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ABC. M A R T E S 3 D E N O V I E M B R E D E 19 31. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PÁG. x E n el quinquenio predictatorial 1918- 1923, I DEL DECRElos gastos del Estado subieron de 1.834 m i- I A C E R C A llones de pesetas a 3.373. E n el dictatorial TO SOBRE FUNCIONA 1924- 1929, de 3.293 a 3.953, incluyendo tanto los del presupuesto ordinario como los del RIOS PÚBLICOS extraordinario. E n el predictatorial los gasManifestaciones del ministro de tos aumentan del primero al quinto año, 1- 533 millones, o sea, un 83 por 100; en el J usticía dictatorial sólo 558, o sea, un 19 por 100. Y Madrid 2, 6 tarde. Los periodistas coaconste qup en esta cifra incluyo los de carreversaron brevemennte ayer mañana con ei teras, firmes especiales, obras navales, esministro de Justicia. cuelas, Exposiciones, familias numerosas y Refirióse el Sr. de los Ríos, a requerimientantos otros singularmente escepcionales. tos de los informadores, a la aplicación del E n realidad, l a explicación del saneamiendecreto dg los funcionarios, en lo concerniento presupuestario que el país debe a l a D i c te al criterio a seguir sobre las excedencias tadura, está en estos dos coeficientes: elevó forzosas, y manifestó que la forma en i u e los ingresos ün 71,82 por 100, y los gastos éste había de aplicarse sería seguramente espresupuestarios, un 19 por 100. P o r eso re- tableciendo un criterio de selección, teniendo cogió un déficit de 600 millones, y dejó n i- en cuenta de modo primordial la capacidad velado el presupuesto. Y ese 19 por 100 de del funcionario, sin olvidar su situación ecomayor gasto, permitió aumentar los de Benómica, independiente del cargo que ocupe. neficencia en un 96 por 100; los de SaniE n cuanto a la asistencia, el ministro de dad, en un 192 por 100; los de Instrucción Justicia dijo creer ámpttescindible l a d i Pública, en un 63 por roo, y los de Acción visión de l a jornada de trabajo, y por lo Social, en un 58 por 100. Ó a r o que en camque se refiere a la retribución, entiende que bio los de Marruecos bajaron 519 millones, los aumentos deben ser inversamente proporen 1922, y 444, en 1923, a 200, en 1930. cionales a la categoría del funcionario. De la hospitalidad de la Prensa española Consiguientemente- -añadió el m i n i s t r o- -espero la hidalga acogida de esta nota, y la a mayor categoría debe corresponder menor que ha de seguirle sin demora, acerca de 3 a aumento en la dotación, llegando este plus política de crédito, antes de la República y en las clases inferiores incluso a un 45 ó un ahora. -Lisboa. -José Calvo Sotelo. 50 por 100 de los haberes actuales. Preguntado el ministro si el decreto se aplicaría en su parte referente a excedencias forzosas al Cuerpo de Prisiones, contestó el VACANTES EN L A S Sr. de los Ríos negativamente, puesto que el mencionado Cuerpo había ya sufrido recienACADEMIAS E S P A Ñ O- temente una gran amortización de personal, como consecuencia de l a supresión de las priLA Y D E BELLAS A R- siones preventivas. P o r último dijo el Sr. de los Ríos que TES DE SAN F E R- en lo que respecta a las oposiciones convocadas por este miniterio para la provisión de NANDO plazas auxiliares del Cuerpo Administrativo de Justicia y del Cuerpo Técnico de L e trados del mismo departamento, las de este Se propone a los señores Alcalá último serán anuladas, y acerca de ¿as p r i meras propondrá sean reducidas en una m i Zamora y Conrado del Campo tad, es decir, que habiendo actualmente siete plazas vacantes, serán provistas sólo cuatro E l domingo terminó en la Academia de de ellas, s i bien- -anadié) -todavía no tengo le Lengua el plazo para la presentación de criterio definitivo respecto a este asunto propuestas para cubrir la vacante de académico, producida por el fallecimiento de Finalmente aludió el ministro, a preguntas D José Francos Rodríguez. de los periodistas, al anunciado decreto de L a única propuesta presentada lleva las incompatibilidades, diciendo que no estaba firmas de los ilustres académicos marqués todavía más que esquematizado, faltando de V i l l a Urrutia, D E m i l i o Gutiérrez G a concretar diversos extremos interesantes del mero y D Ignacio Bolívar, quienes para la mismo. citada plaza proponen al ex presidente del Parece que en este decreto, y entre otros Gobierno, D Niceto Alcalá Zamora. motivos de incompatibilidad, se establece También para la vacante de académico la de que ningún funcionario podrá percibir que existe en la de Bellas Artes de San en