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ABC DOMINGO 4 D E O C T U B R E D E 1931. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 30. piraba doña M a i garita. M e recibió con una- -Marqués, es verdad que en Méjico loa sonrisa de noble y melancólico encanto: caballos resisten todo el día al galope, -N o te ofenda, si continúo bordando este- -Es verdad, Alteza. escapulario, -Bradomin. A ti te recibo como L a infanta interroga a su vez: a 1 m antiguo amigo. ¿Y es verdad que hay unas serpientes Y dejando un momento la aguja cíavaque se llaman de cristal? da- e rtel bordado, me alargó su mano, que- -También es verdad, Alteza. besé con profundo respeto. Los niños quedaron un momento reflexio. Se oía eLrumor de la lluvia en los crisnando. Su madre les habló: tales y, el toque lejano de las cornetas. Las- -Decidle a Bradomin lo que estudiáis. damas. que. hacían corte a l a señora eran Oyendo esto, el príncipe se iíguió ante tres: doña Juana Pacheco, doña Manuela mí, con infantil alarde: Ozores y María Antonieta Volfani, que, -Marqués. pregúntame, por donde quieacompañándola, había venido a España. ras, la Historia de España. -Aprovechando el silencio se levantó y vino Y o sonreí. al, lado de doña Margarita. ¿Q u é Reyes hubo de vuestro nombre, ¿L a señora quiere que yaya en busca Alteza? de los príncipes? -Uno sólo. D Jaime el Conquistador. L a Reina i n t e r r o g ó ¿Y de dónde era Rey? Ya habrán terminado sus lecciones? -De España. -Es, 1 a hora. L a infanta murmuró, poniéndose encen, -Pues. entonces ye por. ellos. Así los codida nocerá Bradomin. ¿D e ia Corona de Aragón, verdad, M e incline ante la señora y aprovechanmarqués? do la o c a s i ó n h i c e- t a m b i é n mis saludos a- -Verdad, Alteza. M a r í a Antonieta. E l l a muy dueña de sí, E l príncipe la miró despreciador. respondióme con palabras insignificantes, ¿Y eso no es España? que ya no recuerdo, peto l a mirada de sus L a infanta buscó ánimo en niis ojos y ojos negros y ardientes fué ta! que hizo repuso con tímida gravedad: latir m i corazón cómo; a los veinte- años. -Pero eso no es toda España. Salió y dijo la señora: Y volvió a ponerse roja. E r a una niña encantadora, con ojos llenos de vida y cabe- -M e tiene preocupada M a r í a Antonieta. llera de luengos rizos, que besaban el terDesde hace algún tiempo la encuentro trisciopelo de las mejillas. Animándose, volvió te y temo que tenga la enfermedad de sus a preguntarme sobre mis viajes: hermanas. Las dos murieron tísicas... Luego, la pobre, es tan poco feliz con su marido. -Marqués, ¿es verdad que también has estado en Tierra Santa? L a Reina clavó s. uaguja en el acerico de damasco rojo y que había en su costurero- -También estuve allí. cíe plata y, sonriendo, me mostró el: escapu- ¿Y habrás visto el sepulcro de Nuestro lario. Señor? Cuéntame cómo es. -Y a está. Es un regalo que te hago, B r a Y se dispuso a oír, sentada en un taburedomin. te, con los codos en las rodillas y el rostro entre las manos, que casi desaparecían bajo Y o me acerqué para recibirlo de sus mala suelta cabellera. Doña Manuela Ozores nos reales. L a señora me lo entregó, diy doña Juana Pacheco, que traían una conciendo versación en voz baja, callaron también, dis- -Que aleje siempre de ti las balas eneL a inhumación se procederá, o bien en el puestas a escuchar el relato. migas. castillo de Trieste, donde reposan los restos Y en estas andanzas llega la hora de hacer Doña Juana Pacheco. y doña Manuela del padre de D Jaime, o bien en 3 a iglesia penitencia, que fué ante los regios manteles, Ózores, rancias damas que acordaban la del Carmen, donde yacen los de Carlos X según profecía de su ilustrísima. guerra de los siete años, murmuraron: Rey de Francia. Será D Alfonso, tío del difunto, quien resuelva la opción. -Amén. A l u d e a D A l f o n s o de B o r b ó n y A u s t r i a E s t e que a h o r a a l f a l l e c i m i e n t o de Se ha enviado un telegrama circular a las Hubo otro silencio. De pronto los o os de D J a i m e le sucede como p r e t e n d i e n t e a l a organizaciones jaimistas para que desistan la Reina se iluminaron con amarosa alegría. C o r o n a de E s p a ñ a de venir a. P a r í s toda vez que no se ha E r a que entraban sus dos hijos mayores, t W... Q ultimado ceremonial alguno; sin embargo, conducidos por M a r í a Antonieta. Desde la se anuncia l a llegada de varios diputados y puerta corrieron hacia ella, colgándosele del PRÓXIMA ASAMBLEA otros ex parlamentarios, entre los primeros, cuello y besándola. D o ñ a Margarita les dijo el Sr. Urquijo y una comisión de correligioE N S A N ISIDRO con una graciosa severidad: narios aragoneses. ¿Quién ha sabido mejor sus lecciones? E n virtud de reciente disposición de InsDesde hace veintidós años, servía