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A B C. M A R T E S 20 D E O C T U B R E D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 24, gobernantes que. no cumplen con su primaria obligación, que es gobernar. Dedica un apartado al Parlamento de la República, del que hace una paladina defensa. Dice que en este Parlamento todos los diputados se mueven por ideologías políticas, cuando antes sólo imperaban los personalismos. E n esta Cámara hay una laboriosidad mayor que en todas las pasadas, y su labor no es destructora, sino constructiva. Todos los días se registran soluciones apacibles y moderadas. H a y estridencias, pero son rápidamente corregidas. Como ejemplos cita: la declaración de la República de trabajadores, modificado el concepto al día siguiente; la suspensión de l a pena de muerte, que se admite luego en el E j é r c i t o l a suspensión de garantías, que se concede desp e al Gobierno sin necesidad de una ley us la sindicación de los funcionarios, que se rechaza en sgguida; el divorcio, que se concede al principio libremente a la mujer y acaba necesitando causas fundadas. Hasta el problema religioso es ejemplo de serenidad, pues siendo una injusticia, producto del momento, es la centésima parte de l a i n justicia que se proyectó en principios. Muestra el éxito que supone la. solución de l a reciente crisis, solución que ofrece como modelo de democracia y parlamentarismo, y lee en apoyo de su aserto unas líneas de un artículo de Fernández Flórez, publicado en A B C. Otra ventaja de este Parlamento es que todos los, días destaca valores desconocidos, de diputados que están documentados y son cultos y estudian los problemas, cqsas que no ocurrían antes. Se censura a estos diputados los modales y las agresividades. Quienes lo hacen no recuerdan los bastonazos de Cortes anteriores, ni el levantamiento de toda una minoría para agredir a su jefe, Cristino Martos, ni el acto de aquel político que se lanzó a la tribuna de los secretarios, y, desde ella lanzó una escribanía contra el presidente de la Cámara. Cita otros ejemplos, para terminar en que esta C á m a r a no debe ser discutida, sino respetada, porque de ella han de venir los preceptos que rijan la vida futura española. Analizada l a situación política, se pregunta qué actitud puede adoptar un espíritu conservador ante la República. Dice que ya no hay un Comité revolucionario en el Poder, sino un Gobierno legal, nacido legalmente, que parece ser de mano fuerte y que es decididamente de izquierdas. E l momento es de izquierdas, y el país debe marchar hacia la izquierda. Pero precisamente por esto hace falta también un fuerte movimiento de derechas. Estas derechas no deben formar un partido católico, pues no se puede alzar como bandera de combate un sentimiento íntimo de espiritualidad. (Otra ovación. Tampoco debe alzarse la bandera revisionista de l a Constitución, porque sería despertar luchas civiles, no guerras civiles, sino disturbios de conciencia y de hogares. A d e más, falta ver l a adecuación de l a letra a la realidad, que podrá ser menos rígida y m á s suave. Presenta como ejemplo l a actitud. de Su Santidad en el telegrama al nuncio, y alaba su mesura y espíritu de concordia, contra los cuales nadie debe i r Recuerda qué el propio Sr. Azaña, que negó facultad a las Ordenes religiosas para la enseñanza, les obliga por lo pronto a no dejarla. Deduce de éste y otros ejemplos que no se debe i r contra la Constitución que ahora se apruebe. Pero hace falta crear, un cauce para las derechas, una fuerza que sea el sector conservador de l a República Cree que esta fuerza conservadora ha de tener cinco características: primera, sentido moral, sin falsedades n i equilibrios; segunda, juridicidad, viviendo vida de derecho para evitar toda. tiranía; tercera, empalme, con la tradición, pues los pueblos tienen una herencia que deben perfeccionar; cuarta, libertad, pues el Estado nunca debe anular, al individuo, y quinta, solidaridad económica. E a éste punto dice que si el capitalismo está fracasado el socialismo lo está también, y cree que debe aceptarse un tipo intermedio, que es la humanización del capital. S i deben salvarse las ideas también hay que defender l a economía, mas para que está doctrina tenga eficacia hay que decir que l a riqueza puede ser de todos y admitir la i n tervención de los obreros en cualquier beneficio, coordinando así los intereses de las; diferentes clases. EL SEÑOR OSSORIO Y G A L L A R D O H A B L A SOBRE EL T E M A UNA POSICIÓN CONSERVADORA A N T E LA REPÚBLICA Una conferencia en el Círculo de Ja Unión Mercantil A escuchar a D Ángel Ossorio y G a llardo han acudido bastantes políticos de este régimen, alguno del antiguo, algún que otro militar de alta categoría, algún que otro