Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ESTOS BLASONES CAMPEAN P u e s si él es de R e y e s p r i m o p r i m o fie R e y e s soy y o y conde de B e n a v e n t e si él e s d u q u e de Borbón. (D U Q U E rm BIVAS. GALLARDAMENTE E V E L SOBERBIO TORREÓN. U N escudo de sinople, y en él cinco veneras de plata puestas en granitos en campo verde, y tres fajas en el p r i mero y último de los cuarteles en campo de oro, eran las armas de Cayo C a r po, casado con Claudia L u p a ilustres progenitores de los condes de Benavente, a las que acrecentaron después sus descendientes la orla de castillos y leones con los colores reales por casamiento de D R o d r i g o A l o n so Pimentel, segundo conde, con doña L e o nor Enríquez, nieta del Rey D E n r i q u e I I de Castilla. Estos blasones, que pregonan ia rancia nobleza de la casa de Benavente, cuyos ilustres y virtuosos varones fueron. esforzados paladines de muchos Reyes de Castilla y de León, y más tarde, después de la unidad nacional, sirvieron con patriótico entusiasmo a la Monarquía, ofrendándola siempre su sangre y su o r o estos blasones, digo, campean gallardamente en el soberbio torreón que la acción de los siglos y, lo que es más cruento, la ignorancia y abandono de los hombres, ha quedado para recuerdo de uno de los niás valiosos e históricos castillos de nuestra España. E s t a vetusta y gallarda fortaleza, que se alzaba retadora en la terminación de una colina donde la ciudad de Benavente tiene su asiento, cual vértice gigantesco de un triángulo formado por tierras de León, A s t u r i a s y Galicia, lamido por las apacibles ondas de los ríos E s l a y Orbigo, que fertilizan sus exuberantes vegas, fue morada de muchísimas generaciones de condes. L a nieta de uno de ellos, del segundo, doña Leonor de Toledo Zuñida y Pimentel, gran duquesa de Toscana, fue la madre de María de M e d i éis, esposa de E n r i q u e I V de F r a n c i a y madre de L u i s X I I I A l cuarto conde de esta ilustre rama, don Rodrigo Alonso Pimentel, engarzó en su escudo la corona ducal E n r i q u e I V el Impotente, honrando más tarde esta mansión señorial durante un mes los Reyes Católicos, los cuales fueron recibidos con grandes muestras de regocijo y alegría, celebrándose solemnes fiestas en su honor. D e Benaven e salieron, terminada su estancia, en dirección a Compostela para rendir homenaje al apóstol Santiago. S u sucesor, el quinto conde, albergó asimismo a Felipe el Hermoso, víspera de San Juan del año 1506, y en 1519 acompañó a Carlos I a Barcelona, donde en 5 de marzo recibieron muchos grandes el collar de l a distinguida orden del Toisón, que el conde de Benavente rechazó, diciendo: que era muy castellano y no se honraba con blasones extranjeros, pues los había tan bueuos en el reino, y en su estimación, mejores T a n sólo de C a l a t r a v a l a Insignia española l l e v a que el Toisón h a despreciado por ser orden e x t r a n j e r a M á s tarde, cuando la guerra de los comuneros de Castilla, fué este conde a T o r desillas a buscar al emperador, y le trajo a ésta, entonces villa, para oír a los procuradores del Reino. Felipe I I que fuá ahijado del de Benavente, también honró con su presencia este castillo, y se cuenta que, admirando la suntuosidad de. sus estancias, y llegado que hubo con l a condesa a ver la cocina, se extrañó de sus reducidas dimensiones, d i ciendo que le pareo a pequeña en relación con la grandeza y magnificencia del palacio, a lo que contestó la de Benavente: M a j e s tad, por eso es grande el castillo, porque la cocina es pequeña P r o l i j o sería enumerar los hechos guerreros, virtudes y bondades de todos los sucesores de esta casa, entroncada con la de Osuna el año 1731, por su X I V conde, e igualmente molesto para nuestros lectoref detallar las fechas de visitas, pactos y entrevistas que tuvieron lugar en este casti-
 // Cambio Nodo4-Sevilla