nó sabemos que haya sido objeto de impugnación en las, Cortes, hemos de declarar sinceramente que, aun dentro de su gravedad y de la injusticia que representa el que a ninguna otra rama de la producción o de la riqueza nacional, fuera de la Agricultura, se haga objeto de coacciones semejantes en sus economías privadas, no es dicha ley tan lesiva como el decreto suscrito por V E llamado de cultivo deficiente, del que a su debido tiempo nos permitimos respetuosamente protestar, pues aunque se mantienen sus preceptos en lo que no se oponga a lo nuevamente establecido, no subsiste, afortunadamente, aquella, obligatoriedad inadmisible de que el propietario tuviese que pechar con todos los gastos que se ordenasen hacer en su finca por las comisiones- de Policía rural, sin garantía alguna de un. resultado económico y sin posible indemnización, facultades que llegaban en cuanto a la exigencia en el pago de esos gastos, que podían ser caprichosos, a la ejecución y embargo de bienes, constituyendo una verdadera expoliación. 4 Dichas Juntas locales, con el asesoramiento de un perito titular, o simplemente de un práctico, podrán formular el programa, de Trabajo a realizar en aquellas fincas y a roturadas que no se hallen en el estado de cultivo que a cada época y clase de aquél corresponda, requiriendo a los propietarios y cultivadores para que sin demora ejecuten las labores pendientes o procediendo, en otro caso, a intervenir el predio o parcela. S i la Sección Agronómica Provincial, ante la alzada del propietario conminado para realizar un cultivo impuesto, puede desechar l a propuesta en el plazo de diez días y sin ulterior recurso, bien por estimarla un desatino, como puede ocurrir frecuentemente, ya atendiendo las razones expuestas por el recúrrente que puede justificar que esa supuesta deficiencia en el cultivo proviene de múltiples causas en relación con el estado del terreno, con la necesidad de atender otros menesteres más apremiantes de su explotación, con la preferencia lógica y natural que se otorga a las fincas de mejor calidad y dejando siempre las inferiores, de la que suele no obtenerse sino un rendiL a técnica no puede responder de los miento mediocre o nulo, para lo último; con la falta material de tiempo que haya motiresultados económicos vado el temporal o la lentitud de los tra. A h o r a bien: Con todos los respetos que bajos, con la escasez cíe recursos, con el desnos merecen los funcionarios técnicos que tino que. piensa dar a esa parcela o predio integran las secciones agronómicas, cuyos
 // Cambio Nodo4-Sevilla