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LA VIRGEN DEL CRISTAL milagro, llegando el rumor reiterado hasta las gradas del trono, de Felipe I V E n el lugar mismo en que apareció la V i r g e n del Cristal, se edificó la iglesia en que se venera en la actualidad con igual admirable fervor que antaño. L a V i r g e n aparece engarzada en un armazón de plata, que procura defender a la diminuta imagen de algún posible extravío. Y luego, cobijada bajo un rico camarín en el altar mayor de la ernüta. P o r cualquier lado que se mire, la imagen ofrece idéntico aspecto: a cara sonriente, las manos cruzadas sobre el pecho y los hombros vestidos con la muradana del traje típico de Galicia. N o puede adivinarse, n i aventurar siquiera la más ligera suposición acerca de cómo aparece dibujada la V i r g e n en el corazón del pequeño cristal, que acaso no mida cinco centímetros de alto, todo en- simo con la melancólica arrogancia de la grandeza abatida. Desde. sus altas torres, bien conservadas todavía, se descubre un maravilloso panorama de vastísimo horizonte. L a vista alcanza a contemplar más de diez leguas de extensión, -desarrollándose ante los ojos del espectador el paisaje lleno de perspectivas armoniosas y coloristas, que fingen bajo el sol decoraciones colosales de un teatro de fantasía. Pero lo más importante de Villanueva de los Infantes, capaz de arrastrar hasta allí la corriente del turismo, se esconde en la modesta ermita que. en medio del campo, no lejos del apretujado caserío aldeano, levantó la fe de los sencillos moradores del lugar, desbordante de fervor y de asombro ante el portento... E s la Virgen del Cristal, famosa en toda la provincia, y aún en toda G a l i c i a la Virgen: inefable que aroma de milagro las páginas remotas y encantadas de la tradición; la V i r g e n popula de la que canta la voz romancera del pueblo: D e s d e tiempos remotos florece, llena de ternura y de amor d i vinos, la leyenda piadosa en el c o r a z ó n creyente de los habit a n t e s de V i l a n o v a Curros E n r í q u e z l a recoge de labios de su madre, y la viste con los ropajes suntuosos de su inspiración, r i ca y ponderada, para ofrecerla al mundo de las letras en un largo poema, A Virxen dfo Cristal, magnífico alarde de facilidad poética, donde a l a dulzura de la expresión se junta una profusa v a riedad de metro y de rima. E l genial cincelador de versos refiere, siguiendo paso a paso la tradición a l deana, que allá por el año de gracia. de 1630 prestaban sus servicios domésticos en el castillo, que aún subsiste, dos mozos de la aldea, llamados M a r- tino y Rosa. E l tenía veinte años, y ella dieciséis. U n a tarde, a l regresar de las dulas con el ganado, los dos pastores se declararon su mutuo amor. Poco tiempo después, Rosa UN TÍPICO HINCÓN DE CELANOVA, ClJNA D E L GLORIOSO cosía sus ropas de prometida y Martiño ahoBARDO ORENSANO CURROS K. N R f Q C E Z rraba como un avaro. D e pronto llegó hasta los oídos del mozo un kilómetro de Celanova, cuna del enamorado la infame calumnia, urdida por inmortal Curros Ehríquez, nuestro la envidia de un rondador despechado. M a r bardo v i r i l se halla Villanueva de tiño, ciego de furor por la mordedura de los los Infantes, plácidamente dormicelos, rompe una noche de luna las relacioda sobre los rojos riscos de la montaña orennes con su novia, que le aguardaba anhelansana. S i hemos de creer a la tradición, V i l a te, feliz y confiada tras la cancela romántinova d os Infantes debe su nombre al suca del castillo. H a y una escena violenta enceso verdaderamente extraordinario de hatre los dos enamorados. Ante la acusación ber nacido en el humilde lugar once niños canalla, la moza se alza magnífica y exclama de un parto. solemnemente: N u n c a tus ojos vieron crisE s una akieíta silenciosa y recogida, con tal que a m i pureza se igualara Y así d i su pintoresco caserío agrupado en torno a ciendo corre a sollozar su desventura en la un bellísimo castillo feudal, teatro turbusoledad acogedora de su habitación de sollento de pretéritas escenas guerreras, que tera. se alza soberbiamente sobre el valle amení- A LA FAMOSA Y PEREGRINA CRISTAL VIRGEN DEL Sigue contando la voz anónima y lejana del pueblo (no se sabe nunca de dónde viene, como esas cancioties traídas por el viento) que la moza, fatigada de tanto llorar y desesperarse, fuese quedando dormida como un niño... Entonces sucedió algo extraordinario: la habitación se llenó de luz de amanecer, y l a V i r g e n María, vestida de gallega graciosamente, aparece coronada de estrellas, y, como música divina, susurra a los oídos de la que. duerme palabras de favor y de consuelo, que Curros interpreta así: Non chores, miña non chores mais, pequeña, pastoriña. tero y lleno, y tan brillante y pulido como una piedra preciosa. Curros describe de este modo la rara imagen: Sra unha pedriña pedra, era unha pedra pedriña, como un ovo de ffaliña ¿aliado en fino cristal; unha pedra primorosa, elíptica, limpa, pura, de artificio e de soldura, sin sci. quera unha si- ttaJ. Ifapazas de Vñanova, ben ios pódales pabar, que non hay Yirxen n- o mundo como a Yirxen d o Cristal. A l día siguiente, mientras vigilaba el rebaño en el campo, la gentil pastora vio bril l a r entre las hierbas un objeto de cristal: lo recogió temblando de extraños presentimientos: era un pedazo diminuto de vidrio macizo, en cuyo interior estaba pintada la imagen de la Virgen. Llena de emoción, llevó el precioso y peregrino hallazgo a la casa del cura, propagándose rápidamente la noticia por todo el contorno, exaltada de r L a fama milagrera de la V i r g e n del Gristal se atestigua elocuentemente en la romería que en Su honor se celebra en. Villanueva de ios Infantes hacia fines de septiembre, poblándose todos los caminos lugareños de peregrinaciones devotas, que tienen todo el sabor ancestral y candoroso de los tiempos primitivos. EMILIO (Fotos Ksado. CANDA- HIJO
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