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A B C M I É R C O L E S 21 D E O C T U B R E D E 1931. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 26. DE ECOS SOCIEDAD DIVERSOS Diálogo sin importancia Ella, ¿De qué te ríes... ¿De mí otra vez... El. -No, mujer... Ella. ¿Entonces... El. -Qué se yo... ¡M e reía de un señor que acaba de pasar! Bueno, tampoco del señor. M e reía de que al pasar el señor he visto que llevaba un cuello de pajarita. Ella. -La verdad, 110 encuentro motivo... El. -Es natural; ni lo hay. P o r eso precisamente he rectificado. E n realidad, a quien he sonreído no ha sido al señor n i siquiera a su cuello de pajarita; ha sido a un recuerdo provocado por los dos. Ella. -Hijo de m i vida, ¡qué jeroglífico... Eso lo mandas a un periódico y te lo publican en la plana última al lado 3 e las charadas y de los rompecabezas. El- -Y, sin embargo, es de una claridad meridiana. Hace tiempo yo frecuentaba uno de esos Círculos llamados de recreo, al cual pertenecía también como socio cierto señor, cuyo nombre he olvidado. N o recuerdo si era agente de una casa de automóviles o tenía representaciones de lo que fuese. E l hecho es que nuestro hombre vivía del diálogo. Esto es: de tener que hablar y hablar mucho para al cabo conseguir, cuando lo conseguía, algún pedido. A l entrar cada día en acción tal pequeño psicólogo de provincias pensaba debía presentarse correcto de indumentaria. Podías tropezarte con él a las ocho de la mañana que fuese, era infalible: él estaba siempre afeitado, perfilado, con el nudo de la corbata recién hecho sobre su cuello de pajarita... Ella. -Vamos. ¡Y a apareció el cuello! El. -Lo que hubieras tenido que ver era el momento en que aparecía su poseedor. Podía haber encarnado perfectamente la alegría del Círculo aquel. Hasta los que habían perdido al juego, que no suelen ser precisamente los que disponen del mejor humor, se regocijaban al verlo. Mirad- -decía en seguida a l g u n o- ahí viene Fulano. Y como siempre, no le falta detalle. Ahí viene con su cadenita, su dijecito, con su estilográfica de oro bien a la vista y con su cuello de pajarita. Ella. -No le encuentro la gracia. El. -Es que hay cosas que son para oídas o para vistas y no para descritas. A l g o de lo que ocurre con las mujeres rubias que van a- retratarse: por bueno que sea el objetivo, el pelo rubio no sale en la fotografía. Ella. -Y además, ¿qué importancia jocosa puede tener un cuello planchado con almidón? T ú mismo, ¿es que no usas en algunas ocasiones el cuello de pajarita... El. -Sí; para los momentos que pudieran llamarse solemnes en sociedad: cuando tengo que ponerme el chaquet y cuando me visto de smoking. E s decir, afortunadamente, lo menos posible. Ella. -He aquí lo triste precisamente. E s a desgana que experimentáis los hombres de hoy por todo lo que sea tenerse que vestir y nos fastidias a nosotras las mujeres que amamos al trapo sentimental por el trapo mismo. El. ¿Pero qué hombre conoces tú que se oponga a que la mujer vaya bien vestida... Ella. -Todos; si no con la energía de la palabra con el hecho de su actitud. ¿Cómo quieres que yo, mujer, me ponga un vestido de noche muy descotado y muy lucido, cuando sé que tengo que exhibirme al lado de un hombre embutido en su americana. E l hombre es el complemento, la pareja natural de la mujer; si una de las partes desentona, lógicamente el todo se estropea. El. -Es que las mujeres no tenéis que trabajar y el hombre sí. Cuando llega la noche después de un día de trabajo está uno mustio, abatido, sin fuerzas para pensar siquiera en esos oropeles que a vosotras os deslumhran. Ella. -Precisamente un motivo más para volverse a lavar y hasta afeitar si es- preciso. Y una vez hecho esto, ¿qué más puede daros el smoking que el traje de día... EL i Cómo se conoce que no has tenido que afeitarte nunca... Ella. -No, gracias a Dios. N i creo que a tí te gustara tuviera que hacerlo algún día. El. -Desde luego. Ella. ¿Entonces... El. -Entonces... ¿qué? Ella. -Que esta noche me pide a nií el cuerpo un poquito de juerga. Quiero que me lleves a bailar a donde sea. Hace un siglo que no bailo contigo. N o no tuerzas el gesto. E s inútil excusarte. Esta noche te vistes. Y que no te falte detalle: T e pones tu camisa dura, tu chalequito, tu cadenita encima del chaleco y tu cuello de pajarita. El. ¿También cuello de pajarita... Ella. -También, para que no sonrías más a los recuerdos. Porque, a saber sí el recuerdo que me has colocado El. -Bueno, mujer; no discutamos más. ¡P a r a tí la perra gorda! -Gil de Escalante. Todas las conmutaciones no concedidas hasta la fecha quedan en suspenso. L a matrícula oficial se hará en lo que resta de mes. Se conceden 46.000 pesetas para la construcción de dos escuelas en Cañete (Cuenca) 67.000, para Navalacruz (A v i l a) 31.000, para Gorocica (V i z c a y a) 29.000, para San Martín de