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DIARIO SIMO 10 C T S TEMAS ILUSTRAVI G E NUMERO ECONÓMICOS financiera DIARIO DO. SI ILUSTRAVI G E- DO. AÑO AÑO SÉPTIMO MOSEPT. IMO NUMERO 10 C T S F U N D A D O E L i. D E JUNIO D E 1905 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A incrementó esa cifra, duplicándola. Así, llegó de pesetas (más del doble de lo que se calcuo poseer el Tesoro 160 millones, de cuyo laba en ese presupuesto tildado de despil acervo salieron los seis de libras exporta- farro) Con gestiones tan desorganizadoras como dos por orden del Sr. Calvo Sotelo. ésta y la que al alimón han dirigido en el L a emisión de Bonos oro no afectó en orden agrario los ministros de Trabajo y poco ni en mucho al del Banco. Más de la Economía la peseta tiene que bajar. 1 C 011 mitad fué cubierts por suscriptores extran- oro y sin oro. Guárdelo, pues, Sr. Prieto. jeros, que poseían las divisas precisas en Sus sucesores sabrán agradecérselo. caja. D e l resto, una gran fracción se cubrió por españoles, que repatriaron parte MÁXIMO de sus haberes extranjeros. E l pico que se suscribió en descubierto. por la Banca- -50 ó 60 millones de pesetas- -pudo provocar compras de oro en firme o en dobles. M a s nun- M A T R I M O N 1 O S ca merma de las reservas bancarias de nuestro instituto de emisión. RECONSTRUIDOS Quedan, pues, reducidos a nueve ¡os m i A h o r a que España está, decidida, según llones de libras emigrados de los sótanos del Banco de España. N o son 27; pero son los dicen, a marchar por la senda del progreso es más probable que se encuentre en el bastantes para alarmarnos sinceramente. camino a los países que vuelven. N o estaCoincidimos con el Sr. Prieto en que ante mos en la proa del mundo. Otras naciones una caída vertical de- la moneda es impo- han ido lejos y se han aventurado por tosible inhibirse. Pero mientras no rija un das las experiencias. Ellas regresan y puepatrón legal oro es estéril disponer del que den contarnos lo que han visto. oficia como reserva, hoy excesiva, a l pareNos corresponde hoy la misión práctica. cer, y mañana probablemente exigua. E n realidad, cuando nosotros descubrimos Cuídese el Sr. Prieto, ante todo y sobre América, y Parmentier se aprovechó del hetodo, de inspirar confianza. Dentro y fue- cho glorioso para propagar l a patata, F r a n ra, nacional e internacional. L a crisis de la cia, tan ilustre, hizo una cosa parecida. libra es efecto de una desconfianza catasSería grotesco el empeño de aventurarnos trófica por parte de los capitales extranje- por nuestra cuenta y riesgo cuando los deros. D e l mismo mal adolece la peseta. -E l más nos lo pueden contar todo. E s t a no es capital flotante bancario, que, como astro una idea excesivamente romántica; pero y a errático, va de plaza en plaza, trocando los sabemos que en 1931 no se trata de eso... signos financieros negativos en afirmativos y viceversa en pocas horas, huía de InglaL o s Estados Unidos nos pueden, dar una terra por razones puramente económicas, y pequeña clase de divorcio, por ejemplo. huyó antes de España por motivos predo- Con que nos cuenten los muchos y; muy graminantemente políticos. ves problemas a que da origen lo que se ha A los capitales exteriores acompañan en llamado cirugía sentimental tendremos esas emigraciones súbitas e irregulares los bastante. Quiza nos digan que el divorcio interiores, con lo que el estrago medra más está provisto de todos los elementos escéniaún. Caso español en tono de delirium tre- cos necesarios para producir un buen vaudemens, caso británico en período incipiente, vil ie; pero que, en el fondo, a ellos les proj porque allí hay más fe y mayor solidaridad duce una gran tristeza. orgánica entre clases y personas. Pero la Y la prueba es que los amerkasnos tratan receta es igual en todas partes. Paz, orden, ahora de curar el mal que antes; se apresutemplanza. raban a entregar al bisturí por ¡los viejos A esto le llamará salmodia financiera el sistemas del régimen, del balneario, del saministro de Fomento, Sr. Albornoz, crea- natorio. L a enfermedad originada por la dor de una deplorable técnica destruc- frecuentación isócrona del matrimonio, o tiva e incoherente que le incapacita; para saturación de familiaridad, no? puede ser, comentar como lo ha hecho el discurso del tan grave como la tuberculosis. Y la tuberSr. Alba. Cuando se recapitule la obra de culosis se cura a veces. Ellos tratan en esdesmoche acaudillada por el, Sr. Albornoz tos momentos de curar lo que llevado a l podrá señalar el país: burocratización an- quirófano nq significa otra cosa que el triuntidemocrática y esterilizadora de las Con- fo de unas ideas simplistas de carnicero. E s e- i Los Angeles donde, a; juzgar por; federaciones, milagro de autonomía y eficiencia sin par ni precedente; preparación lo que leemos en un periódico extranjero, de la repoblación