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DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O VI G E S 1 MOSEPT 1 MO 10 C T S N U M E R O DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O VI G E- SI M O S E P T I M O 10 CTS. N U M E R O F U N D A D O E L i D E J U N I O D E igos P O R D. T O R C U A T O JLUCA D E T E N A LA L I B E R T A D Y E L T E M O R A L CASTIGO Ahí está esa ley de protección a la Kepúblicá. Examinad lo que tiene dentro. (Miguel Maura en el Círculo de la Unión Mercantil. LEYES Se ha llegado al articulo 48 de la Constituc On. Se confía en que muy pronto la obra de estructuración quedará terminada. HOOVER, LAVAL Y LA CONFIANZA El mundo sufre de una grave crisis de confianza. (HOOVER. ¡Cuánto se ha trabajado en estos pocos meses! No sin motivo se muestra el señor ¡Oh! -exclama el delicioso doctor Knock Besteiro tan orgulloso y lleno de ánimo. de jules Es verdaderamente lamentable que el pue- Casi tenemos ya completa la Constitución. salud no Romains- ¡Oh, el buen estado de indica nada halagüeño, es un establo no sepa agradecer los beneficios de la ¿Por qué en semejantes momentos no hatransitorio que precede a la enfermedad. libertad. Y. mucho más lamentable todavía bría de tener uno el espíritu fresco y opti- do lo que puede parecer una paradoja espiriY que sea precisamente un Gobierno de iz- mista como los demás generosos ciudada- tual en el terreno de la ciencia medical es quierdas, es decir, un Gobierno cuyo ma- nos? ¿Para abrirse al entusiasmo y la espe- una realidad innegable en el económico. L a yor anhelo debería cifrarse, y desde luego crisis hay que suponer que se cifra, por ló menos ranza de una nueva vida estupenda? Todos yque de confianza de que estamos sufriendo Hoover y Laval han tratado remede manera ideológica, en que todo el mun- los amigos lo aseguran: está saliendo una diar es consecuencia, directa de ladeeuforia do disfrute el ejercicio pleno de las máxi- Constitución admirable, la más perfecta de económica; es decir, del exceso de confianza. mas libertades, quien se vea forzado a res- cuantas se han hecho hasta, nuestros días, Si salimos tringirlas como único remedio para impo- más avanzada aún que la del Uruguay, más la situación de la actual crisis volvemos a de hace tres años podemos estar ner con la amenaza de la fuerza el mante- moderna que lá misma de Checoslovaquia. cabo prenimiento del orden y el respeto, bastante Ahora. es. cuando me convenzo. del todo de seguros de que al crisis. de dos lustros consenciaremos otra quebrantado, del principio de. autoridad, no mi incapacidad para la política. No me in- fianza, tomada en dosis En efecto, la demasiado grande, ya sólo con el cumplimiento estricto de las teresa mucho, y hasta temo que no la comleyes corrientes, sino incluso teniendo que prenda demasiado. Sin duda los pueblos no es, por lo menos, tan peligrosa como la desconfianza. L a Humanidad se deja arrastrar apelar al recurso extraordinario y coercitipor sus instintos, en primer por vo de una ley de excepción. Y como en la pueden vivir sin una Constitución bien re- la esperanza y el miedo. Si unatérmino sube acción escala de las lamentaciones siempre cabe pleta de artículos en los que se ordenen y de valor nominal de ico a 8oo, todo el mundescender un peldaño, todavía hay otra cosa estatuyan las reglas por las cuales deberán do la ve ya a mil. Y si los créditos se obmucho más lamentable, y es la satisfacción realizar sus actos los ciudadanos. Las leyes tienen fácilmente, todos los utilizan para- -prescindiendo de apreciaciones de deta- deben ser muchas. Por lo visto cuantas más fundar empresas cuyo rendimiento no está lle- la inmensa satisfacción con que la ma- sean, mejor. ¡Pero a mí son tan pocas las en armonía con la capacidad de adquisición yoría de la gente ha recibido la medida con- leyes que me bastan! vencida de lo apremiante de su necesidad. M is necesidades legislativas son a tal de los consumidores. Ahí está la ley- -decía D. Miguel Mau- punto modestas, que con cuatro o cinco El mal que nos roe es eí miedo de los cara en el Círculo de la Unicm Mercantil en- prescripciones del Decálogo tendría. sufi- pitalistas a una catástrofe; pero el miedo tre la aquiescencia unánime de los concu- ciente. Todavía me contento con una, que ha sido provocado por los mismos Estados rrentes- Ahí está esa ley de protección ni siquiera llega a ley y no pasa de una sim- Unidos por su excesivo optimismo, por su a la República. Examinad lo que tiene den- ple recomendación; esa que anda por ahí, fe inquebrantable puesta en el progreso tro. Y o no, voy a entrar a discutir si es que