a don trucción Pública invitando a las CorporacioL a infanta calló, poniéndose encendida, Jaime, en calidad de ayuda de cámara, Restines dependientes de dicho ministerio a remientras que D Jaime, más denodado, restuto Fernández, que en su juventud figuró unirse para aportar bases referentes a la repondía: Las hemos sabido todos lo mismo. en el requeté de N a v a del Rey, de donde forma de Instrucción Pública, la Asociación- -Es decir, que ninguno las ha sabido. era natural. Desde allí ofreció sus servicios Nacional de Profesores Auxiliares de los Y doña Margarita los besó para ocultar al pretendí- ente, el cual lo ha retenido junto Institutos de Segunda Enseñanza ha convoque se reía. Después les dijo, tendida hacía a él hasta su muerte. cado a una asamblea, que en los días 11 y mí su mano delicada y alba: Acompañaban al duque de M a d r i d en sus 12 del corriente mes de octubre se ha de- -Este caballero es el marqués de B r a postreros días su capellán, M D M a y o r celebrar en el Instituto de San Isidro, a las domin. D L u p e D Rafael Olazábal, hijo del antidiez de la mañana. L a infanta murmuró en voz baja, incliguo jefe regional vascongado; su secretario, E n ella se t r a t a r á de los siguientes punnándose la cabeza sobre el hombro de su el periodista D Francisco Melgar, y D Fetos: madre: lipe Llórente. -Daranas. Estatuto del profesorado auxiliar. ¿E l que hizo la guerra en México? Informe sobre la reforma de la EnseL a Reina acarició los cabellos de su hija. Don Jaime visto por el marqués ñanza. ¿Q u i é n te lo ha dicho? Federación de la Asociación con otras de Bradomin- -Nos lo contó una vez María Antonieta. análogas. ¿Cómo te acuerdas? E l insjgne D Ramón del Valle- Inclán, L a niña, llenos de timidez y de curiosidad en la Sonata de invierno, imagina a su prolos ojos, se acercó a mí. tagonista en la corte de Estella durante la D E L A CRTSTS F I N A N -Marqués, ¿llevabas ese uniforme en Mésegunda guerra carlista, cuando el príncijico? Cl E R A I N G L E S A pe, que acaba de fallecer, apenas contaba Y D. Jaime, desde el lado de su madre, cinco años. Se abaratan los billetes del ferrocarril alzó la voz autoritaria de niño primogéCreemos interesante en estos momentos Londres 3, 4 tarde. E l Southern R a i l nito: transcribir ¿el siguiente bellísimo capítulo: wail, en vista de la mejora de la libra, ha- ¡Qué tonta eres! Nunca conoces los A 1 entrar en la saleta, donde la señora decidido reducir el aumento del 40 por 100 uniformes. Ese uniforme es de zuavo pony sus clamas bordaban escapularios para los en los precios de sus billetes para los via soldados, sentí en el alma una emoción, a tificio, como el del ¡tío, Alfonso Con familiar gentileza, el principé vino jes, en la parte continental, al 30 por loo, la vez religiosa y galante. a partir del lunes próximo. E r a- una lealtad de otros siglos la que ms- J también hacia, mí. s s amarguras en un volumen de versos, actualmente considerados como una joya de la Poesía almana. L a fortuna de D Jaime es reducida, si se exceptúan sus colecciones históricas y artísticas alojadas dentro del castillo de Frosdhorf, y que tienen un valor enorme. Cuadros de la escuela veneciana, tintoretos, tizzianos, verones y una galería de retratos de la Casa de Francia constituye una riqueza considerable; poseía, además, varios toi- sones de oro y treinta collares del Santo E s píritu y la condecoración del Realismo francés, d é l a qué era Gran Maestro. E n súí visita a Fóntaihébléau- hizo a su, primo; caballero, de la O. r, den. Además del castillo y del extenso anejo- con tierras de r e g a d í o y- d e labor i y; extenso arbolado, qué; tenía en Frosdhof, -herencia, de sus, antepasados; eirá propietario de una; pequeña, villa en Niza, y poseía -algunas acciones de yacimientos en Colombia, p a í s que -había- visitado. Sin cesar desfilan personalidades españolas- y extranjeras- por la casa mortuoria, y los pliegos- se cubren de firmas. E l presidente de la- República; há enviado, tarjeta, testimoniando su condolencia. E l conde de, A y b a r ha renovado. la de D Alfonso, quien vendrá desde Fontainebleau en un momento oportuno, con objeto de evitar manifestaciones indiscretas. Llegan de España, en donde el jaimismo estaba en trance activo de reorganización, telegramas individuales y colectivos. A consecuencia de los recientes viajes de amigos de D Jaime a E s p a ñ a se habían ensanchado los núcleos ya existentes y creado otros nuevos en todas las regiones, salvo Andalucía y Extremadura, que han permanecido impermeables al tradicionalismo legitimista. Los mensajes de condolencia proceden de entre otras localidades, de Gerona, Pamplona, Madrid, Logroño, Calatayud, Castellón, Valencia, Barcelona, Zaragoza, B i l bao, San Sebastián y Tolosa.