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Liciones y por su falta de firmeza. Silvela, con menos antecedentes, dejó unu h s d l a m á s pronunciada de su paso. Arreciaba el hervor de las pasioncillas políticas. Se iniciaba el divorcio entre las dos E s p a ñ a s la grande, la que representaba las energías vitales del país y no encontraba mas que entorpecimientos para su expansión, y la E s p a ñ a chica, la enteca, l a sostenida por el a r m a z ó n oficial que ya crujía y amenazaba a resquebrajarse. Se abusaba del compradrazgo en todo; las estirpes de hijos, yernos, pasantes y clientes se encargaban de poblar las C á m a r a s se burlaban las leyes con destinos de nueva creación, que servían para atender a los allegados y para contentar a los contrarios. Otro tanto sucedía en las Diputaciones y, Ayuntamientos y en los nuevos Centros, instituciones y Patronatos; personas sin l a m e nor preparación eran aptas para desempeñar todas las carteras, y como la cosecha de ex ministros y de ex ministrillos era abundante, nutría los Consejos de Administración de los Bancos y de las grandes E m presas. L o s trenos de Costa se perdían en el v a ció. Se aparentaba. oírle, pero no se le escuchaba. H u b o que aguardar a que muriera Don Francisco Silvela, Foto Cuenta la sociedad, por designio providencial, con la g a r a n t í a suprema de que la perversión no acostumbra a producirse más que en casos individuales y aislados, pues si a l guna vez acomete a las muchedumbres es de modo pasajero, y, como las tempestades, en r á f a g a s de corta duración, que, una vez pasadas, contribuyen, a pesar de sus estragos, a despejar el ambiente. L a vida, opuesta a todo estancamiento, es lucha y es oposición. P o r eso l a Humanidad se ha debatido siempre entre dos principios antagónicos. Esos principios son en la actualidad el capitalismo y el socialismo. Considero pertinente a este propósito reproducir para terminar unas notas muy curiosas publicadas hace pocos días por un autorizado periódico. Son las siguientes: U n ilustre economista francés escribe que ante los recientes fracasos (Inglaterra, A l e mania, Estados Unidos) el anticapitalismo de los socialistas se modifica Desean acaparar l a potencia del capitalismo para ejercer una Dictadura económica, naturalmente en su provecho. Aunque muchos militantes socialistas parece que no se han enterado de los recientes acontecimientos, los jefes se inclinan en el sentido indicado, hacia el capitalismo. a los facultativos Sucedían los curanderos, llegó a perder por completo la fe, c o n s u m á n dose asi el divorcio definitivo entre las dos Españas. Y ocurrió como en Fuenteovejuna. U n buen d í a en que los políticos seguían sin entenderse, ofreciendo a lo vivo el espectáculo de sus discordias y de sus torpezas, surg i ó una Dictadura, que, al echar por tierra el tinglado político, rasgó con el sable las hojas del libro constitucional. E l país, deseoso de cambiar de postura, acogió jubiloso l a mudanza, como hubiese acogido todo lo que significara el verse l i bre dé los bandos que impedían su tranquilidad y estorbaban su expansión. Sentía anhelos de respirar con desahogo. E n todo el proceso constitucional se ha podido ver la lucha entre dos tendencias. U n a m á s avanzada, tratando de desplazar, de sus posiciones a la que había conseguido ocuparlas a su vez, en una pugna anterior. Sólo a los espíritus timoratos, pero no a quienes piensen cuerdamente, pueden, asustar las ideas que se reputan tan de avanzadas. Como siempre, las utopías de hoy serán las realidades de m a ñ a n a L o malo- -ya queda dicho más arriba- -no se puede dar en las ideas m á s que por la falta de razón al adoptarlas, la de oportunidad al utilizarlas. o la de medida al aplicarlas. Don Segismundo Moret. para glorificarle. Y entonces vinieron los aspavientos... Tras porfiado forcejeo por parte de quienes querían oponer impedimentos se dibuj a r o n en el horizonte gubernamental dos figuras de alta mentalidad y de nobles arrestos l a de Maura y la de Canalejas, que, dentro de sus respectivas ideologías, hicieron concebir fundadas esperanzas. Esperanzas que múltiples concausas derivadas de l a descomposición latente se encargaron de frustrar. Duros también fueron los temporales que tuvieron que arrostrar los pilotos. Efervescencia social, problemas de Cataluña, terrorismo, negociaciones internacionales, desastres en Marruecos, mantenimiento de la neutralidad durante la guerra, con todas las salpicaduras de orden económico que ésta produjo; recrudecimiento revolucionario, y, en lo que meramente afecta a la política menuda, las ansias del Poder- -que también ahora se llamarían apetencias- traducidas en v i rulentas campañas de los contrarios y en la 9 traiciones solapadas y zancadillas de los afines. E l mazazo es siempre m á s noble que la puñalada. L a nación, cansada de tanto escándalo y de tanto trasiego, bxrta de la repetición con que se producían las crisis- -nÜgunas de ellas feíeron calificadas orien aies- -y de que Don Antonio Maura. E l plan quinquenal de Stalin en Rusia, ¿n o es en cierto modo capitalista actuando el E s tado como único patrón, pero con lá ayuda eficaz del capitalismo? E l Estado socialista ruso emplea los mismos procedimientos del capitalismo burgués, estableciendo una D i c tadura económica con concentración de capitales. E l filósofo de los socialistas franceses, M Marcel Dent, en libro publicado recientemente pregunta: ¿N o se librará el capitalismo de las viejas instituciones? E n ese caso, ¿n o tiene que jugar un papel revolucionario que coincide con lo que pretende el socialismo? Entonces, ¿el capitalismo estará lejos del socialismo? P o r el contrario, ¿n o hay una conciliación imaginable? L a s oposiciones de intereses y dé clases, ¿son irreducibles? U n a Constitución no imprime el rumbo a un país, sino las propias corrientes de la vida. S e r á acertada l a Constitución que i n terprete con fidelidad el espíritu que esas co rrientes signifiquen. E l hombre puede abrir cauce a los impulsos de l a naturaleza, pefo nunca contrariarlos. A R A M Í R E Z- T O M E (Fotos Prensa Española. Don José Canalejas.