Elines (Santander) 69.000, a Utrillas (Teruel) 54.000, a Oropesa (Castellón) 18.000, a Herreruela (Cáceres) 20.000, a Asentín (Lérida) 20.000, a Torrebarrio (León) iS. coo, a Nasfrías, (Salamanca) 45.000, a Salamanca; 10.000, a Lestedo (Coruña) y 8.000, a Cáceres. Los directores de Campos Agrícolas E s colares han de solicitar en plazo de diez días y por conducto de los inspectores las m i l pesetas a que tienen derecho para atender dicho servicio. l l IIMiimli V m i m w a Noticias H a dado a luz con toda felicidad una preciosa niña la esposa del médico militar don Vicente Sevilla Larripa, nacida María del Valle y Carlos- Roca. A l a recién nacida se le impondrá el nombre de María del Dulce Nombre. También en Sevilla ha dado a luz felizmente un hermoso niño la señora de D u elos (D. Francisco) nacida Benita López Sert, hija de los marqueses de Lamadrid. L a señora de Espinosa de los Monteros (D. Eugenio) nacida Carmen Dato, ha marchado a París. E n la parroquia de San Bernardo se celebró el pasado día 17 l a boda de la simpática señorita María Muñoz Maclas, hija de D Serafín Muñoz Ortega y de doña Tránsito Macías, con D Juan Ortega Bayo, de Santaolalla de Cala. Fueron apadrinados por D Antonio Santana y su distinguida esposa, actuando como testigos D Gumersindo Muñoz Ortega y D Antonio Conde Parrales. U n a vez terminada la ceremonia religiosa, pasaron los invitados al domicilio de los padres de la desposada, donde fueron espléndidamente obsequiados. Los nuevos esposos, que recibieron numerosas felicitaciones, marcharon en viaje de novios a Córdoba y Madrid, fijando luego su residencia en Santaolalla. Y INFORMACIONES NOTICIAS D E ENSEÑANZA I n g r e s o y matrícula en las N o r m a l e s L a Dirección General de Primera Enseñanza ha dispuesto se reúnan los Claustros de las Normales, para designar los profesores que han de constituir el tribunal para los exámenes de ingreso. Los alumnos aprobados se someterán al nuevo plan de estudios, incorporándose al primer curso preparatorio. Quienes además del ingreso estén matriculados en asignaturas, podrán examinarse de ellas, pero no existiendo ya alumnos oficiales del primer curso del plan antiguo, forzosamente han de completar éste por enseñanza libre. S i lo desean pueden acogerse al plan nuevo. Madrid. A y e r a las doce, se celebró la sesión de clausura de la Asamblea Penitenciaria, en el salón de actos de la Diputación provincial, con asistencia del ministro de Justicia, D Fernando de los Ríos. L a directora general de Prisiones hizo entrega, en nombre de la Asamblea, de las conclusiones definitivas que este interesante congreso somete a la consideración del m i nistro, y tras breves palabras para subrayar el espíritu científico en que se han desarrollado los debates, aludió a las necesidades que, de manera apremiante, afligen al Cuerpo de Prisiones. E l ministro de Justicia pronunció un discurso, en el que interesó el futuro de la colectividad penitenciaria con amplios derroteros pedagógicos. Dirigiéndose a las representaciones de la Prensa dijo que le interesaba subrayar que el Cuerpo de Prisiones es una organización del Estado que tiene que desplegar una función altamente educativa. A él se le- encomienda una delicada misión, que tiene por objeto rehacer, reconstruir el desvío social, y esta misión de educadores no puede realizarse, si no se comienza de dentro afuera, y desde donde empieza l a formación del hombre, o lo que es igual, desde la conciencia. E l Cuerpo de Prisiones- -dice- -desarrollará esta función, teniendo por norma las enseñanzas de la Escuela de Criminología, cuya inspiración atiende al sentimiento l i beral de Sarillas y al del nunca bien ponderado Giner de los Ríos en su obra cumbre La institución libre de enseñanza. Anuncia que en los próximos presupuestos figura la consignación necesaria para el restablecimiento de la Escuela de Criminología, donde recibirán la enseñanza todos los funcionarios jóvenes que ya no las hubieran adquirido en dicho centro. Dice que el problema económico que más apremia al Cuerpo de Prisiones se resolverá en las Cortes; pero que sus planes en esta materia son más amplios y que se recogerán en la L e y de Presupuestos, terminando con estas palabras que también ruega a la Prensa que subraye: E l ministro defenderá el Cuerpo de Prisiones en lo que se refiere a su justas aspiraciones; pero al estudiar los acuerdos de la Asamblea advierte una delicadeza en ellos que pone de manifiesto la elevación de miras que ha presidido todo el contenido de esta reunión penitenciaria, porque las mejoras económicas no figuran a la cabeza de los acuerdos, 1 c que demuestra- -insiste- -la sensibilidad exquisita del Cuerpo de Prisiones. E l Gobierno y España esperan mucho de la función educadora de esta organización del Estado. Acto seguido se suspendió la sesión entre grandes aplausos. ASAMBLEA PENITENCIARIA