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A B C. J U E V E S 29 D E O C T U B R E D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G t 8. diente, sin tomar acuerdo respecto al mismo, el juez podrá proceder libremente. T o d a detención o procesamiento de un diputado quedará sin efecto cuando así fuera acordado por el Congreso, o por la Comisión permanente del mismo. Tanto el Congreso como la citada Comisión podrán, según los casos antes mencionados, acordar que el juez suspenda todo procedimiento hasta la expiración del mandato parlamentario del diputado objeto de la acción j u dicial. L o s acuerdos de la Comisión permanente se entenderán revocados si el Congreso, después de reunido, no los ratificara expresamente en una de sus veinte primeras sesiones. Se discute un voto particular de los señores Alomar y X i r a u el cual es aprobado por 84 votos contra 48, quedando incorporado al dictamen en la siguiente redacción, que sustituye a la del párrafo correspondiente Transcurridos sesenta días, a partir de la fecha en que la Cámara hubiera acusado recibo del oficio correspondiente sin tomar acuerdo respecto al mismo, se entenderá denegado el suplicatorio. Artículo 55. Dice el dictamen: E l Congreso de los Diputados tendrá facultad: Primero. P a r a resolver sobre la validez de la elección y la capacidad de sus miembros electos. Segundo. P a r a nombrar el presidente, el vicepresidente, secretarios parlamentarios y técnicos. Tercero. P a r a acordar su presupuesto de gastos. Cuarto. P a r a adoptar su reglamento de régimen interior. Se aprueba sin discusión. Artículo 57. Queda retirado por la Comisión, después de defender una enmienda el Sr. Liado, que es rechazada. Artículo 58. L a Comisión propone la siguiente redacción: E l Congreso se reunirá sin necesidad de convocatoria el primer día hábil de febrero y de octubre de cada año, funcionando por lo menos durante tres meses en el primer período y dos en el segundo, salvo que el C o n greso acordara lo contrario. E l Sr. A L C A L Á Z A M O R A defiende una enmienda, que es aceptada, para ser incluida en el artículo 80, condicionando la facultad del presidente de la República para d i solver las Cortes. Se aprueba el artículo. Artículo 59. Se aprueba sin discusión. Dice así: E l Gobierno y el Congreso de los Diputados tendrán la iniciativa de las Leyes. Se aprueban igualmente los artículos 60, 61 y 62, que dicen así: Artículo 60. E l Congreso podrá autorizar al Gobierno para que éste legisle por decreto acordado en Consejo de ministros sobre materias reservadas a la competencia del Poder legislativo. Estas autorizaciones no podrán tener carácter general, y los decretos dictados en virtud de las mismas se ajustarán estrictamente a las bases establecidas por el presidente para cada materia concreta, E l Congreso podrá reclamar el co- I nocimiento de los decretos así dictados, para enjuiciar sobre su adaptación a las bases establecidas por él. E n ningún caso podrá autorizarse en esta forma aumento alguno de gastos. Artículo 61. E l Congreso designará de su seno una Comisión permanente, compuesta, como máximo, de 21 representantes de las distintas fracciones políticas, en proporción a su fuerza numérica. E s t a Comisión tendrá por presidente al que lo fuere del Congreso, y entenderá Primero. D e los casos de suspensión de garantías constitucionales previstos en el artículo 40. Segundo. D e los casos que se refieren a los artículos 78 y 79 de esta Constitución, relativos a los decretosleyes. Tercero. D e lo concerniente a la detención y procesamiento de los d i putados. Cuarto. D e las demás materias en que el reglamento le diera atribución. Artículo 62. E l presidente del Consejo y los ministros tendrán voz en el Congreso, aunque no sean diputados. Podrán excusar la asistencia a la Cámara cuando sean por ella requeridos. Artículo 63. Se aprueba con una enmienda del Sr. Terrero. Dice así: Artículo 63. E l Congreso podrá acordar u n voto de censura contra el Gobierno. T o d o voto de censura deberá ser propuesto en forma motivada y por escrito que firmen 50 diputados en posesión del cargo. E s t a proposición deberá ser comunicada a todos los diputados, y no podrá ser discutida ni votada hasta pasados cinco días de su presentación. E l Gobierno no se considerará obligado a dimitir- cuando el voto de censura no