Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A 1 EDREZ LA TRAYECTORIA D E L PROCESO RESOLUTIVO DEL PROBLEMA U n poco de correspondencia. y desdeñan in peto a compositoras y solucionistas. Y entre ellos vemos que de los grandes maestros no hay uno solo que se haya dedicado intensamente a la composición n i conceda la importancia que merece al arte de resolver. Este menosprecio implícito que los pontífices de l a partida lian sentido siempre hacia el problema se condensa en l a definición de Lasker de que e l ajedrez es una lucha entre dos cerebros donde, como se ve, no se tienen para nada en cuenta los nuevos aspectos que nacen del problema. Desde luego que si sólo consideramos en la partida y el problema l a analogía de su mecanismo combinativo, podemos convenir con el filósofo en que todo es uno y lo mismo. Pero si atendemos a su diversa finalidad, se nos presenta la diferencia que los separa como un ejemplo más de dualismo de sugestiones alternativas que han hecho vibrar a través de los tiempos el espíritu humano en toda- clase de disciplinas, empujándolo unas veces hacia l a tierra, para sumergirlo en ella y vitalizarlo c o n s u savia, e impulsándolo otras a evadirse del mundo real, del círculo de hierro de ¡as necesidades, para marchar hacia lo alto buscando luz en que quemar las alas. A s í comparando nuestros dos sujetos- -que son más bien dos formas de uno mismo- r- con las formas literarias, podría decirse que la partida es la prosa y el problema la poesía del ajedrez. S i pasamos ahora a l a técnica del problema, podremos seguir apoyándonos en el símil anterior y comprobar que, al igual que la poesía ha luchado en cuanto a forma del lenguaje para evadirse de las reglas generales de l a gramática, oponiéndole las necesidades particulares de ¡a métrica, así el problema, que en su origen sólo justificó su aparición como finalización posible de una partida, Ea llegado a. independizarse después, no sólo de las limitaciones que en su constitución le imponía tal ascendencia, sino que se ha creado una técnica propia, en l a que, prescindiendo del criterio utilitario que preside en la partida, se tiende principalmente a satisfacer condiciones estéticas. Pero corto hoy aquí, temiendo agotar la atención del lector. Otro día concluiré el desarrollo del tema esbozado, tratando de las características técnicas del problema y su evolución, hasta el estado actual. C O R R E S P O N D E N C I A -P a s o a contesta. r algunas consultas que tenía pendientes. Al presidente del Centro Instructor Musical, Beniopa. -Los datos que interesa sobre notaciones han aparecido en la crónica de 26 de agosto último. Al Sr. Martínez, Madrid. -El anuncio inexacto de mate no tiene penalidad, porque no hay obligación de anunciar con pa- labra alguna el jaque n i el mate, aunque se venga haciendo por una tradición de cortesía. E n el combate ajedrecístico no es necesario n i conveniente pronunciar palabra alguna, aunque en casos, l a amistad consienta el quebrantamiento de esta regla. Así presencié en el reciente torneo de P r a ga un escarceo humorístico entre Spielman y Tartakower, en una partida que, tras üe esfuerzos empeñados, vino a resolverse en tatfas, por entrar los dos bandos al mismo i C o n la esperanza de que sirvieran 2 J de ameno remate a las cuestiones de que vengo charlando en estas crónicas, he solido insertar al final de ellas algunos problemas seleccionados. Hasta ahora me he limitado a publicar, a posteriori las soluciones, dejando en el intervalo a los solucionistas abandonados a sus propias fuerzas, aun cuando sé que hay entre ellos un gran núcleo de aficionados noveles y precisamente por saberlo, pues soy de opinión de que en cierta medida, los tropezones que sufre el principiante a l enfrentarse con l a práctica cuando, carente de reglas, trata de vencerla sin más pertrechos que sus medios innatos, le son muy provechosos, porque le sacuden el amor propio y- le hacen apreciar mejor l a necesidad y las ventajas de l a teoría. H o y quisiera, sin embargo, exponer algunos puntos de vista sobre el problema y esbozar ligeramente sus características técnicas como iniciación a estudios de mayor vuelo que proyecto publicar sobre el mismo tema para alternarlos con la crónica de la actualidad ajedrecista que, aun cuando es la tarea modesta que más. propiamente me incumbe, rara vez presenta notas nacionales