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atribuirse al rabí don Sem Tob. E l poema- traslad a d d n -e s de c a r í c ter sombría Sus pensamientos son pintorescos y u f a n a d o s. aanque horribles en el fondo, pero los v e r sos no dejan de tener una p i r a t a a r monía. Redúcese la ficción a llamar la M u e r t e a los hombres de todas las clases Y condiciones a una danza en que fijaran desde el P a p a loa cardenales, los emperadores, los reyes, los obispos y E L C O N D E L A C O N D E S A Y E L C A P I T Á N (D I B U J O t E U A X S los magnates, h a s t a los caballeros, los menestrales, los monjes, o por loa palacios doro por medida ncpulcron oscuros do dentro fedlente las du i -y doncellas, loo labradora lo e por loa KttAfljáfM c i u u n o rvuywiUN escuderos y los mendigos. que coman de dentro su carne podrida. V e d u n fragmento de esta joya de nuestra literatura, que demuéstrale! trrado en que se D a comienzo con esto el desfile, en el que v a desarrollando la poesía, que, después de cada uno de los personajes sostiene un breve diálogo con la Muerte, aduciendo a l g u nas consideraciones pertinentes a su estado, para demostrar l o bien avenidos que se h a llaban con la vida. E n v i r t u d de los descubrimientos realizados en 1809, a o r i l l a s del lago de L i s c o l a cerca de Cumas y de l a antigua vía de D o miciano, parece que la representación pictór i c a de l a danza da la muerte es anterior a la E d a d M e d i a demostrándolo tres bajorrelieves romanos, que fueron encontrados con algunos esqueleto r n actitud de b a i l a r pero en realidad las danzas macabras propiamente dichas, no h i c i e r o n su aparición basta el siglo x i v pues l a p r i m e r a de que se tiene noticia es la que se podía contemplar en M i n d e n (en W c s t f a l i a) en 13 S 3. A partir de esta fecha empezaron a m u l tiplicarse prodigiosamente en las ciudades, sobre todo en A l e m a n i a en Suiza, en N o r mandía y en Bretaña. O r d i n a r i a m e n t e se exponían en los cementerios, en las iglesias y aun en las fachadas de algunos edificios. Consistían, en la mayor parte de los casos, en frescos murales, debidos con frecuencia a pintores afamados. Siempre la M u e r t e representada en esqueleto y armada con la guadaña o con l a lanza, y otras veces tañendo u n instrumento m u s i c a l flauta, rabel, oboe o viotín, hacía de corifeo, bailando con violentas contorsiones y mirando con gesto burlón a su pareja, que lo era desde e l Pontífice hasta el último vasallo y desde el anciano hasta el niño en la cuna. U n a de las danzas más antiguas es la del convento de los S a n tos Inocentes, de P a rís (1424) y entre las que se conservan en parte, o que han subsistido hasta muy recientemente, f i g u r a n por orden de antigüed a d las de Díjon. B a silea, A n n e berg. Drcsde, L e i p z i g B e r n a E r f o n l I. cerna. A m i é a s Kouen y Estrasburgo. O t r a de las más f a mosas, y de la que se han hecho más reproducciones, es la que estuvo en el cementerio de los d o m i n i c o s de HOLBEIN) Ba ílca y que hora se halla en el M u s e o de dicha ciudad. Indebidamente se ha a t r i b u i do a H o l b c i n pues antes de que el p i n tor naciera y a era conocida. L o o c u r r i d o es que H a n s H o l b c i n inspirado en las obras de sus predecesores, es también autor de una colección de graba- L A M U E R T E D E L U S U R E R O (D E I- A D A N ZA D E B A S I L E A MUERTE DE LA ANCIANA D E HANS HOLBEIN) (GRABADO cantar las hazañas del C i d se fué sucesivamente ensayando en las ficciones populares de Apóllenlo, en la vida de Santa M a r í a Egipcíaca y en l a Adoración de los Reyes, hasta llegar a l a D a n z a g e n e r a l Dise la Muerte. A la doñea m o r t a l venid loa nascldos qua m el mundo eoes de qualqulera catado el que no quialere oe fueres: m amldoe faeaerte he venir muy torte parado pues que y a al frayTs boa ha pedrlcado que todo baya es a faser penitencia e l que non quisiere poner d l l l r e n c l a por ral non puede ser m i esperado. Primeramente donseUas: Bama a su doñea a dos dos sobre el mismo asunto, y que, p o r haberlos ejecutado tal vez en B asi lea, ha hecho creer que habían servido de origínales a los frescos de los D o m i n i c o s También es m u y conocida esta Danza macabra de H o l b c i n desarrollando los temas en foma parecida a l a de B a s i l c a bailando l a M u e r t e en cada uno de los cuadros con una pareja distinta, siguiendo el orden de jerarquía ya establecido. L o s frescos de B a silea son cuarenta y tres; la colección de H a n s H o l b c i n consta aproximadamente de igual número de grabado incluyendo los que fueron adicionados a ios primitivos. U n a enumeración de las obras pictóricas que en los diferentes tiempos y países han tenido su inspiración en l a Muerte seria i n terminable. Sucedería de. igual modo con las producciones de orden escultórico y arquitectónico, a las que solamente las dé carácter r c l i- gioso y funerario aportan u n considerable contingente. E n lo que a la música respecta se puede decir otro tanto, pero circunscribiéndose a lo que es materia de l a presente reseña no es ¿v i o terminarla sin citar l a brillante página musical de Saint- Saéns. admirada por trídn y que lleva t i m b i e n el título de Danza macabra. Teína de inspiración eterna, ya q u e Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la m a r que e el morir. A. RAMÍREZ TOME E a t a m i dañen traye de preaente estas dos donaelloa que nedea fermosa olla vinieron de muy mala, mente a oyr mía ranclones que son dolorosos moa no lea boldran florea o roeoa n l n loa composturas que poner aollan de m i i y pudiesen p a r t i r BO querrían m u no puede ser que son m i s esposas. A estas e a todos p o r las aposturas claro foaldad l a blda p a r t i d a o deanudedad p o r las bestldurn por syempre jamas muy triste a b o r r l d a CABEZA D E LA PUF. D E SER DANZA P E BASILEA EN DOS D E V. QUE VISTA POSICIONES MURO) (REPRODUCCIONES
 // Cambio Nodo4-Sevilla