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A B C. J U E V E S 8 D E OCTUBRE D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G i E l Sr. L E I Z A O L A expone las. raaánes de la Comisión para no admitir el artículo propuesto. E l S r. P E Ñ A L B A retira su propuesta, después de declarar la urgencia de una ley de huelgas. Como el artículo 45 está virtualmente i n cluido en el 42, queda terminada la discusión de los que tratan de la propiedad. E l P R E S I D E N T E propone que por l a noche no haya sesión, y que la discusión de la cuestión religiosa empiece por el artículo tercero, hoy, a las cuatro d é l a tarde. E 1 Sr. G A L A R Z A cree que mientras se discuta la Constitución no debería h aber semana parlamentaria, pues aun reconociendo las necesidades de los diputados que se ausentan semanalmente, en una República de trabajadores no se deben conceder dos días de- descanso. Habla del tiempo que se pierde en los pasillos, y pide el sacrificio de los dos días de descanso, dejando las sesiones nocturnas con sus grandes inconvenientes para casos extraordinarios. Después trata de la situación que se produce cuando una enmienda substituye a un artículo del dictamen, y cree que en tal caso lo que se debe de discutir es l a enmienda, cuya toma en consideración no puede representar su aprobación. E l P R E S I D E N T E rio tiene inconveniente en aceptar el procedimiento, aunque no le parece el más perfecto. Se discutiría la enmienda y si se rechazara después de acep tada aquélla o todo el artículo podría la Comisión renroducir el texto primitivo. E l- Sr. G U E R R A D E L R I O defiende el criterio expuesto en la sesión anterior y afirma que querer declarar sin que lo determine el reglamento, que una vez votada y aprobada una enmienda pueda producirse una nueva votación, le parece ñoco serio. E l P R E S I D E N T E entiende con l a Comisión que una enmienda admitida es ya un dictamen. E l S n A L O N S O D E A R M I Ñ O abunda en la opinión del Sr. Guerra del Río. E l ministro de H A C I E N D A entiende que las apreciaciones del Sr. G A L A R Z A son absolutamente equivocadas. A l substituir una parte o todo el dictamen por una enmienda ésta se convierte en dictamen y aquél desaparece totalmente, y cree e v i dente que si después se vota el nuevo texto y éste es rechazado, l a Constitución queda sin artículos. (Rumores. E l Sr. B A L L E S T E R dice que si esto ocurriera al tratarse del artículo referente a la forma de designar presidente de l a R e pública, no podría dejarse, pasara lo que pasara, de consignarse en la Constitución. E l Sr. C O R D E R O expone su opinión. E l Sr P É R E Z M A D R I G A L Menos d i sensión y más soluciones. E l P R E S I D E N T E Y a afirmé yo que esta es una cuestión que cada vez está más obscura. (L a Cámara muestra gran cansancio por la discusión. Intervienen el Sr. I R A U Z O y e l m i n i s tro de la G O B E R N A C I Ó N Este propone un voto de confianza a la presidencia para que resuelva. E l P R E S I D E N T E acepta la responsabilidad de la interpretación del reglamento, pero seguro de que siempre habrá disconformes. Cuando se rechace u n dictamen se podrá entender que en unos casos se suprime el artículo y en otros no, y en este último la Comisión deberá formular su nueva propuesta. Pide después que se le. faculte para apreciar el estado de cansancio de la Cámara a fin de determinar si ha de haber. o no sesión el sábado, respetándose en principio la semana parlamentaria. Así se acuerda y se levanta la. sesión a las nueve y media. E l Sr. R I C O explica su voto y anuncia que la minoría votará la enmienda por creerla más sintética y más clara que el dictamen, salvando el escollo que en éste figura, que es el compromiso de que el Estado atienda a la obligación planteada, que en la enmienda se ajusta a las posibles disponibilidades. E l Sr. C O R D E R O no se explica las d i vergencias que se derivan del criterio del Sr. Rico dentro de la Comisión, pues en ésta figuran representantes de su minoría. Recoge una interrupción, y dice que el Ayuntamiento de M a d r i d ha realizado, con respecto al paro, una obra salvadora de la República, la cual permite que el artículo 44 de l a Constitución se discuta en medio, de gran tranquilidad, pues correligionarios, o por lo menos amigos del interruptor (un diputado vasconavarro) trataron de lanzar contra la República a miles de obreros sin ocupación, que representaban un peligro. E l problema- -añade- -se lia resuelto con dinero o sin dinero, pero se ha resuelto; y ésto era absolutamente necesario. E l Sr. G Ó M E Z (D Trifón) por la Comisión, recuerda que en el tratado de paz de yersalles se recoge el mismo espíritu del artículo que se discute, tan casuísticamente como en él. E l Sr. R I C O rectifica. E l Sr. P É R E Z D Í A Z diputado canario, interviene brevemente. E l Sr. A L C A L Á Z A M O R A ocupa otra vez el escaño del grupo progresista, y afama que para ser consecuente con su criterio en el seno del Gobierno, votará