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A B C. MIÉRCOLES 7 D E O C T U B R E D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 19. un Hombre inerme como él. Dedica elogios ai discurso sereno y elegante del Sr. Besteiro y rinde gratitud a los socialistas, que siendo l a minoría más numerosa no emplea su fuerza sino utilizando l a razón y la argumentación. A los radicales no hace sino recordarles que su voto particular es el mismo dictamen de l a Comisión jurídica que el orador presidió. L e parece l a proposición del Sr. Besteiro encaminada u solicitar que no se cierre el paso a los socialistas de l a socialización j- de l a propiedad. Se necesitaría, dice, estar cegado para argumentar en contra. Nadie cierra la puerta ni la cierra el voto ni el antiguo dictamen. Este decía en términos categóricos que l a propiedad podrá ser socializada, sin límites n i regateos ni sin otra condición que ia oportunidad, que en política lo es todo. L a diírencia entre dictamen y voto particular no es tan fuerte. Cree que nadie es capaz de defender el liberalismo de la propiedad. Los más moderados sostenemos el principio de la propiedad, porque entendemos que el hombre la apetece y toda l a potencia de sus facultades las emplea en adquirir y en gobernar. Esto es lo cierto, hasta en amor; pero hasta los m á s moderados reconocen que la sociedad es respetable. E n la misma medida que se sirve a l a sociedad el Código de N a poleón ya no podría regir. Define el derecho de usar los bienes, d i ciendo que es aquel que está en relación con su naturaleza en beneficio de la s. ociedad y en provecho de su dueño. (Rumores. Espera que h a b r á propiedades socializadas en gran número, pero lo que le asusta es que se pida que l a propiedad sea socializada, así en absoluto. Pregunta si será necesario mantener un texto puntiagudo cuando existe otro mucho más razonable. Cree que en el voto particular del señor Samper el campo de las posibilidades es muy considerable. Pregunta al Sr. Besteiro y al Gobierno si la República se desenvuelve en su aspecto económico con tal calma, y serenidad que no obliguen las circunstancias a. preocupar- se del sentido y hasta de l a puntuación d e l texto de la Constitución que se discute. Reconoce que el socialismo, según doctrina de sus figuras universales, no puede hacer su camino en medio de una economía derro- tada. A ñ a d e que setenta mil silencios madrileños... (Protestas. U n a v o z N o lo interpretamos asi. Otra v o z ¿P o r qué no han votado a Primo de Rivera? E l Sr. O S S O R I O Y G A L L A R D O Precisamente por eso, por la tiranía. Cree que no se puede sembrar la inquietud en el ámbito de l a economía nacional. E í Sr. B E S T E I R O rectifica y después agradece los términos de cortesía del señor Ossorio; dice que éste suele caer en visiones pesimistas. E l orador no siente terremotos n i trepidaciones, y cree que la República es inconmovible. Teme que se haga m á s o menos reaccionaria; pero no que vuelvan cosas que pasaron para siempre. Estima que en el artículo 42. no se socializa, por de pronto, nada. L o que se rechaza del voto particular es la redacción diluida, y sin fe. ¿Q u é gentes pusilánimes son las que se asustan de que se declare que se va a socializar? ¿N o se está socializando en todo el mundo? E l socialismo ha evolucionado tanto, que. no se concibe al individuo sino, como ente de una función social. N o siendo de esas personas gue ven un peligro en todo lo que sea social, nadie temerá nada del artículo 42. H a y que socializar las grandes industrias y algo más, que son dueñas de la situación, de los Gobiernos y de los pueblos: que son las finanzas. (Aplaus os. Señalamos el camino para que se llegue a eso, y es de esperar que la República y el Parlamento comprenderán la; situación. E l Sr. O S S O R I O Y G A L L A R D O M e duele que el Sr. Besteiro me considere pesimista. Tiene puesta. toda su fe en el triunfo de la República. S i la tierra puede temblar bajo mis pies, será por el peso. (Risas. Cree que para ser optimista no es menester aceptar toda la labor de l a República. S i no tuviera fe en l a Cámara, no vendría a ella. (Rumores. Él mismo temor del Sr. Bestejro, de que se lleve a la Constitución letra muerta es del orador. Porque, dice, como en el voto particular, que se socializará cuándo y cómo se pueda. Cree que el voto permite hasta l a socialización de las finanzas. N o hay sino una mayor prudencia en las ¡palabras. Expone que todos pueden temer la barbarie dorada, y es de todos la virtud de l a exaltación espiritual. S i el Sr. Besteiro lo desea, podremos llegar a una coincidencia a cierra ojos. E l Sr. B L A N C O (D Carlos) estudia el dictamen de l a Comisión y lo compara con el voto particular de los radicales, estableciendo la diferencia ntre la posibilidad de socialización y el inj jérativó categórico del dictamen. Reconoce jqa la función social de la propiedad nadie- Ja discute, pero de eso a la socialización ttay un abismo. E l Sr. B O T E L L A d Ja Comisión (radical- socialista) declara que el voto de este grupo parlamentario está implícitamente contenido