Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
FÚTBOL LOS C A M P E O N A T O S R E G I O N A L E S Y M A N COMUNADOS EN T O D A ESPAÑA El Betis vence al Sevilla. Copiosa derrota del Valladolid, en Madrid lante, aunque nial dirigido en su eje, no había de acompañar siempre la desgracia. Betis, 3; Sevilla, j Asi, tras dé malograrse un tiro precioso Los finalistas del campeonato de Espa- de Timimi, que cruzó ya con Eizaguirre ña últimamente discutido, volvieron por sus en el suelo, saliendo fuera el balón por cenfueros en el segundo Sevilla- Betis de la com- tímetros, y tras otro de García de la Puerta, amen de vanas faltas, estupendamente tirapetición regional. Presentaron los héticos- ¡al fin! -su equi- das por Sanz, había de venir el premio a la po, aunque con dos remiendos: López, un tenacidad. Ün saque de esquina- -el Sevilla hubo de muchacho que empieza, en lugar de Adolfo II, y Tenorio, un hombre que acabó en el ceder muchos- -tirado por Sanz, con remate de García de la Puerta y rechace de los palos, puesto de jesusín. Y a pesar de ello, el once blanquiverde, y empalme de Timimi, dejándose resbalar volvió a brillar sobre el campo del Patro- el balón por el pecho. Ese fué el primer tanto bético. nato Obrero como en las grandes tardes. Con el empate a uno terminó la primera Un primer tiempo, de dominio neto, por parte de los propietarios del terreno, con parte. En lá segunda, el Betis se superó y fué exceso de mala suerte en los remates, y malogro de avances por torpeza del centro de- total dueño de la iniciativa. Los delanteros lantero, y una segunda mitad de juego rá- asaetearon la puerta de Eizaguirre y, grapido, con ataques continuados y perfecta l i- cias a la calidad de éste, el Sevilla no sufrió gazón de una a otra línea y entre los dis- una derrota más copiosa. tintos elementos de éstas: eso fué el partido, terminado con la victoria del Betrs por tres tantos a uno. Los finalistas van poco a poco recomponiendo el equipo. Los aficionados vuelven a tener esperanza en que se demuestre que lo del año pasado no fué obra de la casualidad. E l Sevilla presentó frente a su secular rival lo mejor que tenía. Aunque a los campeones interesaba poco el resultado del encuentro, por estar ya virtualmente clasificados en el primer puesto, la pasión, siempre rondadora en estas pugnas, era causa del exacerbamiento de un puntillo de amor propio al servicio de su deseo vehemente: la consecución de la victoria. Pero el Sevilla no pudo sujetar el ímpetu bético, sino en la primera parte, que jugó con mejor fortuna que su contrincante, ya que, con menor dominio, consiguió el primer tanto én un avance en tromba y a consecuencia de la descolocación del veterana Tenorio. En esta parte hubo, momentos brillantes de la línea media sevillista, y ataques sueltos, aunque bien combinados de la vanguardia, principalmente, del lado de Vantolrá, que nunca desmiente su excelente clase. Pero cada vez iba- encajándose más el juego del trío intermedio bético, y al ade- Resumen: Un excelente partido del Betis, confirmación de sus títulos bien ganados. L a segunda parte, sobre todo, inmejora ble, r ANDALUCÍA García dé la Puerta, que descorrió el cea rrojo en el segundo tiempo. Se jugó duro, pero sin. que nadie se arredrase. Equipistas otras veces temerosos, dieron el pecho en la contienda del domingo. ¿Excesos lamentables? Tan sólo el que citaremos al comentar el arbitraje, indeseable del Sr. Gutiérrez. De los elementos nuevos en la temporada- -Maravilla aparte- -destacó López, que se desenvolvió, pese a su inexperiencia, muy guapamente, sin desentonar en la vanguardia hética. No se notó la falta del rebelde Adolfo II. Orriols nos pareció mejor cazador de hombres que jugador. de fútbol. Tenorio acabó, pero demasiado hizo con estar en el campo, ayudando a cortar juego. E l arbitro, Sr. Gutiérrez, no merece ni los honores del comentario, respecto de su actuación. N i lo nombraríamos siquiera, si no fuese porqué su inconsciencia pudó ser causa de un serio conflicto. No es que el Sr. Gutiérrez favoreciese a uno ni a otro equipo. Para ello se precisa el conocimiento de las reglas del juego, y el arbitro nombrado las desconoce en absoluto. Así, el Sr. Gutiérrez, en su total ignorancia, -no se do cuenta de las violencias que i se producían, cada vez más subidas de punto, y como no- las sancionaba g las san- CULTURA FÍSICA campanal, pateando concienzudamente la cabeza dé Tenorio. Estas escenas contribuyen mucho a levantar, a la afición... de sus asientos. ¡Ta, era hora de que el pueblo interviniera. s a la vida p blicaf García de la Puerta, vista la inutilidadde Romero, se dedicó a conducir la línea, y lo hizo a maravilla, confirmando él título que le adjudicaron los madrileños. Sanz fué su digna pareja, y con ellos se destacó Timimi, quien do también un gran i partido. Soladrero jugó cuanto quiso, abusando quizás de sus facultades, por lo. que hubo el defecto de prodigar los driUings. Adolfo I, en estilo más sobrio, se multiplicó, y Peral no desentonó en el trío. Esta actuación brillante había de dar un resultado positivo- y lo dio. En el continuo acoso a la meta sevillista, una de las veces Timimi avanzó decidido, cambiando el juego en pase a García de la Puerta, quien cedió a Sanz, devolviendo éste en centro raso. Entraron al remate Romero y López, consiguiendo éste el tanto. Pocos minutos después, Soladrero pasa adelantado a Timimi, quien avanza, internándose un poco para dar de lejos un fortísiriio centro- jc ioí. Eizaguirre tocó el balón, sin poder evitar. la entrada en la meta. E l Sevilla, encorajinado, consiguió después escaparse algunas veces, y aun tirar, pero Jesús, el gran portero de siempre, hizo en xada caso ¡a parada justa, según las circunstancias. Oselito. -Yo e la vé que peo he visto á Tenorio. ¡Pisotéáo en su casa, en plena Sevilla y en ér mé dé noviéfnbíe, qué é ér suyo! ¿Qué diSé a esto er Cotóendado?