el dictamen y en contra de l a enmienda. Se pide votación nominal. Votan en contra de la enmienda los socialistas, radicalessocialistásj catalanes, progresistas y Acción Nacional. Los vasconavarros aparecen d i vididos. V o t a n en favor radicales, agrarios y federales. E s desechada, por 195 contra 129. diando esta doctrina papal, se observa que en ella está contenida toda la del artículo que se discute. E l obrero tiene derecho a la vida con el pleno desarrollo de sus facultades físicas y morales, a no gastar las fuerzas débiles de la niñez, a que el trabajo a que se le someta no sea agobiador, a un día de reposo a la semana, en el cual eleve su espíritu a las regiones del arte y de l a religión, al descanso del mañana y a tantos otros bienes de la vida. Con una voz que difícilmente llega hasta las tribunas pronuncia una larga oración, que los. taquígrafos no logran recoger. Finalmente afirma, entre los rumores de la Cámara, que hace dos meses permanece silencioso, oyendo frases que lastimaban sus ideales, y cuando se dirige al Parlamento por vez primera recoge, no. protestas, pero sí risas despectivas. (Protestas y denegaciones. Insiste en prestar su conformidad al artículo dictaminado por la Comisión, que está dentro de las doctrinas de la Iglesia. A continuación queda aprobado el artículo 44. Nuevo artículo adicional Se trata de un nuevo artículo propuesto p o r M Sr. A R R A N Z relacionado con el modesto propietario agrícola, a fin de que sea incluido en el artículo anterior. E l Sr. B A R R I O B E R O opina que se debe restablecer el patrimonio inembargable, de cuya ausencia han sufrido las consecuencias los trabajadores intelectuales. Recuerda que en tiempos de la Dictadura fué practicada una visita de la Policía a su domicilio, llevándose aquélla los libros, que son sus instrumentos de trabajo, hecho que no hubiera podido realizar de existir el patrimonio i n embargable. (Rumores. E l Sr. L E I Z O L A de la Comisión, formuló algunas aclaraciones, y la adición es aprobada en la forma propuesta. Otra adición en forma de nuevo artículo, sobre limitación del derecho de huelga, es retirada. E l Sr. P E Ñ A L B A pide que se adicione un nuevo artículo que propone la institución del derecho de huelga como procedimiento de mejora económica y de la defensa social de las clases trabajadoras. U n a ley especial regulará su ejercicio. Cuando el número y frecuencia de las huelgas, su extraordinaria extensión o la agresividad anormal de su desarrollo revelen una indubitada tendencia extraeconómica que amenace causar grave daño al Estado, alterando o paralizando su funcionamiento regular, podrá el Gobierno suspender temporalmente el derecho de huelga en todo el territorio nacional o en parte del mismo. Esta suspensión se acordará necesariamente por igual término y con garantías idénticas a las establecidas en el artículo 42 (antes 40) respecto a la suspensión de los derechos individuales. S u autor defiende la propuesta. x E l Sr. G U E R R A D E L R I O defiende otra enmienda, en la que pide que donde se dice el Gobierno. asegurará se diga el Gobierno procurará asegurar E s retirada. E l Sr. S Á N C H E Z P R A D O pide en otra enmienda que en concepto de obreros se incluya a los empleados del Estado, provincia y Municipio, y a todos los que se acojan a los efectos de los beneficios que en el artículo se especifican. L a defiende el Sr. L Ó P E Z D E G O I C O E C H E A que al final, l a retira. E l S r M A D A R I A G A (D César) se refiere al precepto del artículo que trata de la legislación que habrá de dictarse sobre los derechos de los obreros españoles en el extranjero. E l Sr. G Ó M E Z acepta el principio de l a aclaración propuesta, que pasará a l a comisión de Corrección de estilo. E l Sr. G U A L L A R T sacerdote, habla por vez primera en l a Cámara, y dice que con gusto acepta esta orientación de l a Constitución española y de la mayoría de las Constituciones. Aprovecha l a ocasión para explicar su significación personal, pues se dice que la minoría a que. pertenece es cavernícola o de cadáveres. (Risas. Cree ser un hombre de su tiempo, y no sabe si pertenece a l a derecha p a la izquierda. S i es derecha el orden, l a familia, la Religión y la paz, pertenece a las derechas; pero si es de la derecha ese plutócrata que niega todo drecho al infortunado trabajador, entonces pertenece decididamente a la izquierda. Y cree estar completamente dentro del campo católico al colocarse en esta posición. Recuerda el sentido humanista que el Sr. de los Ríos concede al socialismo. Estudia los orígenes de la Monarquía absoluta y el Códig o de Justiniano, que creó la supremacía del Poder civil sobre la Iglesia, y cita doctrinas de León X I I I que están por encima de las socialistas. Añade que, estu- Si queréis pasar una tarde agradable y distraída. Si queréis presenciar faenas artísticas y de verdadera emoción, asistan a l a corrida que el 12 del corriente se celebrará en l a plaza de Sevilla. loros de Paliares para ÍQUE CARTELAZO!