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¿Os EL MAGNIFICO PA- QUEBOT L ATLAN- TIQUE QUE H A E M PRENDIDO SU PRIMES VIAJE A AIRES BUENOS Merced a l a gentileza de l a C o m p a ñ í a Francesa de Navegación S u d- A t l a n t i q u e que invitó a A B C para que uno de sus redactores visitase el nuevo paquebot L A t l a n t i q u e haciendo en él l a t r a v e s í a de Vigo a Lisboa, y a l honor que este periódico nos dispensó, eonflándonos tan. grato encargo, hemos experimentado u n a de las mas agradables sensaciones de nuest r a existencia, h a c i é n d o n o s l a ilusión de que vivíamos durante unas horas, en u n palacio de e n s u e ñ o en una de esas m a r a villosas moradas que se describen en L a s m i l y una noches y que hoy, en l a r e a l i dad, fuera de la. novela, sirven de alojamiento a los m á s poderosos p r í n c i p e s i n dios. T a l nos parece L A t l a n t i q u e cuando, a l entrar en él, contemplamos, asombrados, e l soberbio h a l l de embarque, con sus murallas de m á r m o l blanco, que aviva el brillo mas puro t o d a v í a de las molduras y pilastras de metal plateado, alternando con los artesonados de nogal del Caucaso. E n el techo de este h a l l a unos nueve metros de altura, u n a inmensa carta decorativa, grabada en staff permite, gracias a u n ingenioso mecanismo, seguir, en cualquier momento del día, l a m a r c h a del buque. A l a sorpresa a g r a d a b i l í s i m a que l a c o n t e m p l a c i ó n del h a l l nos produce, sucédela otra nueva y a ú n mayor sorpresa: a lo largo del centro del navio, e i l u m i nada con potentes aparatos de luz, vemos una calle central, comparable a las m á s vastas arterias cubiertas, que son uno de los modernos encantos del nuevo P a r í s N a d a estorba e s t á vía espaciosa, de 137 metros de largo, seis de alto y cinco de ancho, en l a que todo el mundo se encuent r a c ó m o en l a calle de Gontaut- Blron, de Deauville. A derecha e izquierda de esta calle, l u josos establecimientos, los m á s famosos de P a r í s ofrecen, en a r t í s t i c o s escaparates, sua irresistibles tentaciones: vestidos, joyas, calzados, perfumes, objetos de arte, flores, confitería, muebles, a u t o m ó v i l e s Todo cuanto exigen los refinamientos de l a vida moderna h á l l a s e allí expuesto a l a c o n t e m p l a c i ó n de los pasajeros, que, en animados grupos, pasean por esta hermosa vía, que aleja de l a i m a g i n a c i ó n l a idea de que nos hallamos a bordo de u n barco. Recorrida detenidamente l a calle central, tomamos uno de ios cuatro ascensores que desde distintos sitios d e l navio UN ASPECTO D E U N CAMAROTE DE conducen a los pisos superiores. Estamos y a en los vestíbulos que dan acceso a l g r a n comedor de l a p r i m e r a clase- -de 32 metros de largo, 24 de ancho y nueve de alto- totalmente artesonado con venas de caoba barnizada y altos panneaux decorativos de laca de Duna. nd. U n a a m plia terraza da, por cada costado, a l mar, iluminada por diez puertas- ventanas. de seis metros y medio de altura, y d o m i- M. GASTÓN PAITEL, DÉ PRESIDENTE DE LA COMPAÑÍA NAVEGACIÓN TIQUE SUD- ATLAN- nada por u n techo de arcones dorados. E l aspecto que ofrece este suntuoso comedor a las horas de las comidas, principalmente a l a de l a cena, es deslumbrador. L a escalera de honoi- nos conduce d i rectamente a l gran salón de fiestas, de unos 400 metros cuadrados de extensión, gran p a i t e de los cuales ocupa u n a plata para bailar, de precioso- parquet Allí se d a r á n t a m b i é n las sesiones de c i n e parlante y las