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A E C. V I E R N E S 9 D E O C T U B R E D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G mo si 110 le conocieran en M a d r i d y quisiera conquistarse al público; de pie, de rodillas, buscando la emoción. ¿Han tocado a banderillas? Pues vengan las banderillas. ¿Han tocado a matar? Pues venga la muleta a la mano izquierda. L o más difícil del toreo es la muleta, y lo más difícil de la muleta, lo que se hace con l a mano izquierda. Pues con la izquierda se va Marcial al toro. L e da tres pases. Luego a completar con la derecha. ¿Dicen que este torero se va el año que viene? ¿Se va o viene? A juzgar por lo que veo viene a ganarse hoy la temporada próxima. Cuando se ha hartado, entra a matar y cqge hueso; después de otro pinchazo, una estocada en el hoyo de las agujas y el toro rueda arropado con la muleta, que se llevó en la acometida. E l entusiasmo, que no ha cesado, se hace clamor; la oreja del toro; la primera que había de darle en esta corrida pródiga en premios. Y ovación también al toro de doña Carmen. A l quinto, de Rincón, le da Lalanda unos lances eon los pies juntos. Vamos Marcial, formalidad. Y cuando el toro ha cumplido y Rafaelillo ha banderilleado como banderillea Rafaelillo, brinda Marcial al ministro de Estado, que se halla en el palco de la Prensa. Gran ovación al Sr. Leriroux y aplausos acogedores de esperanza. Marcial, solo en los medios, hace su faena unas veces de pie y otras de rodillas y siempre solo. Aplausos. Estocada desprendida. Saludos. Aún tuvo que actuar en el que cogió a Bienvenida. Se dedicó desde que se hizo cargo de él a aplacarle los nervios, lo que consiguió. L e mató hábilmente. Este toro cogió también al banderillero Blanquito, en la precipitación de hacer el quite en los p r i meros momentos. Fué pisoteado y curado en la enfermería. Barrera tuvo el peor lote. Salieron dos toros muy buenos de doña Carmen y una magnífico de Tovar. Ninguno le tocó a él. A Barrera le tocó uno de Tovar- -en sustitución del de Murube, inutilizado en un encuentro con un picador- -que se quedaba, t i rando cornadas, codicioso con los caballos y reservón con los toreros. Además los picadores le marraron mucho. Con la muleta empezó Barrera aguantándole tres muletazos por bajo, en los que se arrancó el toro fuerte, y. luego, en los medios, siguió la faena de dominio. Cuando lo creyó logrado le dio media estocada y descabelló. Pues tampoco tuvo suerte en el de R i n cón (hoy Indalecio García) H i z o una faena valiente, de buen muletero, muy cerca de las tablas, destacándose la primera parte. L e dio media estocada y se empeñó en descabellar, y como el toro estaba aún muy vivo, no se dejaba y le arrancaba, lo indicado, lo indicadísimo, era entrarle otra vez a matar; pero fía tanto en su facilidad para descabellar, que no lo creyó conveniente y acabó descabellando. L e dieron la oreja, que modestamente arrojó bajo el estribo, y dio la vuelta al ruedo. Ortega entró al fin en Madrid. Sus corridas le ha costado. L e salió un buen toro de Tovar, y desde el primer lance de capa, hasta que murió el toro, todo fué calidad superior. Todo el primer tercio fué una ovación. Brindó al Sr. Lerroux, que ayer recogió dos veces el anhelo del público y fuese O r tega al toro. S i apartamos los pases con la izquierda en los que se amanera, todo lo que hizo con la muleta fué de gran calidad. Toro enganchado en los vuelillos de la muleta, toreo suave, lento, acompasado con el toro. E l toro que pasa todo él, de verdad, y cuando ha pasado, el torero que remata el pase, quieta la planta, es para mi gusto el mayor elogio. E l que quiera saber cómo se torea un toro que mire al torero z los pies. De enmendarse a no moverse hasta que se ha rematado el pase va la escala de las calidades. A Ortega se le podrán negar todavía algunas cosas. L o que no se le puede negar es la calidad. Toro templado, torero de temple; sólo así se pudo hacer aquella faena en un toro agotado. Y, en los medios, para que el toro no se distrajera n i aquerenciara. E l público paladeó, saboreó la faena de artista. Media estocada, y como no cayera pronto, una estocada entera. Ovación clamorosa. Este es Ortega. Premio de oreja. A l fin. Pero como cada uno tiene su punto de vista en 3 a plaza, desde mi punto de vista estuvo mejor Ortega en el último. Sí, señor asesor; aunque usted le regateara la oreja y no se la diera. Porque el toro de Tovar era un toro que aunque había que pisarle el terreno era un toro boyante y el último, de Rincón, era más peligroso. Llegó descompuesto y tenía mucho más que torear. Y a éste le aguantó Ortega unos muletazos magníficos por bajo. Fué adueñándose del toro, hasta dominarlo; y dominar por bajo és muy difícil y muy peligroso en un toro que sabe para lo que tiene los cuernos. Torear con calidad en el toro que tiene que torear y no es de carril es algo muy i m portante en el torero; bastante más importante que torear- -por bien que se toree- -al toro que se torea solo y no hay sino ayudarle. P o r eso me gustó más en