fuese aprobado por la mayoría absoluta de. los diputados que constituyan la Cámara. L a s mismas garantías se observarán respecto a cualquiera otra proposición que indirectamente implique un voto de censura. Artículo 64. Dice así: T o d o s los convenios internacionales ratificados por España e inscriptos en la Sociedad de Naciones y que tengan carácter de L e y internacional se considerarán parte consultiva de la legislación española, que habrá de acomodarse a lo que en ellos se disponga. T o d o convenio internacional habrá de ser informado por el Consejo técnico correspondiente antes de su presentación al Parlamento. U n a vez ratificado un convenio i n ternacional, que afecte a la ordenación jurídica del Estado, el Gobierno presentará en plazo breve al Congreso de los Diputados los proyectos de ley necesarios para la ejecución de sus preceptos. N o podrá dictarse ley alguna en contradicción con dichos convenios, si no hubieren idq previamente denun- ciados, conforme al procedimiento en ellos establecido. L a iniciativa de la denuncia habrá de ser sancionada por el Parlamento. E l Sr. A Y U S O defiende una propuesta que dice así: E l presidente del Consejo y los ministros se comunicarán con el Congreso por medio de mensajes. Sostiene el orador la curiosa teoría de que los ministros no deberán tener en la Cámara n i voz n i voto. L a propuesta queda rechazada y se aprueba el artículo. Artículo adicional. E l Sr. C A S T R I L L O defiende un voto particular, proponiendo un nuevo artículo como final del título, que d i ce así: P a r a apelar de la decisión de las Cortes ante el país, una ley organizará el referendum. E l referéndum estará sometido a, las siguientes condiciones: Que se solicite, por lo menos, dentro del plazo dé quince días. Que lo pida el Gobierno, la tercera parte de los diputados o un número de electores que no baje de un millón. Defiende el veto su autor. E l Sr. A L B A manifiesta que con rapidez vertiginosa se están examinando los artículos y propuestas trascendentales, tales como la presente, sin oír siquiera el parecer de la Comisión. E l P R E S I D E N T E dice que la Cámara ha oído al Sr. Castrillo y al Sr. Alba, y que si la Comisión deseara expresar su juicio lo haría libremente. E l Sr. G A L A R Z A aplaude. la propuesta, pero pidiendo que el plazo sea de veinte días; y el número de electores de dos millones. E l M I N I S T R O D E H A C I E N D A como simple diputado, dice que la discusión aparece embarullada, pues se da el caso de que la misma Comisión desconoce el texto propuesto. E I S r J I M É N E Z A S U A dice que es muy. difícil la busca de artículos y votos cuando, como ocurre en este caso, el texto del voto sea distinto. E I S r C A S T R I L L O niega que el voto constituya una sorpresa, pues se conoce des- de el 2 q de agosto. E l S r G A R C Í A V A L D E C A S A S de la- i Comisión, manifiesta que la propuesta se traduce en un peligro político, puesto que una tercera parte de diputados, que está ai disgusto con el resto de la Cámara, puede paralizar la vida parlamentaria. (Voces; E: vacto, exacto. Además, lo puede hacer el Gobierno. Cree que el referendum debe versar sobre temas muy sencillos. E n Alemania, por ejemplo, se preguntó: ¿S e construye o n o ún acorazado? Pero ir al referendum sobre una ley compleja es ún error. T a l ocurriría con los Estatutos. L a Comisión, pues, no acepta el voto particular del Sr. Castrillo. E l Sr. C A S T R I L L O Creo- -dice- -que el Sr, García Valdecasas no ha meditado serenamente sobre el caso. Recuerda que en la Constitución se establece el principio de referendum. Rechaza todos los argumentosi de la Comisión, porque la Cámara no puede tener la insensibilidad, política que no sepa lo que va a votar. E l Sr. G A L A R Z A cree que un pueblo capacitado para la elección de presidente y de Parlamento, lo está también para rechazar un referendum en una propuesta parlamentaria. E l Sr. A Y U S O propone una modificación, diciendo que el referendum debería efectuarse quince días antes de promulgación de la ley, para evitar que ésta, ya promulgada, sea rechazada por el pueblo. Entiende que más vale prevenir que curar. E l Sr. C O R D E R O pide reflexión a la Cámara, para que el plebiscito no se convierta en una medida perturbadora de las fH 3 Piones. de l a Cámara. J e m e que c a d a j 1