audiciones de conciertos. De día, este salón e s t á m a g n í f i c a m e n t e alumbrado por doce ventanas de siete metros de altura, que b a ñ a n de luz los muros de m á r m o l rosa- aurora y verdecampo. E s t a s ventanas, de lunas á u r e a s de Saint- Gobain, cuyo decorado, de GaeLUTO t a n Jeannin, es una soberbia obra de arfe, dan directamente a l a cubierta de paseo. De noche, cuatro grandiosos jarrones i l u minan- l a sala por radiaciones indirectas. Ocho aplicaciones de alabastro y bronce dorado y dos grandes plafonniers de vidrio á u r e o a l u m b r a n los saloncitos de escribir- -con venas de nogal- -y los vestí. bulos. E n los ú l t i m o s admiramos las soberbias pinturas decorativas, obra de B a n drier. Pasamos luego a l salón de conversación, otro alarde de riqueza y dechado dé buen gusto. De forma ovalada, mide veinte metros de ancho- L a s diez columnas que soportan su cúpiíla tienen nueve metros de altura. Su decorado e s t á hecho con palisandro barnizado, realzado por un m a g n í fico friso decorativo de l a c a de Dunand. U n inmenso aparato de luz, de cuatro toneladas de peso, otras aplicaciones eléctricas y su gran puerta de hierro forjado llaman l a a t e n c i ó n en este departamento. E n uno de los á n g u l o s e s t á preparada l a capilla. Con sus grandes lienzos decorativos de L o m b a r d sus puras y esbeltas líneas, su altar de m á r m o l y de hierro forjado y su verja para comulgar, ofrece un ambiente a l a vez luminoso y de meditación y recogimiento. E s el santuario del A r c a l a morada de Nuestra S e ñ o r a de las Olas. Citemos a ú n l a notable decoración de laca de C h i n a del restaurante, destinado a quienes, por su estado de á n i m o deseen substraerse a l a pompa y el aparato del comedor, y salgamos por uno de los salones a l a cubierta de paseo. Vemos d e s p u é s l a piscina gris, azul y plata, de diez metros de largo y seis de ancho. Sus baldosas de gres flameado se transparentan tranquilamente bajo l a l i m pia y, clara l i n f a d e l agua, inundada de luz por una puerta de cristales de c i n co metros y medio de altura. E s t a concepción de los arquitectos Hennequin y Lardat p o d r í a servir de modelo a muchas piscinas urbanas; de t a l modo se compendian en ella l a g r a c i a practica y él p r i mor y l a elegancia confortables. P o r l a m a ñ a n a ¿n e c e s i t a n ustedes dar a sus niústaulos cansados l a flexibilidad de l a v í s p e r a? A h í tienen ustedes l a mecanoterapia. E n t r e d o s ejercicios de punohingball e l profesor de esgrima ren o v a r á su agilidad de esgrimidores. O bien e n c o n t r a r á n ustedes en el establecimient o termal todos los beneficios del masaje, l a hidroterapia y l a talasoterapia. Franqueemos otro piso. E s el dominio de los niños, con su comedor, su sala de juegos, su terraza. Este p e q u e ñ o mundo conserva este dominio- -que le pertenece exolusi a m e n t é- -a l e g r e aireado, lleno de luz. L o s decoradores se h a n ingeniado para adornarlo de manera agradable, de s i c ó m o r o barnizado, con paneles decorativos de laca, Los polichinelas, los caballos mecánicos, el t í o- v i v o de patines, atraer á n y r e t e n d r á n allí ai los juveniles v i a jeros. Finalmente, l a ú l t i m a etapa de nuestra a s c e n s i ó n l a cubierta de los deportes. De m á s de dien metros d é largo por 25 de ancho, ofrece u n á r e a magnífica a los aficionados a l ejercicio a l acre libre. Nada, m á s agradable, en el ambiente marino, CLASE S A L Ó N D E FIESTAS D E L A PRIMERA
 // Cambio Nodo4-Sevilla