forestal, con textos recor- acaba de organizarse el primer Sanatorio tados de viejo y en saldo y a base de crear para matrimonios E n L o s Angeles, preciuna Deuda especial con baja también- es- samente la, ciudad que une, corta, pega y pecial, ¡después de haber dicho horrores del vuelve a cortar vidas gemelas con ¡a f a sistema financiero dictatorial, basado en lo cilidad y la despreocupación que une, corta ¿que ahora remeda tardía y torpemente! co- pega y vuelve a cortar yir utas de autqaió- f lapso de las obras ferroviarias, renacidas de vi! para; hacer un fümi Recuperación del amor, o de la estimación pronto sin motivo que aclare la anterior i n terrupción; readmisión alegre de millares de cua ndo menos, por un. método clínico, cuferroviarios que cuesta al Estado, sólo en yas bases se han registrado probablemente la Compañía del Norte, 12 millones de pe- en la oficina de marcas comerciales de los setas al año, e ignoramos cuántos en las j Estados Unidos. Asegúrase que un número demás, reapareciendo así en el presupuesto extraordinario de éxitos ha llegado a corogeneral un subsidio onerosísimo suprimí- nar esta generosa empresa. do desde 1926, y elaboración de planes de E n realidad, la noticia se presta a toda obras públicas a retales y sin regateos, pues suerte de comentarios divertidos; pero por; por tres años para quince provincias rige encima de su riqueza pintoresca es posible ya uno de 335 millones, lo que supondría aceptar la preocupación de uir pueblo ante en cuarenta y cinco provincias y nueve años el divorcio, que se utiliza casi siempre para! (plazo de vida del presupuesto extraordina- satisfacer las aspiraciones eclécticas de losj rio de 1926) nada menos que 3.000 millones climas del día. pT- -r- Salmodia Leemos en un diario provinciano nuevas declaraciones del Sr. Carabias, que nos causan viva inquietud. E l gobernador del Banco de España dice cosas dignas de meditación y de comentario. E n primer término descubre nítidamente el estado de relaciones entre el Banco y el Estado. Niega, en efecto, que entre uno y otro existan discrepancias por la sencilla razón de que su plan es una orden ministerial. Ello quiere decir que no hay acuerdo ni lo juzga preciso. L a afirmación nos parece harto atrevida y a espaldas de la ley vigente. Acaso obedezca a error de interpretación por parte del periodista. Pero lo más grave es que anuncia la posibilidad de una ampliación del crédito que nos abrió el Banco de Francia en las mismas condiciones que el anterior, situando oro como garantía de la operación Nos encontramos por tanto, ante una nueva exportación de oro, encaminada, como la última, a defender el cambio español en i n tervenciones intermitentes y fugaces. L a medida es de extraordinario alcance, sin que lo enerve la ingenuidad de considerar que ese oro sigue actuando en la reserva del Banco. L a exégesis del precepto legal autoriza muchas interpretaciones, siempre que no sean contrarias a la lógica. E l oro que depositamos en las cajas de una sucursal del Banco de Francia será nuestro; pero si sobre él hemos tomado la equivalencia en francos, la pertenencia jurídica queda casi tan desvanecida como la física. De ahí que nos atemorice el anuncio de esa segunda edición del cambalache. S i hay alguna moraleja dará en el heroico gesto británico del día 22 es la decisión de no perder una libra más del encaje amarillo que atesora el Banco de Inglaterra. Tras de la rápida huida de 200 millones de libras se consideró absurdo perder parte del stock de 130 que venía resistiendo, impávido, los embates de la adversidad. Y cayó la libra antes de que ese stock, ya i n ferior al exigido en el informe Cunlif, adelgazase más. ¿No nos servirá de ejemplo tan cuerdo proceder? E l Sr. A l b a tocó el problema en el Parlamento con acierto matizado por un ligero error. Pero el Sr. Prieto- repuso sin soltar prendas, m á s bien dándolas en demasía de que el oro del Banco se empleará como sea menester en la defensa de la peseta. Y ello fortifica la posición de recelo en que estamos situados. E l error del Sr. A l b a estriba en considerar integrante de la reserva amarilla oro que 110 era del Banco y en suponer que hubo exportaciones de oro en operaciones que no las produjeron. Según el Sr. Alba, desde 1926 acá se han exportado 27 millones de libras, reduciéndose en esa suma el stock del Banco: seis, en 1929 (Sr. Calvo Sotelo) 12 en IQ 30 (emisión de Bonos oro) tres en igual año (Sr. W a i s) y seis en 1931 (Sr. Prieto) Pero no es así. Los seis m i llones de 1929 110 pertenecían al Banco, sino al Tesoro, y eran producto de los derechos de Aduana. E n 1326 disponía el Tesoro de So millones por ese titulo. E n 1927 y 1928 el pago de muchas liquidaciones arancelarias en oro físico (al amparo de la subida de la peseta en rápidas fluctuaciones, rigiendo por meses los coeficientes de recargo)
 // Cambio Nodo4-Sevilla