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A B C. MARTES 3 D E NOVIEMBRE D E 19 31. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 24. nómicas nacionales de conjunto, respecto a la balanza de pagos, costes de producción, etc. y porque más bien se ocupaban los G o biernos de conseguir una contención o mejora circunstancial del cambio de nuestra moneda, difiriendo el problema fundamental, como ha sido práctica frecuente en la política española. P o r ello el Banco de España, consciente de su gran responsabilidad y considerándose asistido por la inmensa mayoría de la opinión del país, ha opuesto l a natural resistencia, no a l empleo del exceso de sus reservas metálicas en l a solución del problema nacional- económico- monetario mediante un plan de conjunto con garantías de éxito, sino al empleo de las mismas, para intervenir el cambio a la vez que se hacía una política de conjunto, de la cual era efecto inevitable la depreciación de nuestra valuta. Los Gobiernos, quizá olvidando que el problema del cambio no es un problema aislado e independiente del estado de l a economía nacional, coste de producción, nivel relativo de precios, balanza de pagos, Hacienda pública, situación política y sooial, etc. etc. sólo atendieron a contener de momento la caída de la peseta, sin preocuparse de atacar a fondo las causas de la misma. E l Banco de España, por el contrario, mirando no ya el momento, sino el problema fundamental, y previendo l a catástrofe monetaria inevitable si se invertía el oro en intervenciones quedando sin resolver el problema económico, financiero básico, ha logrado que España conserve todavía algunos medios para abordar el problema de conjunto, dándole la solución satisfactoria que conviene a ¡a economía nacional. L en oro, 204 millones; exceso efectivo de la t reserva legal oro, 120 millones. E l Banco de España, en realidad; no tiene l actualmente l a reserva oro legal necesaria más que para 5.332 millones de pesetas de circulación, cifra con creces sobrepasada en el verano último. SÍ se aplicase el proyecto de ley, resultaría Primero. Que el Banco no podría ni s i quiera cumplir la obligación de anticipar al Tesoro el oro a que hace referencia el artículo quinto. Segundo. -Que quizá entre las garantías de este ejercicio y el fondo destinado a pérdidas del cambio, no sumasen l a cantidad necesaria para sufragar la mitad de las pérdidas de las intervenciones del cambio habidas desde 1920- 1928. Tercero. Que el Banco de España no posee reserva oro para anticipar, a medias con el Tesoro, en l a intervención del cambio. Discusión sobre el informe E l señor F r e s n e d a Leído el informe, se abrió discusión sobre el mismo. Habló primeramente el accionista D L o renzo Fresneda, que comienza por aplaudir al Consejo por sus gestiones, y hace notar que siempre ha tenido el Banco un espíritu gubernamental. L e parece muy bien que los ministros de Hacienda sean estables, para que puedan desarrollar una labor beneficiosa para los intereses generales del país, a los cuales cree el orador que perjudica el actual proyecto de ley. Añade que en los Estados modernos, i n cluso en la Sociedad de Naciones, se ha procurado desligar la actuación de los Bancos de emisión de los vaivenes de la política, pues ese es el modo de que puedan volverse los ojos hacia aquéllos en momentos de catástrofe. Y el proyecto del ministro de Hacienda viene a convertirlo en un organismo oficial, en un ministerio más, y en tal concepto no podría ya acudir en momentos de crisis con los concursos que generalmente ha prestado, precisamente por ser hasta ahora una entidad autónoma. Cree que el ministro de Hacienda estará inspirado en muy buenos deseos, pero l a for tuna no le acompaña en decisiones como l a que ha cristalizado en el proyecto de ley de íeferencia. Corresponde al saludo del gobernador, que, aunque lleva poco tiempo al frente del B a n co, sabe suplir su falta de experiencia con un claro criterio, y le ruega que exprese al Gobierno el ambiente unánime que reina en el salón, porque los accionistas se ven amenazados de resultar heridos en los intereses que les afectan. Recomienda a los demás accionistas que han de usar de l a palabra que midan bien sus intervenciones, pues cree que l a misión de la Junta es robustecer la labor del Consejo, de la que todos deben hallarse satisfechos, por lo cual propone un amplio voto de confianza en su honor, que se concede por aclamación. Alude, por último, a una frase del jefe del Gobierno, según la cual nos hallamos en una época de crisis en que hay que i r a buscar hasta las 50 pesetas donde las haya y advierte que para ello es preciso que las pesetas existan, y que no se vaya por ellas con demasiada frecuencia. (Aplausos. L o s señores A g u Ü a r y Y e b r a s E l profesor de la Escuela de Caminos Sr. A g u i h r dice que habla en contra del informe, no porque considere que está, mal hecho, pues lo encuentra luminoso, sino porque está confeccionado desde el punto de vista de ¡os intereses del Banco, y es preciso ponerse también en el plano de los i n- tereses económicos del país. Hace, a este respecto, una alusión al concepto de un antiguo político, que opinaba que el Banco de- bía rendir al Estado los beneficios que obtiene como instituto