éste. Porque éste tenía que torear y Ortega toreó. Para mí, ayer tuvo una tarde completa. Los toros que se lidiaron de doña Carmen de Federico, muy buenos. Se arrancaron muy bien a los caballos y fueron magníficos para el torero, sobre todo el primero. M u y bueno uno de Tovar, aunque todes con casta. Los de Rincón, bien de tipo, flojearon. U n a corrida interesantísima, muy distraída, sin pesar n i decaer un momentp. Enhorabuena, compañeros; muy especialmente, a Clarito. Ortega salió en hombros. Se acordaría de alguna nocturna de sus comienzos, cuando soñara con una tardé de éstas, quizá con ésta precisamente, como los erales sueñan verónicas de Alhelí cuando no era nada más que de Bprox, el pueblecito toledano, porque ya no es sólo de Borox. L o s torero? no son de un pueblo, porque son de todo los pueblos donde haya una plaza de toros; como no tienen una familia, porque su familia es el público. Y se los llevan y se van. Esto lo sabemos unos pocos, nada más. -G. Corrochano. 1 NFORMAC 1 O NES TAURINAS E N MADRID L a corrida de la Prensa M u y interesante ha sido la corrida de la Prensa. E n la fiesta organizada con gran conocimiento, se han lucido todos los estilos del toreo. E l alegre, vistoso, sabio, bonico, que todo lo aprovecha; el concienzudo, que lleva por objetivo principal el dominio, 7 el otro, más pausado, más lento y más rematado. -De todos hubo, y por eso el público, a la mitad de la corrida, obligó a los cuatro espadas a salir a agradecer los aplausos apretados. Los cuatro espadas eran L a landa, Barrera, Bienvenida y Ortega. Fué una lástima que la corrida, alegre, lordial, en la que los toreros no escatimaban esfuerzo, que el público alentaba con su entusiasmo y su benevolencia, tuviera una nota dolorosa. E l séptimo toro cogió a Manolo Bienvenida. Y la cogida tuvo trágico aparato. Salió el toro muy nervioso, queriendo coger. Manolo fué a abrirse de capa y se le vino el toro encima, muy cerca de las tablas. Apenas le dio tiempo a nada. E l toro de Tovar lo atropello y tiró bajo el estribo del tendido 1, y en tan peligroso lugar se sucedían las cornadas rápidas, nerviosas, sin quite posible. Cuando pudieron sacar de allí al torero llevaba la pechera destrozada, la cara dolorida y un hilo de sangre manaba de l a boca. Afortunadamente no fué nada. Los del tendido decimos que no fué nada cuando no hay percance grave que lamentar. Pero claro que ha sido algo más que nada porque los toros cuando clan lastiman, aunque no logren hacer carne. Eso de nada han sido tres dientes rotos y fuertes varetazos. L o que ocurre es que se reduce a nada por la comparación con lo que pudo ser y con lo que pareció ser. Porque el pitón le entró por la boca y sin rozarle el velo del paladar se limitó a herirle tres dientes. Nada, si se piensa en lo qu epudo hacer en tan delicado sitio; pero mucho, y doloroso, para el que lo sufre. Y ¡fué muy lamentable porque el muchacho llevaba una gran tarde, una tarde más de las muy buenas que lleva en Madrid. H a y toreros que esperan, que pueden esperar, que les permiten esperar a un toro, y del lucimiento de ese toro toman permiso para no dejarse ver hasta otro toro análogo. Manolo Bienvenida, no. Manolo Bienvenida no vive del crédito de un toro; sino que todas las tardes, unas veces mejor y otras peor, sale a lidiar sus toros, a estudiar sus toros, a aprovechar sus toros. Con su estilo, con su manera, con su modo de hacer; pero siempre con una interpretación escolástica del toreo. Y es que hay toreros de medio cuerpo y toreros de cuerpo entero. Y este es de cuerpo entero. Alegre, fácil, vistoso, banderillero notable; puso tres pares, dos al quiebro por los dos lados al toro lento y casi gazapón, y uno en los medios de poder a, poder, soberbio. Con la muleta, adornado, luminoso, hizo cosas de gran visualidad, aunque a veces algo movido, porque el toro no acababa de pasar por falta de poder. Pero valiente, confiado, de absoluto dominio de los secretos del toreo, con adornos de buena ley, como los pases cambiando la muleta por l a espalda. ¡O h Rafael el Gallo, cómo te recordó Manolito! Y un pinchazo en hueso y una estocada hasta la cruz y la oreja y el entusiasmo popular y unas flores de una mujer. Tres claveles. Tres claveles a tu edad pueden aliviarte el dolor de, los tres dientes. Lalanda dio la norma d- e la corrida con el toro que rompió plaza, de doña Carmen de Federico. ¡Buen toro, M a r c i a l! ¡Y bien lo aprovechaste! E n los quites, rabioso, co- LA LABOR D E LA C O MISIÓN D E RESPONSABILIDADES S e deniega la libertad provisional a los generales del segundo D i rectorio Ayer se reunió el Pleno de la Comisión de Responsabilidades y acordó denegar el escrito del Sr. G i l Robles, en el que solicita la libertad provisional para los generales del segundo Directorio. DE SOCIEDAD E n Málaga, y en el día de ayer, firmaron sus esponsales la distinguida señorita Elisa Valle y D Francisco Ales, actuando de testigos en el acto, D Victoriano Giral, D A r t u r o Román, D Francisco Marín López y D Elisaldo Mena. L a boda se efectuará en breve,