interesantes. E l problema constituye una rama autónoma del noble juego que despierta vivo interés e incluso llega a obsesionar las veces en que, a despecho del estudio y tenaz atención que se le consagran, se ven transcurrir los minutos y aun las horas sin haber logrado vencer sus dificultades y descifrar su secreto. E n este aspecto resulta curioso examinar la trayectoria del proceso resolutivo y reconocer la permanente simplicidad de los resortes psicológicos que van acreciendo l a ordenada del interés, en razón precisamente del tiempo que se emplea en l a solución. E l desarrollo más frecuente es, en efecto, que, elegida tras l i geros tanteos una jugada determinada, su prosecución favorable en diversas combinaciones nos vaya encariñando con ella y embriagando poco a poco con el placer del triunfo, y que cuanto más confiábamos en haber hallado la clave definitiva, una v a riante traidora surgida de improviso destruya nuestro castillo de ilusiones y nos haga recordar con Mirabeau que del Capitolio a la roca Tarpeya sólo hay u n p a s o Sólo que semejante lance dramático viene a aturdimos después que nos hemos ya embarcado y picado en l a falacia prometedora con que principia acariciándonos- el problema más difícil, y con tal proceso se explica l a existencia de mulares de aficionados, que rara vez se deciden a ponerse frente a un tablero para luchar contra un adversario, a los que no retiene tampoco l a reposición y análisis de l a partida más b r i llante, y que en cambio se sienten invencimente atraídos y derrochan insospechadas reservas de paciencia ante u n sencillo diagrama con l a tentadora leyenda al pie M a t e en x jugadas Por otra parte, en oposición a estas masas enormes de solucionistas se alzan las más reducidas y audaces legiones de los ajedrecistas, esencialmente combativos, que, acostumbrados como están a las fuertes emociones de l a partida en que se identifica el pensamiento con l a acción, suelen ser refractarios a los sutiles encantos del problema. tiempo un peón en dama. Spielman, ak lo hizo primero llevó su peón a octava, lo dejó quieto, sin hacer n i decir nada. E n tonces Tartakower, con una afectada y risueña cortesía, se apresuró a coger una torre, y, cambiándola por el peón, preguntó: ¿T o r r e? ¡C l a r o! y ante la respuesta negativa de su contrario le puso una dama. A c t o seguido, al entrar Tartakower su peón, le devolvió Spielman la finura, y al recibir análoga denegación, ante las risas de los concurrentes, los dos maestros dieron es. juego por tablas. Al Sr. Criado Valensuela, Castro del Río. -Ya antes indico el articulo en que traté de la notación. L e diré, sin embargo, que en ella el símbolo 000 indica el gran enroque, y el signo- que se da jaque a l Rey. Como tratados elementales de ajedrez, son de recomendar el de Paluzie y, el de Grau. ambos en español, y el de A Cbevón, en francés. Señor E. Rojas, Valdelatas. -En cual- y quier posición se puede pedir o propone? al adversario que l a partida se dé por ta blasi y caso de que no acceda, se empieza a contar hasta cincuenta jugadas, transcurridas las cuales, sin que se mueva peón r ni se dé mate, queda proclamado legalmente el empate. E n cuanto al caso del ahogo no gana nadie, y también se declara tablas la partida. -M. Golmayo. -4 S O L U C I Ó N A L P R O B L E M A 17, por p Du- W ü ras. -1. A 7 C A X P 2 D 8 T S i 1. C 4 A 2. D 6 A S i 1. P A mueve; 2. D 8 C S i 1. C 3 R o P 5 T 2. D X PProblema n. 18, por el Dr. Palkosteu M a t e en tares. BASKET- BALL Una nota déla Federación Centro L a Federación Centro de Basket- Ball pone en conocimiento de todos aqt- ellos aficionados que deseen constituirse en Sociedades para la práctica de dicho juego, así como de aquéllas ya constituidas que no pertenezcan a esta Federación, que el plazo de admisión de solicitudes de ingreso a la misma se cerrará el próximo sábado, día 17, a las doce de l a mañana, para someterlas a la aprobación de l a Asamblea general. Dichas solicitudes deberán dirigirse al domicilio del secretario de l a Federación, B e neficencia, i s É r. RUGBY U n partido en Barcelona Barcelona IV E n el campo de las Corts se jugó ayer un encuentro amistoso de rug- f by entre el Barcelona y el F C. U n i v e r s i- tary. L o s estudiantes se entregaron a una ruda defensa durante todo el encuentro, siendo vencidos a l a postre por. 24 puntos contra c e r a ff