de emisión y quedarse con los que sean propios de sus operaciones comerciales. Añade que el Consejo ha olvidado en ej informe que se ha llevado a cabo una i n tervención del cambio que quizá excedió de los límites que señala l a actual ley de O r denación, y termina manifestando que el Consejo no puede dimitir; que tiene l a iñeludi- ble obligación de seguir defendiendo desdé su puesto los intereses de l a institución. L e sigue D. Gonzalo Yebras, que intenta leer numerosas cuartillas, para demostrar, que su criterio sobre el proyecto de ley coincide con lo expresado por el. Consejo; pero la Junta se opone a 3 a lectura, y, además, el gobernador le llama l a atención para que se ciña al orden del día, va que el proyecto no puede ser discutido allí. E l accionista renuncia a su interito, entre otras cosas- -dice- porque constituiría una redundancia, y se limita a expresar su deseo de que el Banco quede apartado de l a política. D o n TriFón G ó m e z U n incidente Habla después D Trifón Gómez, que representa a la Asociación de Obreros Ferroviarios. A l colocarse ante el micrófono se produce gran expectación. E l Sr. Gómez empieza reclamando la mayor benevolencia, prometiendo, en cambio, a los demás accionistas el máximo respeto y advierte que no viene a combatir el informe, cuya redacción alaba, sino a formular unas observaciones en nombre de dicha entidad. Manifiesta que no debe confundirse l a posición del Consejo y la de l a Junta de accionistas del Banco, porque ante el público se supone que sólo se trata de defender, la materialidad de un interés privado. Alude entonces a las violentas campañas que en una parte de l a Prensa se vienen haciendo contra el Gobierno y en las que cree ver una dirección subterránea, que va desde el Banco a los Gobiernos. (Surgen protestas en varios grupos de accionistas) Asegura que él no pone en duda que tal presunción sea infundada, pero es preciso que se diga de modo terminante y así se demuestre. Todo el mundo- -continúa diciendo- sabe que el Consejo ha sabido defender bien los interesas legítimos de los accionistas, pero yo quiero que se sepa que también desea defender ahora los intereses generales de l a nación. (Aplausos. Y hace notar que nos encontramos en época que exige grandes sacrificios de todos. A g r e g a que al conocer el proyecto estimó necesario que informara una comisión Parlamentaria y que aportaran sus opiniones todos los elementos a quienes aquél afecta, para que se modifique si procede e incluso para que fuera retirado, si llegara el caso. Reconoce que el Consejo del Banco muestra siempre su adhesión al régimen r i gente, con l a condición de que éste acierte a interpretar el espíritu de los intereses eco nómicos del país, y aconseja que se insista en l a declaración de que el Banco 110 tiene arte n i parte en aquellas violentas campañas contra el Gobierno. Ante las interrupciones que las frases últimas suscitan entre algunos accionistas, el Sr. Gómez asegura que el rumor de que se trata de sugestiones del Banco existe fuera, y que él mismo se ha visto impresionado por noticias de dos créditos con garantía personal, abiertos por el Banco, por las c i fras de 100.000 y 75.000 pesetas, respectivamente, a dos elementos que a los pocos dias firmaban artículos de los más duros que se han hecho contra el proyecto del. ministro de Hacienda. Estas manifestaciones provp- F i n a l del informe Señores de la Comisión Parlamentaria: Hemos llegado a l final de nuestro escrito, sumario apuntamiento de las trascendentales cuestiones suscitadas por el proyecto que embarga nuestras atenciones. Ñ o veáis en él la defensa egoísta de unos intereses privados. E s algo más, porque algo más es también lo que en todo este asunto se comprende: el i n terés del E stado, el interés de los accionistas del Banco de España, pero muy por encima el interés de la economía de España y de cada uno de los españoles. Pensad que l a ley que se pretende reformar, antes de ser votada, tuvo lenta preparación y se sometió documentadísima a l a decisión de los legisladores de entonces. E l Banco de España, envejecido ya en la experiencia de estos graves negocios, os suplí- ca respetuosamente que antes de dictaminar a las Cortes Constituyentes, oigáis ía voz de los interesados, que es l a opinión nacional toda, en pública información. M a d r i d 39 de octubre de 1931. -Banco de España. Como documentos interesantes que figuran en el documento in extenso, citaremos los dos siguientes: primero, un cuadro del que se deduce el exceso efectivo de la reserva legal oro en el balance del 10 de octubre último, y segundo, 3 a declaración del Banco de que no tiene reserva legal oro más que para 5.332 millones de pesetas en billetes (el balance de anteayer cifra l a circulación en 5.072 m i llones) H e aquí el estado y declaración a que nos referimos: Oro del Banco (balance 10- 10- 1931) 2.470 millones; circulación de billetes 5.091 millones; garantía legal (oro) 2.145 millones; garantía legal (plata) 309 millones; exceso de la reserva oro, 324 millones. De los 10.200.000 libras oro depositadas en el extranjero, 204 millones de pesetas oro sen del Banco, y, por tanto: JJtilizadas en Ja intervención del cambio l tr- fflnn uii m ni- nrr- m u- w n-
 // Cambio Nodo4-Sevilla