en el dictamen de la Comisión, P a l a b r a s d e l jefe d e l G o b i e r n o E l presidente del G O B I E R N O manifiesta que si se pregustara a los técnicos de la economía mundial, en caso de aprobarse el dictamen tal como aparece redactado, el resultado de éste, dirían en qué cantidad había disminuido la riqueza nacional, no. la del capital, sino la de. todos los españoles. Confirma sus mayores alegrías desgobernante en haber enlazado su opinión con las reformas. de les socialistas; pero des da un consejo: que empresas de tal índole las mediten serenamente, porque con sólo cernirse sobre el país, producen daños en una economía que es sana, pero que es débM. Meditad- -añade- -si es preferible separarse como tras una contienda heroica, oJLiJ; mar las asperezas, estableciendo, una pugna; entre una obra de realidad y la enunciación de un programa. E 1 S r B O T E L L A a g r a d e c e la, intervención del jefe del Gobierno, pero declara que estas coacciones del Sr. Alcalá Z a mora dejan a l a Comisión en una situación desventajosa. (Aplausos de los socialistas y radicales- socijlistas. Estas palabras del diputado radical- socialista provocan vivas replicas en sus compañeros de Comisión, que, puestos en pie, discuten acaloradamente. E l P R E S I D E N T E (Barnés) trata de evitar el incidente con gran energía, reclamando respeto para ella, que es el respeto mismo para la Cámara. (Nuevas protestas e interrupciones. E l P R E S I D E N T E afirma que había concedido la palabra al Sr. Botella para algunas explicaciones en el. momento de irse a la votación, que se había pedido fuera nominal. (Nuevo jaleo, con imprecaciones, gritos y denuestos. 1 E 1 P R E S I D E N T E Ante el deseo de cordialidad del presidente del Gobierno, la presidencia no. ha tenidp inconveniente en conceder la palabra a la Comisión. E l Sr. C A S T R I L L O ¡p i d o la palabra! U n altercado persona! E l Sr. Botella se levanta airado y se dirigió fieramente contra su compañero señor Castrillo, solamente separado de él por un puesto del banco de la Comisión. E l señor Alomar, que se encuentra sentado entre ambos, se levanta y logra interponerse entre ellos. E l escándalo arrecia. E l Sr. Botella parece querer llegar al cuerpo a cuerpo, pero varios diputados le sujetan y lo alejan un puesto, más, sirviendo el Sr. Araquistain de nuevo obstáculo a salvar, sumándose a la barrera puesta por el Sr. Alomar. E l escándalo arrecia y el presidente procura restablecer el orden con la campanilla y con apelaciones a la concordia. Por último se restablece la calma, suenan los timbres y comienza l a votación. Se vota el voto particular del Sr. Samper, contrario a la propuesta de los socialistas, que prevaleció al dictaminar la Comisión. Votan en favor radicales, progresistas, Acción Republicana, catalanes, regionalistas, federales, agrarios, vasconavarros y apoyo a la República, así como algunos gallegos. E n contra ¿votan. socialistas, radicales- socialistas, grupo de al servicio de la República y el Sr. Unamuno, el Sr. Bello y otros diputados. Terminada la votación, el presidente (señor Barnés) se olvida del escrutinio y dice que, antes de discutirse las enmiendas, hablará el ministro de Trabajo; pero se da cuenta de su error y los secretarios leen las listas de votación. E l voto particular es rechazado por 167 votos contra 1157. E f Sr. O R T E G A Y G A S S E T (D. José) pronuncia después algunas palabras, que nc se oyen. P r o y e c t o d e l e y d e Trabaje E l ministro de Trabajo lee un proyecte de ley. Otro voto del Sr. R U I Z J A N E S (Acción Republicana) es defendido por éste, en solicitud de ciertas garantías para los casos de expropiación forzosa sin indemnización. Estas garantías son de que la iniciativa hava de ser acordada por la cuarta parte, por lo menos, de los diputados y se realice por medio de una ley votada por las dos terceras partes. Se vota- nominalmente, repitiéndose la anterior votación y rechazándose el voto propuesto por 166 votos contra 134. A las nueve de la noche se suspende la sesión hasta las diez y media. 1 La sesión nocturna L a sesión nocturna comienza a las once de la noche, con gran concurrencia eu las tribunas. Sigue la discusión del artículo 44 (antes 42) Se rechaza una enmienda del Sr. C O R N I D E que dice a s í E l Estado reconoce y protegerá a la propiedad privada y colectiva, en relación directa de la función útil que en ella desempeña el propietario. E l párrafo tercero dice a s í E l Estado tendrá el derecho de imponer a la propiedad privada transformaciones que convengan al interés público, previa la- correspondiente i n demnización. Propone la suspresión de ios párrafos quinto y sexto. Se rechaza otra enmienda, del Sr. P O Z A S en el sentido de que no se podrá usar de la propiedad en periuicio del ínteres público, y otra, del Sr. F R A N C O defendida en nombre de éste por el Sr. A R A G A Y a quien contesta el Sr. B U J É D A por la Comisión. E l Sr. M A R T I N agrario, defiende otra, pidiendo la supresión de los párrafos segundo, cuarto, quinto y sexto, y substitu-
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