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chos. E l arte ojival había adelantado u n g r a n paso, y se nos ofrece mucho más afiligranado y florido. E l artista que hizo estas obras no es niñean aficionado ni principiante. F i g u r a s lindísimas, simbolizando el dol o r y estatuitas de santos decoran el sarcófago, dándole u n conjunto de arte acabadísimo. H a c i e n d o pendant con este sepulcro, al otro lado del presbiterio, en u n ancho n i c h o en forma de tribuna, toscamente labradas, aparecen las figuras corpóreas del R e y D Jaime y de Guillem de Entenza en actit u d orante. Estas figuras debieron ser m o deladas a fines del siglo x v u como lo denuncian los trajes que visten, pertenecientes a dicha centuria. O t r o s sepulcros se conservan en esta iglesia, perb entre ellos sólo citaremos dos, situados en la parte alta de la capilla del Sepulcro. A m b o s tienen la forma de lucillos: tino de ellos, con estatua yacente y hábito de los caballeros laicos de la Merced, es del venerable y reverendísimo fray Pedro d e A m é r i c o o A m e r que fué el cuarto y último general laico de l a O r d e n el segundo es del primer general clérigo que tuvo l a Comunidad, reverendísimo Raimundo A l bert, que murió en Valencia en 1.330; su efigie está, no esculpida, sino pintada en él. zaDebajo del piso de la iglesia hay una amplia cripta, que h o y está tapada, donde se hacían los enterramientos en los pasados siglos, hasta que la exclaustración de ¡as Ordenes religiosas dejó abandonadas de sus moradores las casas monásticas. H a c e unos m: (o v s r vn of L M iAOiíF i ÍM. I, n OOiN i llí lll.l l i r l. W WHIiriV i l l l t l l i s I l l l i l l i U f ¿j i t n i c i v K i r M l l d I H t. C Sl- Ünr tU- IOS Í K i t l I U l l l S iW l l t! l v l i l u j j t l t T i t i h u r i l Í- -MI ¡K ü v u Sos. l i i- O s f i l l o y Hnv. v i i ni ioliiit v iM I. Siiicsr- it i l Ar. tj uii. (j u n o l; t l rt H íi. th lll.i i h l j n i i M l ¡i i f t H s i I i t; rrriii S, t! (ii? ¡c: s l n t ¡il h- i l l i f t o l i e i sl- t N (n t it ÍV S. ¡i I I I I I J c t i e s e- a s t i l l o (leí He e i 1 í i o i i c r u n t l m r 11 e l Di Mí U I 1 SEPULCRO D E DOÑA MARGARITA D E LATIRÍA, HIJA D E L FAMOSO ALMIRANTE ROGER P E LATJRIA. (FOTOS BARBERA MASIP) veinticinco años aún recordaba u n antiguo vecino del P u i g haber bajado a esta cripta, y, ayudado de su fantasía, contaba rnaravilas de lo que allí había en trajes y a r m a d u ras antiguas. Precisamente por aquel tiempo estuvo en el glorioso monasterio, en c a lidad de turista, ía eminente novelista doña E m i l i a P a r d o Bazán, a l a que acompañaban D T e o d o r o Llórente, g r a n amigo de l a esc r i t o r a D V i c e n t e Blasco Ibáñez, D R o drigo Soriano y quien escribe estas líneas. D e aquella visita guardamos un recuerdo. A l llegar al Puig uniósenos u n rural c o r r e ligionario de los señores Blasco y Soriano, u n tipo de esos que se habían educado en la escuela de El Motín y Las Dominicales, y que hacía alarde de sus ideas anticlericales e i r r e ligiosas a todas horas. Cuantas diabluras h i cimos por desprendernos de él fué tarea i n útil. Doña E m i l i a se hizo cargo de lo que sucedía, y, bondadosamente, sonreía, no sin alguna que otra agudeza de su finísimo i n genio, que recibían sus compañeros con r e signación y con no menos ingenio más de una vez. O t r a s cosas notables encierra este templo, pero ellas serán objeto de otro artículo. T o d o cuanto se haga ahora dando a conocer lo poco que ya v a quedando de los tiempos pasados en nuestros antiguos monasterios e iglesias juzgárnosla labor meritísima, ante el temor de que u n nuevo período de ruina para el tesoro artístico español pudiera sobrevenir. T. LLÓRENTE SEPULCRO D E D. BERNARDO GUILLEM D E M O M P E L L E R Y ENTENZA FALCO l 1
 // Cambio Nodo4-Sevilla