Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DOMINGO ORTEGA GANA DOS OREJAS EN LA CORRIDA DE LA PRENSA ASI TOREA SIEMPRE DOMINGO ESTE MULETAZO JUSTIFICA ORTEGA D E CIEN CORRIDAS QUE E N- L A ACTUAL T E M P O R A D A T O R E E ALREDEDOR Cuando en la corrida de la Prensa, nadie de su sitio, sino que mientras pacelebrada anteayer, dobló el último toro, seaban a Ortega por el redondel los essegundo dé los que correspondieron a pectadores continuaban aplaudiendo al Domingo Ortega, admirablemente torea- triunfador artista con verdadero ardido por el brillante de Borox los tremiento. Y hay que tener en cuenta que ce mil y pico espectadores que llenaban el público del jueves no era público de la mezquita madrileña agitaron sus pahorteras y de paletos, sino que quienes ñuelos pidiendo se otorgase la oreja al llenaban la plaza eran los verdaderos diestro toledano, que ya había cortado, aficionados, los que no tienen inconvemuy merecidamente, la de su primer eneniente en pagar sus localidades a elevamigo. Pero el presidente, o Guerrerito, dísimos precios. Estos aficionados han que asesoraba, y que habían estado prósido quienes, en corrida de tanta sodigos en la concesión de apéndices auri- lemnidad y tantas campanillas como la culares, cegados, sin duda, por la luz de la Prensa; han reconocido, ¡por fin! de los focos, no apreciaron bien la enorque en Ortega hay un torero muy granme faena que acababa de realizar Ortede y un matador muy seguro, y que por ga con un toro muy difícil, que tenía mu- algo torea cien corridas en la temporacho que torear y que matar, y se ne- da a precios como el- que más altos los garon a conceder el galardón unánime- cobre. mente solicitado por el público; pero Trabajo le tía costado a Domingo enéste, que si casi siempre es apasionado es trar en Madrid; pero ha entrado de también justiciero, permaneció en sus lo- verdad, consiguiendo un triunfo resonancalidades aplaudiendo con gran entusias- te y legítimo. y logrando que los que le mo al artista, mientras en el redondel era negaban el pan y el agua se rindan, ante paseado triunfalmente en hombros de nu- la evidencia y le consagren como uno merosos capitalistas de los más grandes artistas de la torería No cortó, pues, Ortega la oreja de sú contemporánea. Los críticos taurinos- -que no siempre segundo toro; pero que la ganó, muy suelen estar de acuerdo en la apreciabien ganada, lo reconocieron todos, abción de méritos- -así lo han proclamado, solutamente todos, cuantos tuvieron la suerte de presenciar aquella hermosa fae- opinando alguno de ellos, del mismo na, derroche de arte, de sabiduría y de modo que nosotros, que el toledano devalor que realizó Domingo con un toro bió cortar también la oreja de su segunde Rincón. Es cosa poco frecuente que do, toro con no menor, justicia que la cortó en su primero, pues. bien lo meen una corrida, y menos en las de ocho recían aquellos magníficos muletazos por toros, la gente permanezca en sus asien. tos hasta que se arrastre el último. Pues bajo con que fué haciéndose con el peligroso cornúpeto hasta dominarlo por en la de anteayer no sólo no se movió completo, y el conjunto de la faena sabia, artística y valerosa, a ia que puso brillante colofón con un magnífico pinchazo en lo duro y una estocada corta en Jas mismísimas agujas. Si su actuación del jueyes hubiese sido a principios de temporada, ella sola habría servido al de Borox para firmar numerosos contratos; pero no era eso lo que pretendía Domingo- -que tiene ya casi hecha toda la temporada del año próximo- sino congraciarse con el pú- blico madrileño, que tan hostil se le tía mostrado en anteriores corridas, no porque dudase de sus méritos, sino porque estando seguro de ellos, no se conforma- ba con que estuviese bien a secas sino que quería que se comiese los toros crudos. Y hay toros que no se dejan comer ni con champiñón... Las orejas que ayer ganó Ortega en Madrid- -las orejas, sí- -no serán las últimas que corte esta temporada, no obstante lo poco que de ella falta. Cádiz, Sevilla y Zaragoza lian de saborear aún el arte mágico del gran artista, discutido por eso: por ser grande. Y seguros estamos de que si los presidentes y asesores no son tan reacios como anteayer lo fueron en el último toro los que ejercieron tal misión en la gran corrida de la Prensa, ha de cortar algunas orejas más el que hasta el jueves era conocido por el paleto de Bórax pero que ha dejado. ya de ser paleto, porque Madrid tía entrado en él y porque él ha entrado en Madrid. B. GARCÍA- HERREROS
 // Cambio Nodo4-Sevilla