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A B C. V I E R N E S 30 D E O C T U B R E D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 1? yoría, en relación con la de los otros tres Propone por ello una forma de votación especial. E l voto es aprobado casi por unanimidad: y pasa a formar parte del dictamen. Dice así: E l Parlamento proclamará al que hubiese obtenido mayoría absoluta de los votantes. S i ningún candidato consiguiera dicha mayoría, el Parlamento procederá a la elección entre los dos que hubiesen alcanzado mayor número de votos y proclamará al que designe la mayoría de los diputados que tomen parte en la elección. E l Sr. R O Y O V I L L A N O V A defiende una enmienda pidiendo que el presidente de la República sea elegido por el Parlamento, porque ha observado que a lo largo de toda la Constitución tiene una constante acción parlamentaria. Para el orador l a República ideal es la parlamentaria, así como lo esencial en l a vida política es la libertad y li democracia. Recuerda la desautorización de W i l s o n por el Senado de Washington a su regreso a América, señalando el peligro de aquella desavenencia por deber el presidente su man- dato al pueblo. N o ocurre así en Francia, donde los casos de Mac Mahon, Casimiro Pérez y algún otro demuestran que en e l caso de conflicto entre el presidente y l a Cámara se va el presidente, porque éste debe su puesto a las Cámaras. E l Sr. S A B O R I T desea que se suspenda! de nuevo la discusión sobre este punto, para dar lugar a conocer el criterio de la Comi- sión, que se encuentra reunida. í E l Sr. R U I Z F U N E S recoge uno de los argumentos expuestos, y dice q e el pré- sidente de la República no puede ser elegido por las dos C á m a r a s toda vez que una de ellas no ha de existir. E l P R E S I D E N T E dice que la Comisión, según sus noticias, ha acordado mantener el dictamen, y propone que mientras termine sus deliberaciones, continúe la discusión. E l Sr. R O Y O V I L L A N O V A retira su enmienda. E l Sr. M A R T Í N E Z M O Y A también r e tira otra, por coincidir con el voto del se- j ñor Ruiz Funes. Como la Comisión no acaba de reintegrar- se a l salón, el P R E S I D E N T E suspende la sesión durante algún tiempo. Reanúdase a las ocho menos veinte. E l P R E S I D E N T E lee una nueva pro- puesta, que será discutida en forma de v o to particular, formulada por una minoría de la Comisión, que ha emitido dictamen. D i- cho voto dice así: E l presidente de la República será elegido conjuntamente por las Cortes, y por; un número de compromisarios igual a l de; diputados. Los compromisarios serán ele- gidos por sufragio universal, directo y secreto, conforme a l procedimiento que determine l a Ley. A l Tribunal de Garantía Constitucional corresponde la revisión de poderes dé los compromisarios. Después de intervenir los señores R U I Z F U N E S y V I L L A N U E V A habla el señor ALCALÁ ZAMORA. j Este afirma que desde anteayer este problema no tiene salida. N o quiere colaborar con su voto en una fórmula que desvirtúa el procedimiento. Como minoría se- abstendrán los progresistas. Pregunta quién va a examinar los poderes de esos compromisarios elegidos por sufragio universal directo. Ningún Parlamento- -dice- -se ha curado de las pasiones en las discusiones de actas, n i siquiera el actual, que es el más puro de los conocidos. Cree que el sistema puede prostituir l a elección presidencial. E n último caso, deben examinar los noderes el T r i b u n a l de Justicia! 1 1 1 E N L A SESIÓN D E A Y E R D I S C U T I E R O N L A S ÍSTITUY E N T E S L A F O R M A E N Q U E H A D E S E R E L E GJ D O E L P R E S I D E N T E D E L A REPÚBLICA P r o y e c t o de Constitución. Título quinto: Presidencia de la R e p ú blica. L a sesión nocturna. L a cuestión del decreto de funcionarios es planteada en la Cámara. La sesión de ayer Se abre la sesión a las cinco menos veinte, bajo la presidencia del Sr. Besteiro. O r d e n de ¡día E l Sr. A L T A B A S hace breves aclaraciones sobre uno de los proyectos que figuran en el orden del día. P r o y e c t o de Constitución Prosigue 1 c discusión del dictamen. Terminada l.i discusión de enmiendas, se procede a la votación del artículo adicional al título I V referente al Parlamento. E s el que trata del referendum, y dice así: Reanudada la sesión, el Sr. I G L E S I A S manifiesta que la Comisión ha rectificado eltexto, que queda redactado por