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A B C. J U E V E S 8 D E O C T U B R E D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 26. en lo que el pueblo dicte. N o hace falta qr e caviléis a qué poder habéis de servir: al poder único, sellado por el voto del país. E s la República paralelo de la justicia que no pide adhesiones personales, sino acatamiento a la legalidad, que premia el mérito, sin crear campeonato de halagos, que dividen y disocian a los hermanos de carrera. Es también el régimen garantía de eficacia porque el pueblo se compenetra con el Ejército, lo siente suyo y en los tiempos modernos, no son los caudillajes los que vencen las guerras. Cuando hasta, las mujeres y los niños vense obligados a sufrir y actuar en las guerras, el Ejército invencible es aquel que se identifica con el pueblo. Es garantía de eficacia, por la fuerza moral del Poder, que va extendiendo el prestigio por los cenáculos internacionales. E s garantía de eficacia, por la poda dolorosa, como todas. las podas, que ha suprimido l o suntuario e insostenible para sostener l o eficaz; poda efectuada con reconocimiento a vuestro, heroísmo, al sacrificio heroico de los que quedan, sin mirar sus escalas, y para los que se fueron sin reparar en el porvenir de su horizonte. Tenéis la seguridad en l a dignidad de vuestros sentimientos patrios. L a Patria no es la divinidad, pero. se parece a ella en que está en todas partes, aunque aparezca invisible. Se nos presenta por imágenes, pero la imagen en la Monarquía se personifica y agranda en tal manera que corta lá perspectiva y priva de la contemplación completa del ser patrio eri su esencia. E n la República desaparecen los ídolos. Los símbolos se hacen pasajeros, transitorios, pequeños, humildes, oscuros, sin que quepa confundirlos con el ser que representan. Antes, cabía demandarse si servía al Rey o a la P a t r i a sí, a veces, se servía generosamente a la dinastía en intereses que nada tenían que ver con la Patria. Hoy, el símbolo, el Gobierno, es provisional, incierto en sus funciones, y su presidente lo más humilde. N o hay confusiones. M e dirijo a vosotros con toda autoridad, porque sé que personalmente no represento nada. Él Sr. Alcalá Zamora fué muy aplaudido. El ministro de la Guerra, en titud a las autoridades de Toledo, por este homenaje de, entrega de la nueva bandera. E l pueblo toledano, unido tan íntimamente, ligado por siglos a la Infantería, no piído elegirmás hermoso símbolo de la- unión deEjército y pueblo, que la santa enseña de la patria. Ruega al alcalde se hagan llegar; al pueblo los sentimientos de amor y graíitud de la Academia, y agradece al ministr generales, autoridades y comisiones, que hayan honrado el Alcázar con su presencia en este acto inolvidable. Por último, dirigiéndose a los alumnos, les exhorta a depositar sus entusiasmos y sus fervores en la nueva enseña, nuevo símbolo de la labor de abnegación del soldado español por el engrandecimiento de España. Discurso de! ministro de la G u e r r a E l ministro de la Guerra, Sr. Azaña, des- ciende del estrado presidencial y es acogido! con una ovación. Justifica su presencia con el deseo del Gobierno de participar en este acto solemne de fusjón cordial del Ejército y el pueblo, y dice que la bandera simboliza estas tres ideas: Patria, República y A u t o ridad. L a Patria, depositaría de todos los valores espirituales de la raza y de todo lo grande, noble y sublime creado por el pueblo español; la República, forma definitiva del Estado, consagrada por la voluntad de la nación libre, capacitada para regirse en plena soberanía; la autoridad, esencia del Po der público, personificado en el Gobierno, en quien confluyen todas las reponsabilidades. Todos los ciudadanos tienen deberes ineludibles en servicio de estos tres principios para la Patria, veneración y amor; para la República, lealtad y abnegación; para la autoridad, obediencia expresada en el cumplimiento de las leyes. Estos tres ideales se compendian en una sola expresión: República. Nadie que no sea libre puede enorgullecerse de tener Patria; nadie puede ejercer autoridad, que no la haya recibido del pueblo. Si todos los ciudadanos tienen, deberes para con estos principios, vosotros, los militares, y los que vais. a ser jefes y oficiales del Ejército, les tenéis aún más especialmente imperiosos, pues si todo español se obliga a defender la Patria con lag armas, vosotros previamente la ofrendasteis vuestras vidas. Además, echasteis sobre vuestros hombros una responsabilidad pavorosa: la del mando; pues la autoridad depende de vuestra conducta, de vuestra ejemplaridad, y así los soldados que mandéis serán lo que con vuestra conducta hagáis que sean. P a r a ser dignos depositarios de esa noble enseña, como lo sois ya, se precisa esa conducta intachable. Los soldados que habéis de mandar son españoles como vosotros, como vosotros ciudadanos. Sed, pues, primero, buenos sol dados, pc Vac no se puede aprender a mandar, sino obedeciendo. Les desea a- continuación el Sr. Azaña que éste sea para ellos un día inolvidable. Explica el simbolismo de los tr, es colores de la bandera, y termina exhortando a todos a renovar hoy el juramentó de ofrendar; la vida por la libertad, la independencia y la gloria de España. Por último, da un viva, a la República, que es coreado ftor todos, Academia y pueblo. Después se verificó el cambio de banderas. Hubo un banquete, en el que pronunciaron discursos el ministro y el director de la. Academia. A las tres de la tarde, regresó el señor; Azaña a Madrid. 