concepto de gratificación remuneración Fernando se ha recibido una sola propuesta, mayor equivalente al sueldo que disfrute, ni favorable al ilustre músico Conrado del tener más de una. También parece se deterCampo, que firman los Sres. Fernández mina que los ex ministros no podrán ocupar Arbós, Tragó y Larregla. cargo alguno en sociedades o entidades que tengan alguna relación con el Estado, hasta transcurridos cinco años de haber desempeñado este alto cargo. yi. ii.il H e aquí un hecho que l a República no puede desvirtuar. E n su primer ejercicio vuélvese negativo un signo positivo que venía siendo característico del fisco español. Y el suceso se presenta con toda clase de agravantes. Porque tiene menos importancia que la cuantía del descenso, con. ser considerable, su valor sintomático. L a baja de utilidades, industrial y derechos reales atestigua una horrible contracción de negocios; la de territorial (inevitable en 1932) denuncia una política agraria desatentada y funesta, tipo clarísimo de responsabilidad de gestión que algún día se examinará por quien pueda; la de transportes, petróleos, cerillas, tabacos, etc. revelan el empobrecimiento del país, forzado a reducir ciertos gastes. E l Sr. Prieto intenta eximirse de toda culpa en esa minoración, aludiendo en p r i mer término al decreto proteccionista de 1930. Pero, ¿por qué no lo deroga como otros tantos derogados sin motivo ni eficacia por sus compañeros? D e otro lado, ciertas disposiciones del ministro de H a cienda han provocado baja de ingresos: la exención de jornales, l a relativa al régimen de tabacos en África, etcétera. L a República ha incurrido además en el error de autorizar a granel recargos del 10 por 100 sobre las contribuciones básicas- -territorial e industrial- -para que los Ayuntamientos atiendan las exigencias del paro forzoso y prepara otro, excepcionalmente antieconómico, sobre l a propiedad rústica, con lo cual, de hecho, agota las posibilidades deelasticidad de nuestro régimen fiscal. Q u i zás por eso anuncia el establecimiento de nuevos impuestos. Y yo pregunto: E n l a hora del sacrificio nacional, ¿va a subsistir la exención de los obreros restablecida por el Sr. Prieto? L o s obreros, como tales, no gozan de privilegio en país alguno. L a franquicia favorece a determinadas ventas modestas. E l mínimo varía según las legislaciones, pero no a determinadas personas. L a Dictadura estimó una injusticia que t r i butasen por utilidades los porteros, escribientes y otros menestrales de sueldo fijo a partir de 1.500 pesetas anuales, y no t r i butasen obreros que percibían a veces por sus salarios, tres, cuatro y seis m i l pesetas. Y por eso incluyó en l a tarifa de utilidades a los que devengan, al menos, 3.250 pesetas por año. E l Sr. Prieto ha derogado esta disposición y preguntamos: ¿V a a constituir el proletariado un coto fiscal exento? P o r lo mismo que es socialista el titular de la cartera de Hacienda, interesa conocer su pensamiento sobre este problema de democracia fiscal. E n todo caso, si la exención subsiste sería imperdonable no extenderla a todos los que devenguen rentas inferiores al mínimo antes aludido. Claro que esto privará al Tesoro de más de veinte millones de pesetas al año. Pero la justicia fiscal estriba primordialmente en la generalidad de la carga... y de la exención. Estimo, en resumen, que, en materia de ingresos una línea franca y clara separa l a Monarquía de la República. L a s involucraciones retrospectivas son tan pueriles como injustas. S i la Monarquía consiguió mejorar los ingresos en todos y cada uno de los treinta años que van transcurridos de este siglo, es obvio que la baja de 1931 no puede atribuirse a ella, sino a los hombres que rigen el nuevo régimen. Política de gastos. E n una segunda nota profundizaré más detalladamente sobre este apartado. A h o r a deseo únicamente refutar la aseveración de manirrota lanzada contra la Dictadura. N o hemos despilfarrado, no. P o r el contrario acortamos el ritmo de aceleración que se observa desde 1918 en los gastos públicos. LLEGADA A MADRID D E L RESI D E N T E F R A N CÉS Anoche, en el rápido de Hendaya, k g ó a M a d r i d el residente francés, M r Lucien Saint. E n la estación era esperado por el embajador de Francia, el subsecretario de Estado, Sr. Agraníonte; personal de la D i rección General de Marruecos y Colonias, y numerosas personalidades de la colonia francesa. Después de los saludos do rigor, el residente, con el embajador de Francia, se trasladó a la Embajada, donde se aloja,