lo que respecta a los convenios internacionales, en el sentido de que serán los inscritos en l a Sociedad de Naciones, También se rebaja al quince por ciento el veinte por ciento de los electores obligados a solicitar él referéndum. E l artículo adicional queda aprobado, a continuación, por unanimidad. Sin discusión, se aprueba otro artículo adicional. Título quinto. Presidencia de la República Se pone a discusión el artículo 65 (antigua numeración) y, después de retirados dos votos particulares, uno del Sr. Castrillo y otro de los Sres. Sampere y Villanueva, es aprobado. Dice así: E l presidente de la República es el jefe del Estado, y personifica la nación. L a ley determinará su dotación y sus honores, que no podrán ser alterados durante el período de su magistratura. A r t í c u l o 66. Dice así: E l presidente de la República será elegido por sufragio universal, directo y secreto. Se discute un voto particular de los señores Alomar y Ruiz Funes, que dice así E l presidente de la República será elegido por las Cortes y por compromisarios destinados por los Municipios, en número no mayor que el de los diputados de la Cámara. Defiende el voto el Sr. R U I Z F U N E S quien justifica que la elección no debe ser exclusivamente popular, n i tampoco debida únicamente a la Cámara, por lo cual propone, la intervención de los compromisarios de los Ayuntamientos en la forma expresada. Señala los peligros de una elección plebiscitaria, que tiene los inconvenientes de ser muy caro y de prestarse a un falsea- miento por medio de la compra de votos. E l Sr. V I L L A N U E V A no puede aceptar el voto en nombre de la Comisión. E l Sr. A L O M A R pronuncia también breves palabras, doliéndose de que la Cámara esté muy distraída en el momento en que se discute asunto de tanta trascendencia. E l P R E S I D E N T E recoge la alusión del Sr. Alomar, y reclama silencio, con gran energía, pidiendo a los diputados que tomen asiento en sus escaños respectivos. Como los diputados no hacen el menor caso, el señor Besteiro se enfada y golpea la mesa con la campanilla. Empieza la votación nominal, y el P R E S I D E N T E vuelve a reclamar silencio y orden. E l voto particular es rechazado, por 237 votos contra 41. E l Sr. B O T E L L A defiende otro voto. Expone en él el peligro de que ante la l u d i a de dos o tres candidatos para l a presidencia de la República pueda ocurrir que obtenga el triunfo u n cuarto candidato sin ma- E l Sr. G U E R R A D E L R I O manifiesta que el haber sido rechazado el voto particular del Sr. Castrillo, en la tarde de ayer, no quiere decir que esté aprobado el dictamen, y pide que se reduzca en éste el número de electores necesarios para solicitar el referendum. E l Sr. G Ó M E Z (D. Trifón) le contesta en nombre de la Comisión. E l Sr. G U E R R A D E L R I O manifiesta que en la tarde anterior se buscó la transacción. He dirige a los socialistas, y- les dice que el miedo que demuestran a las sacristías no apareció cuando concedieron el voto a la mujer. Propone que se réuna la Comisión para deliberar acerca de la sugerencia del orador. E l Sr. A L B A espera que, a pesar de no haber oído hablar a nadie de los convenios internacionales, en relación con el tema que se discute, se haya llevado el precepto al dictamen, y llama la atención de la Comisión y de sus amigos los socialistas sobre esto, que le parece absurdo. N o se podría pedir el referéndum al pueblo en un caso de peligro de guerra, el más grave e interesante para el país. E l P R E S I D E N T E dice al Sr. Guerra del Río que no es posible votar otra cosa que el dictamen de la Comisión. Luego habla de un ruego formulado por D. Salvador Madariaga en la sesión de. ayer, y a solicitud de la Comisión, suspende la sesión unos minutos. 1,6 E l pueblo podrá atraer a su decición, mediante el referendum, las leyes votadas por el Parlamento. A este efecto, bastará que lo solicite el veinte por ciento del Cuerpo electoral. N o serán objeto de este recurso la Constitución, las leyes complementarias de la misma, la ratificación de convenios internacionales, los estatutos regionales y las leyes tributarias. E l pueblo podrá asimismo presentar a las Cortes, ejerciendo el derecho de iniciativa, una proposición de ley. Bastará para ello que lo pida el veinte por ciento de ¡os electores. U n a ley especial regulará el procedimiento y las garantías del referendum y de la iniciativa.
 // Cambio Nodo4-Sevilla