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A B C. MIÉRCOLES 21 D E O C T U B R E D E 19.31. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G rg. Se sirve mejor con ello- -añade- -a la República, pues es sistema más. justo y equitativo. El PRESIDENTE D E L GOBIERNO: Pocas, serenas y moderadas palabras para defender un proyecto traído en defensa del deber. Obedece el proyecto, en primer lugar, a un principio general para proveer a la República de todos los medios necesarios de defensa, y, en segundo término, a la experiencia de seis meses de Gobierno, que nos ha hecho comprender que la República no tiene medios para defenderse de los pequeños enemigos que l a combaten y de las conjuraciones peligrosas. E l proyecto tiene un defecto: haber venido seis meses después. (Rumores de aprobación. Pregunta el Sr. A l b a- -d i c e- -s i el Gobierno necesita de esta ley, y yo digo: si no la necesitara, no la habría traído. L a República no está en peligro; pero, para evitar que lo esté, traemos el proyecto. E l Gobierno se encuentra al frente de un Estado con un régimen burocrático y unas costumbres que no obedecen a la República, sino a inspiraciones anteriores, a otras voces de mando; y a veces no se encuentra en los funcionarios aquel celo y aquella buena voluntad necesaria. (Voces: Sobre todo los jueces. Hemos encontrado muchas veces ese desmayo, esa frialdad que es el enemigo que es preciso vencer. A veces basta una orden del ministro para imponer su autoridad; pero otras se produce el hecho en organismos de funcionarios más bajos, en los cuales cunde el mal estímulo. Y hemos de encontrarnos que hay aldeas y poblaciones donde todavía no se conoce que se ha instaurado la República. Debe hacerse comprender que el Gobierno tiene medios para hacer cumplir sus deberes a todos. Decía el Sr. Barriobero en su discurso de defensa del proyecto (risas) que no se han estudiado las reivindicaciones obreras, y entiende el Sr, Azaña que el proyecto nada tiene que ver con esas reivindicaciones, sino con el uso malicioso con que se está desacreditando l a legislación social de la República, haciendo creer al país que en este aspecto República y anarquía son sinónimos. E n Andalucía pasa esto. N o es una cuestión de falta de trabajo, pues que se atiende a la crisis. L o que hay es un ambiente antirrepublicano para desacreditar la República, en el cual los proletarios son los que más necesitan de esta ley. Contesta al Sr. Ossorio y Gallardo, y dice que el dolor de éste no lo siente el orador. Opina que los grupos parlamentarios encuentran en este proyecto una necesidad. E x plica que las Cortes habrán de permanecer abiertas, y no habrá sombra de dictadura en la aplicación de la nueva ley, al facilitarse al Parlamento que fiscalice a diario la labor del Gobierno, y hasta que pueda derribarle. Esta ley quiere decir que es posible una República con orden y paz. Sólo la verán con recelo los que teman algo de su aplicación. ¿Y quiénes son? -pregunta- De ninguna manera la Prensa, singularmente l a que vive a la luz del día; pero las pequeñas bellacadas clandestinas, los libelos, esos reptiles que viven en la sombra y van con la burla o la mala pasión desacreditando a la República, contra esos vamos, no contra la Prensa digna. ¡Y un hombre como el señor Royo Villanova, que se dice liberal, nos propone la- -ensura! Esta es la última medida a que puede apelar el Gobierno. E l propagandista clandestino, ese conspiradorzuelo de café, animado por unas cuantas, monas epilépticas, desacreditan y alarman. Contesta que el derecho de un hombre que va a ser extrañado para protestar ante el ministro de la Gobernación se lo toma siempre el interesado. Pero no tiene inconveniente en aceptar la propuesta del señor Ossorio y Gallardo, concediendo el derecho de hacerse oír ante el ministro de la Gobernación en una plazo breve y con pruebas, y lo mismo el recurso ante el Consejo de ministros, por parte de Asociaciones afectadas por una medida basada en la Ley. Hemos venido- -dice- -a exponeros este procedimiento que en nada se parece al j u i cio sumarísimo, porque en éste las sanciones son gravísimas, y en aquél sólo se establecen medidas de Policía. Promete no extralimitarse en l a aplicación del espíritu de la L e y y de la Constitución que el Parlamento está elaborando. E l país desea y necesita la medida y. el Gobierno está aquí- -afirma- -para no escatimar ante las Cortes su responsabilidad. A c o t a c i o n e s de oyente un S e acepta una enmienda de! señor O s s o r i o y G a l l a r d o restableciendo recursos E l Sr. O S S O R I O Y G A L L A R D O entiende que a estas alturas cualquier forcejeo sería inútil. Agradece la aceptación de su propuesta. Lee el texto de una enmienda estableciendo la apelación contra resoluciones del m i nistro de la Gobernación ante el Consejo de ministros; y el recurso judicial ante el mismo. Consejo de las resoluciones contra las Asociaciones. Eí presidente del G O B I E R N O califica al Sr. Ossorio y Gallardo de hombre peligroso. N o puede aceptar que contra la resolución del ministro; se