todos conocen, que muy pocos obedecen constante e ininterrumpido, en el desarroexcesiva. ¿Para qué? Ahí está. llo ilimitado de su industria y- su capaciSí; ahí está. Y desde que está mejor y que dice con divina y humana sencillez: dad de absorción. E l derrumbamiento de No quieras para otro lo que no quieres octubre de 1929 ha resultado una. triste depodría decirse que desde el momento en que se anunció que iba a estar y aun quizá para ti. Realmente yo ocupo muy poco si- mostración de que casi todos los peritos en un poco antes, desde el día en que el jefe tio en el inundo. Me basta con que me dejen problemas económicos se habían equivocadel Gobierno proclamó a la cabecera del esto sólo: libertad. En esto sí que soy am- do lamentablemente y de que nuestros cobanco que la República se haría respetar y bicioso. Pero es de tal género mi ambición, nocimientos en este terreno son tan primisi no era respetada se haría temer, ha cam- que la libertad que yo necesito no se. la ena- tivos como pueden ser los de los hotentobiado radicalmente el panorama turbulento jeno a nadie; ninguno tiene que despren- tes de la anatomía del cuerpo humano. español. E l solo anuncio de una política de derse de nada ni hacer la menor violencia. Carecemos de organización científica, de represión y de energía- lia sido suficiente Porque mi libertad, aunque enorme en su para aquietar, no ya sólo a los profesiona- hondura y en su espíritu, verdaderamente planes, de estadísticas convincentes. Produ- les del desorden, sino a aquellos ingenuos ocupa, lo mismo que yo, muy poco sitio en cimos sin calcular; tenemos esperanzas conque confunden la tolerancia con la debili- él mundo. Se limita a pedir que me dejen trarias a toda razón; nos asustamos ante el primer contratiempo. Somos al par obsdad y la debilidad con el abandono absoluto de los resortes de gobierno. Todo está tran- pensar a mi modo, moverme de aquí para tinados y móviles. Los financieros saben quilo en España. Y a lo previo con sagaz allá, sentir según mis instintos más perso- que no hay en el mundo bastante oro para clarividencia el Sr. Ortega, y Gasset: Lo nales y entender la vida como una suprema las necesidades económicas; es decir, que mejor que tiene esta ley, de protección a la aspiración a la belleza y a la nobleza. Des- es menester recurrir a restricciones seveRepública es que bastará publicarla para que pués soy el hombre sumiso que paga todos rísimas o a una inflación de créditos; pero no haya necesidad de aplicarla i los impuestos y que no molesta para nada a. pesar da ello se resisten a revalorizar o rehabilitar la plata, operación que aumenEs lamentable, peto es ¡cierto. Los pueblos a la autoridad. no agradecen i los beneficios de la libertad; Pero observo que me estoy extraviando en taría, automáticamente la capacidad adquiunos porque sinceramente los ignoran; otros una verdadera definición anarquista. Claro sitiva de la mitad del mundo. A. hora se hr- porque viéndolos sólo a través de sus inte- que no hay que hacer caso de una opinión bla de la necesidad de concede evos reses; personajes o de partido- -para el caso particular. Lo interesante es que España di- os. sin pemar que éstos j U- Urí eóúJ es igual tratan de Utilizarlos en provecho casi tiene completa su nueva Constitución. tar la superproducción, permitiendo cue el propio. Una Constitución perfecta. Más radical que Brasil produzca todavía más café; Cuba, Ahí está la ley de protección a la Re- la del mismo Uruguay y más moderna e ilus- más azúcar; Canadá, más trigo; Bolivia, pública- -decía en la noche del sábado don trada que la de Checoslovaquia. España, más estaño. Los créditos sirven de estimuMiguel Maura- Examinad lo que tiene por último, va a quedar definitivameme es- lante, pero en cuanto acaban se acentúa el dentro. Lo que tiene dentro no le importa tructurada Completamente estructurada decaimiento del enfermo. Y o preferiría a la a nadie. Lo que importa es la grave amena- Preguntádselo, si no, a esas dos efk. que concesión de nuevos créditos una buena orza de. sanción que se cierne sobre el que se ganización austera y desengañada de Ja ecoarriesgue a contravenirla. No son argumen- están a ambos lados de la Presidtítói del nomía mundial, aunque estuviera en contos de razón los que persuaden a la gente Congreso, los Beyes Católicos, esc Bf; en- tradicción con el liberalismo manchestedíscola a mantenerse quieta, sino el miedo tendían algo de cómo se unifica r j B í c i ó n riano. de instintos disociadores y disper: al castigo. Y esto es lo lamentable. Jos- M SAL. -VjMT. TA PEDRO M A T A AKDÍES REVESZ 1 1 A
 // Cambio Nodo4-Sevilla