1 mediaciones del Ebro. Unas parejas que bailaron con frenesí de dinamismo y unos copleros que cantaron jotas más o menos de circunstancias. Las de más circunstancias fueron aplaudidas delirantemen e. Sucede Asturias a Aragón en el tabladillo y ahora son cinco guapas mozucas de refajo y pañuelo, las que en unión de otros tantos mozos siguen al clásico gaitero. Cantan sus coplas y se van sin bailar. N p se sabe por qué. Y viene Andalucía, abriendo marcha cuatro barbianas juncales, seguidas por otros tantos barbianes, ellos- de señorito y con l a guitarra empuñada por el mástil. L a fiesta terminó con un brillante carrousell. E l presidente y los ministros, despedidos a los acordes del Himno de Riego. E l banquete m i l i t a r de anoche. D i s c u r s o de! jefe del G o b i e r n o L a República y el Ejército Madrid. Anoche se celebró en el Palace el banquete de gala con que el Gobierno ha obsequiado a las representaciones de jefes y oficiales de la guarnición. Presidieron el Sr. Alcalá Zamora y los ministros de la Guerra y M a r i n a con varios generales, y el número de comensales pasaba de seiscientos. A l f i n a l habló el jefe del Gobierno. Comenzó el Sr. Alcalá Zamora expresando la emoción que sentía él, que sin pasar por las Academias militares ni haber recibido, a causa de las leyes de su tiempo, la enseñanza bienhechora del cuartel, ha tenido conexiones en su vida con las instituciones m i litares al dirigir la palabra al Ejército en nombre de una legalidad, de un derecho, de un ideal, del deber, base de las instituciones militares. Hoy- -añadió- -cuando me cabe hablaros como jefe- del Poder ejecutivo, lo ha. go en nombre de esa ley, de la que sois garantía; de ese derecho de la soberanía popular, en fin, de la que sois escolta que la hace invencible. Este acto grande me trae a la memoria otro próximo y parecido: aquel en que el ilustre general Sanjurjo, como avanzada del Ejército, recogiendo vuestro sentido del deber, en nombre de la Guardia civil, ofrecía instrumento seguro a la democracia republicana para que el cambio se realizara sin el trastorno del desorden. Acierto singular éste de refundir en una las conmemoraciones militares. Esta medida no responde a un laicismo intransigente, destructor de las necesidades de cada conciencia, sino que representa la unidad suprema del Ejército, el triunfo del uniforme sobre los emblemas, entre los que la República no quiere avivar discordias. E l Sr. Alcalá Zamora agrega que la fies- ta simboliza también la unificación del Ejército y de la Marina, y recuerda, por la fecha de su celebración, la gloria excelsa de nuestras letras: Miguel de Cervantes. Refiriéndose a lo que la República representa, para las instituciones armadas, dijo el presidente: O s significa paz, seguridad en vuestras nociones espirituales, parapeto de la justicia, garantía de eficacia de la dignidad de los sentimientos patrios. Paz en vuestras nociones espirituales, por la seguridad de que en el caso eventual de una guerra, ésta no será jamás obra de intereses mezquinos o de tratados secretos, de enrolamientos que al país que fué planeta conviertan en satélite, sino una guerra querida por todo el pueblo, en defensa de su independencia o de tratados internacionales, garantía de la civilización. Y a no podréis hacer caso a los que quieran presentarse y hasta presentaros como salvadores para arruinar a la P a t r i a ya no tenéis que preguntaros dónde está la salvación. Lo sabéis ya. L a salvación está Toledo L a entrega a la A c a d e m i a de la bandera t r i c o l o r regalada p o r suscripción pública Toledo 7, 6 tarde. Coincidiendo con la Fiesta del Ejército, se ha celebrado esta mañana, en el Alcázar, el acto de la entrega a la Academia de Infantería, Caballería e Intendencia de la bandera tricolor, regalada por suscripción pública que inició el Ayuntamiento. L a Academia, al mando del coronel director, D. Mariano Gamir, formó en el patio del Alcázar, con la antigua bandera, dando frente a la puerta principal. Mandaba el batallón de Infantería el comandante señor Tuero; el escuadrón de Caballería, el capitán Sr. San Miguel, y la compañía de Intendencia, el capitán Hernández Martín. Los alumnos vestían uniforme caki y guante blanco. L l e g a d a del señor A z a ñ a A las diez y diez llegó el ministro, en automóvil, acompañado del subsecretario, señor Ruiz Fornells. E n la explanada de la Academia se verificó el desfile. E l coronel director, Sr. Gamir, en nombre de la Academia, rinde tributo de su gra- E n otras provincias Nuestros corresponsales, en provincias nos dan cuenta de haberse celebrado en ellas el Día del Ejército y de que en los desfiles ha sido muy aplaudida, con verdadero entusiasmo, la guardia civil.
 // Cambio Nodo4-Sevilla