apele ante el Consejo de ministros, porque la jerarquía de un solo ministro no es inferior a la de los demás, y la solidaridad ministerial lo impediría. N o admite tampoco el recurso judicial. E n cuanto a lo de la expresión, no cree que Laya necesidad de sacar las cosas de quicio. N o se trata de conversaciones de café n i de expresiones en la intimidad del hogar. H a n de ser públicas- -dice- pero no hemos de conformarnos sólo con la acción, sino que necesitamos la expresión. Con la palabra hablada se realizan a diaE s a deber ser- -si ustedes nos dan perrio agresiones contra la República. miso para personalizar lo abstracto- una E l Sr. O S S O R I O Y G A L L A R D O M e de las más extraordinarias sorpresas de la resigno, aunque el ministro. puede equivo. Providencia. Cuando dentro del cráneo del carse. hombre bullan ya los gusanos, la voz sutil E l presidente del G O B I E R N O Eso era de la que todo lo ha hecho, preguntara: antes, Sr. Ossorio; ahora los ministros no- -i Qué has logrado de tu vida? ¿Cómo has se equivocan nunca. sido útil a tus fines y a los de los demás? E l Sr. O S S O R I O Y G A L L A R D O E s a Y el hombre muerto responderá: jactancia sólo pueden permitírsela hombres- -H i c e lo que pude. F u i de niño con las tan elegantes como su señoría. Insiste en vacas al monte. Cuidé después un campo de sus dos garantías, ya que no puede obtener remolacha... Creo que no lo hice mal... cifras y ahora un favor. (Risas. ¿Por qué- -Pero- -exclamará la voz sutil- -yo te me- llama su señoría sinuoso? M e pone en había provisto de un cerebro excepcional. el trance de llamar a su señoría terrorífico. Hubieras sido un gran mecánico. T ú inven (Risas. tarías un motor nuevo, que haría una revoE l Sr. S A L A Z A R A L O N S O interrumlución en el. mundo. ¿P o r qué no has estupe, pidiendo garantías para las detenciones. diado mecánica? Él Sr. O S S O R I O Y G A L L A R D O E n- -Porque mis padres no tenían dinero. la mayoría salen diputados más tolerantes Para, estudiar mecánica serían precisos que m i propuesta. treinta, cuarenta, cincuenta duros mensuaE l Sr. S A L A Z A R A L O N S O ¡Natules, ¿verdad? M i s padres no podían ofreralmente! cerme n i un real. Cuidé la remolacha. L a (Pasa la propuesta del Sr. Ossorio y Garemolacha no debe quedar abandonada. llardo a la comisión para su redacción. Des- -N o ya, lo he pensado. E n tu mismo puepués de tma pausa se lee la modificación, esblo había un hombre que sería capaz de obtableciendo para los particulares el recurso tener remolachas como chisteras. Y o le he ante el ministro d e l a Gobernación en el plazo de veinticuatro horas, y las Asocia- procurado esa facultad. ¿L o conocía yo? ciones ante el Consejo de ministros en el- -F u l a n o de T a l plazo de cinco días. ¿D o n Fulano? ¿El hijo de los señoroSe vota por aclamación el proyecto, con nes del pueblo? Fué. diplomático. los votos en contra de los Sres. Niembro, ¿Qué hizo? Pí y Arsuaga, Barriobero y Ayuso. -Ñ o sé... viajar... Sus padres tenían A las diez menos cinco se levanta la semucho dinero. sión. Según el articulo aprobado ayer, la- R e pública facilitaría a todos los españoles nómicamente necesitados, el acceso a las enseñanzas superiores. Ignoramos aún- -porque será objeto de otras leyes- -cómo se realizará este excelente propósito; pero aprovechamos la ocasión de maravillarnos públicamente de que todavía no sea más que un proyecto. L a humanidad, inclinada atentamente sobre todos los fenómenos de la naturaleza, vio el trigo, el arroz, las gallinas, las vacas, los perros, las rosas y concibió el pan, la paella, los flanes, los quesos, los perfumes, la barata vigilancia del can. Pero n i el arroz, n i el trigo, n i la vaca, n i el perro eran como son. E l hombre los modificó con sus cuidados; aumentó la calidad y la cantidad del grano, seleccionó las gallinas y las estimuló a elaborar mayor número de huevos, modificó las vacas hasta convertirlas en verdaderos manantiales de leche... todo lo que en el mundo tiene un sentido provechoso para e! hombre, merece el aprecio y la protección del hombre. Todo, menos lo más importante: el cerebro del hombre. Hasta ahora parece que la humanidad d i vide sus cerebros en dos clases: aquellos a cuyo servicio puede ponerse un mínimum de dinero y aquellos que no están recomendados sino por unas monedas de cobre. Y ¡la humanidad confía todos sus adelantos a los primeros. L a estupidez de esta resolución es tan evidente que no necesita ser aclarada con comentarios. Nada puede oponerse a la afirmación de que el círculo de nuestros conocimientos se habría ensanchado si a los esfuerzos realizados hasta hoy se hubiesen sumado los de todos los individuos que no llegaron a ejercitar su capacidad, porque el régimen de la enseñanza les excluyó de los Institutos y de las Universidades, les puso a mucha más distancia de los libros que de los palacios, porque en el transcurso de una idea afortunada puede enriquecerse un jayán, pero no puede adquirir una cultura el que jamás tuvo orientación, n i guía, n i contacto con ella.
 // Cambio Nodo4-Sevilla