Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MAIKOS O ALUMNAS D E L CONSERVATORIO D E BAILES T o d a v í a hoy es invitada a todas las ceremonias sociales, de a l g ú n v i s o matrimonios, banquetes y funerales, y. en todos esos actos desempeña su papel con estricta dignidad. L o g r a r el diploma de geisha no es obra de. poco inomento. E l aprendizaje en el Conservatorio de K i o t o es largo y difícil. P a r a conquistar ese t í t u l o la alumna, es decir, la maiko, debe seguir durante a ñ o s los cursos que profesan maestros de g r a n autoridad, comprometiéndose a dominar l a música, el canto, la dicción, la danza y las maneras elegantes. A diferencia de los chinos, que cifran su arte, musical en una algarabía de campanillas, címbalos, timbales, crótalos, gongs, tambores y flautas destempladas, los japoneses preñe- ren una gama menor de sonidos, que comprende casi i todos sus himnos religiosos y sus melodías populares. S u estética musical no se aleja m u cho de l a europea. L o s instrumentos usuales allí, a d e m á s del tambor, el tamboril, el tamtam, el. violón monocorde y él gong, son el cKemissen, el kotto y el clioo- E l primero es una especie de mandolina de tres cuerdas, que. los profesionales pulsan con la u ñ a del dedo. índice, y que los aficionados rascan con u n plectro de madera blanca. El sonido que da ese. instrumento recuerda el del. banjo americano, aunque un poco m á s velado y menos estridente. E l kotto es un arpa de madera horizontal; de trece cuerdas, que se. posa en el suelo y se hace vibrar, poco m á s o menos, como el arpa corriente, pero los dedos, del ejecutante se cubren con dedales de marfil. S u sonoridad, por lo. melancólica, se pa- rece a. la de la cítara. P o r último, el chod. presenta l a forma de u n ó r gano minúsculo de catorce tubos, enchufados en pequeños agujeros. E s u n instrumento de viento, que ser toca por una embocadura idéntica a l a del clarinete Sus sonidos son extremadamente melodiosos y puros. L a s maikos, alumnas del Conservatorio, que aspiran a la. categoría de geishas, están obligadas a conocer, todos o parte d é esos, instrumentos, m á s el kokion, que viene a ser un violín menos r í g i d o que el nuest r o el taiko, que es u n tambor plano, y el ísoit- dsonnii, o sea u n doble tamboril. Es un programa instrumental arduo. V i e n e en seguida el capítulo de los: modales finos, muy laborioso también, pues comprende desde el peinado a las reverencias. Solamente l a sonrisa, de l a cual depende, a veces el porvenir de una mujer, es una asignatura. dific. il. A d e más, aprenden a servir el té, pues a esa función se le concede allí una importancia todavía m á s granos- que en Inglaterra. Total, cinco o seis a ñ o s de estudios... Y una vez acabados, la geisha se lanza a l a conquista de l a vida, con el auxilio del azar. MAst- EL B U E N O (Potos Meurlsse.