eclesiástico... L a sala de fiestas del Círculo Mercantil está llena de público, abarrotada, con gente que se apiña en los espacios libres y en las galerías altas. H a y muchas personas ajenas al Círculo. L a s del Círculo están todas en el salón de fiestas. Quiere decirse que. hay expectación por oír el discurso que sobre U n a posición conservadora ante l a República va a pronunciar el Sr. Ossorio. Y empieza el orador, afirmando que l a República no ha venido por gusto de nadie n i por l a audacia de nadie, sino por una ley histórica, cuando la Monarquía se apartó de las vías legales. Algunos partidos se habían ya apartado de ella. M a u r a advirtió que si l a Monarquía no rectificaba su camino vendría l a Dictadura... y acertó M a u ra. H a y Dictaduras admirables, qu e son las que tienen un objeto concreto un tiempo fijo y rendición de cuentas al final Pero la que vino a E s p a ñ a se entregó a la arbitrariedad y el desenfreno, con política de Monopolios, multas extraordinarias, plebiscitos, cabalgatas, etc. y, finalmente, con un cohecho en dinero contante por servicios prestados, cosa que nadie aceptó jamás. (Aquí resuena l a primera salva de aplausos que ha de escuchar el orador. Se dijo a l a Monarquía a mitad de la Dictadura que si ésta seguía no podría aquélla salvarse, y l a Monarquía no hizo caso. Se le indicó luego al Monarca la posibilidad de salvar l a dinastía abdicando, y tampoco lo aceptó. N o puede decirse, pues, que nadie asaltara la casa, sino que se perdió por incorrrprensión del inquilino. Pasa el Sr. Ossorio a. analizar la R e p ú blica que advino, y dice que tiene cosas malas y buenas. L a s malas son de dos clases: por vacilación en el sentido jurídico y por crisis en el económico. D e l a primera clase son reprobables las detenciones gubernativas, las multas y suspensiones de periódicos, las prisas en dar decretos que alteran el antiguo Código fundamental sin estar en vigor el nuevo, el afirmar que deseaba v i v i r en l a legalidad y no haberla respetado luego, etc. Las cosas malas en el aspecto económico no son todas achacables a l a República, pues muchas de ellas son generales en todos los países. Expone la situación financiera en Inglaterra, Alemania, Italia, y lee una relación de los Bancos que han suspendido pagos en Norteamérica. E n este punto dedica un elogio a los banqueros españoles, que han sabido mantenerse firmes contra las borrascas que conmueven las finanzas del mundo. E n este aspecto económico ha luchado también la República con la herencia de l a Dictadura. Otra causa de desequilibrio es la inquietud pública, con sus huelgas y sus sindicaciones, en las que son responsables los que actúan y los que lo consienten. A este respecto dice que es tan reprobable el miedo de los ricos como las amenazas de los pobres, y en primer término lo son los Rápido SevISIa- Jerez- AígeGlras Pasajeros y mercancías y Sevilla- Cádiz y Cádiz- Sevilla G r a n C a p i t á n 12- Teléf. 2 2 6 9 AUTO- SEVILLANA, S. L Servicio diarlo- c Ómnibus entre: SEVILLA y MERIBA SEVILLA y AZÍÜAGA SEVILLA y ZAFRA Salidas de Sevilla: de la calle de Cánovas del Castillo, 29 (Teléf. 23619) Para MSrida y Zafra, a las ocho de la mañana. Para Azuaga y Zafra, a las cinco de la tarde. Mensajerías: Se admiten facturaciones de encargos de todos los servicios. Los grandes almacenes de sastrería m i l i t a r Fermín Alfaro PUERTA DE LA participa a su distinguida clientela hater montado sus talleres para la confección de plumas, abrigos checos y toda clase de impermeables. CARME EL PRESIDIO INSOTERA. BLE FILM E N CASTELLANO Pregunta luego: ¿Quién ha de hacer esta obra? contestándose que debe ser una fuerza de tipo conservador, pero que no esté rendida a l a Iglesia, n i al capjtlismo, n i al militarismo, ni a fetichismo alguno. A l u d e a- su monarquismo sin rey y lo defiende, estableciendo diferencias entre el. estado de opinión y el estado de conciencia. Cita el caso de Hindenburg, presidente de la República sin ser republicano, y el de Castelar, que colaboró con la Monarquía sin abdicar sus ideales. V a a terminar su discurso en tono menor. Cree que hay que servir lealmente a l a R e pública, cualquiera que sea la ideología que se tenga. Nadie puede pensar en una restauración de lo pasado que se haría sobre las pavesas de l a Patria. U n monárquico, un hombre de derechas, sólo puede, hacer tres cosas en este momento que atravesamos: conspirar, dormitar o colaborar. Rechaza la dos primeras como i n dignas y cree que todos deben optar por l a última. Cierra su discurso afirmando la necesidad de un partido conservador dentro de l a R e piiblica, pero ese partido ha de humanizarse para estar a l a altura de los tiempos. E l orador, recibe al terminar; una gran ovación.
 // Cambio Nodo4-Sevilla