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B C, J U E V E S 19 D E N O V I E M B R E D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 24. un principio se creyó que eran dos los que se encontraban en el bar; pero por ninguna parte se encontró rastro de otra persona, lín un principio se identificó al pistolero muerto como un individuo apodado E l P a parra; pero, reconocido más tarde detenidamente, resultó no ser aquél, aunque se cree que es un malhechor del que sólo se s abe en estos momentos que se llamaba Carlos y cslá fichado por la Policía como atracador y pistolero. E l Juzgado de guardia, que lo era el del Hospital, estuvo en el lugar del suceso. para instruir las primeras diligencias y realizar u r a inspección ocular, que fué detenidísima. L a s autoridades También estuvo en el lugar del suceso, durante la maniobra contra los atracadores, y entró después en el bar, el gobernador c i v i l Si Anguera de Sojo, y el jefe superior de Policía, quien llegó momentos después que los guardias de Asalto y dirigió personalmente todo el movimiento de las fuerzas, dictando las medidas oportunas para llevar a término el servicio montado, demostrando en todo momento una gran energía y decisión. E l Sr. Menéndez fué uno de los primeros que, pistola en mano, entró en el bar; también estuvo, entre otros, el jefe de la Guardia Urbana, varios concejales, y el jefe de los Mozos de Escuadra. D e c l a r a el dueño del automóvil A las cuatro de la, tarde se presentó en l a Jefatura de Policía D Inocencio Ferrer, propietario y conductor del automóvil en el que montaron violentamente los atracadores para huir de la persecución de que eran obieto. E l Sr. Ferrer manifestó que los pistoleros le habían obligado a conducirles contra su voluntad y amenazándole de continuo con sus pistolas saliendo por la calle de Consejo de Ciento hasta Sans, a un despoblado, donde los pistoleros se apearon, y después de insistir en sus amenazas para que nos les denunciase, desaparecieron a campo traviesa. D i j o el Sr. Ferrer que los pistoleros eran individuos como de treinta años, y que uno de ellos llevaba la mano ensangrentada, vendada con un pañuelo para contener la hemorragia. Otro llevaba una trinchera. E l automóvil del Sr. Ferrer resultó con todas las portezuelas y cristales destrozados por el violento tiroteo entre los pistoleros y sus perseguidores. Fué realmente milagroso que habiendo recibido el automóvil tan gran números de impactos, no resultaran heridos n i el Sr. Ferrer n i los dos pistoleros. E l Sr. Ferrer es vecino de Cornelia, donde así como en Barcelona está muy bien reputado, y se dedica a negocios de Seguros. D i j o que en los primeros momentos de la fuga a que se vio obligado le persiguió una camioneta, que incluso intentó cerrarle el paso, pero que luego, agredido a tiros el conductor, se quedó atrás y dejó de seguirle. E l Sr. Ferrer se mostraba apenadísimo y deprimido por el suceso en el que tuvo que actuar contra su voluntad. L o s muertos y los heridos A consecuencia del dramático suceso que queda reseñado, han resultado muertas las siguientes personas: el inspector de Policía, D Rafael Rubio; la joven Dolores Boleda, y el pistolero que fué muerto por las fuerzas en el interior del bar. Los cadáveres fueron trasladados desde el Dispensario de la calle de Sepúlveda, hasta el Hospital Clínico; el del pistolero permaneció en el lugar del suceso hasta después de las nueve de la noche, en que se le trasladó al depósito judicial. Los heridos son: V e r i simo Rodríguez, de veintiocho años, guardia de Seguridad de la sección de A s a l to, herido en la parte externa del muslo izquierdo, con orificio de salida, pronóstico reservado. Francisco Miró, guardia civil, herido de arma de fuego, con entrada y salida en la región frontal, pronóstico reservado. M a r i o de las Heras, de veintisiete años, agente de Vigilancia, herido en el brazo derecho, sin orificio de salida, pronóstico reservado. Carmen Ferrando, de veinticuatro años, herida de arma de fuego en la región dorsal, con salida de la misma por la región mamaria, pronóstico reservado. Esta es la esposa del dueño del bar. Andrés Méndez Goy, de veintitrés años, herido, con orificio de salida, en el pie i z quierdo, de pronóstico reservado. E l juez de guardia dispuso que este último herido quedase en el Hospital hasta que se aclare su participación en el hecho. Antonio Permi, de veinticuatro años, jornalero, herido de arma de fuego, sin orificio de salida. Pronóstico grave. Don Rafael Rubio, inspector, que ha sido asesinado, contaba cuarenta y cinco años de edad, y llevaba veintiuno de servicios en el Cuerpo de Vigilancia, en el que era muy querido por su honradez, inteligencia y actividad, así como por su carácter bondadoso y afable, tanto por sus superiores. como por sus compañeras. Recientemente detuvo en la crlle del Rosal a unos sujetos a los que se stpone complicados en el asalto a varios estancos, y en el frustrado contra la sucursal del Banco de Bilbao. Estaba casado, y no tiene hijos. E l agente herido, Sr. de las HeraSj lleva seis años de servicio en el Cterpo de V i gilancia. S e n t i m i e n t o p o r l a muerte del inspector señor R u b i o E n la Jefatura recogimos la noticia de que el jefe superior de Policía, hondamente apenado por la muerte del Sr. Rubio, tiene el propósito de. que el entierro de este funcionario sea un acto solemnísimo, y hará gestiones para que el Gobierno otorgue a la viuda los medios económicos para que pueda subsistir decorosamente. E l Sr. Menéndez recibió por la noche a los periodistas, a los que relató el suceso en forma parecida como hemos hecho, y dijo que el muerto es un ladrón fichado por la Policía, y conocido por E l Texas; pero falta identificarle de un modo completo, lo que no se podía hacer de momento, pues estaba materialmente cubierto de sangre. Tuvo frases para condenar con gran energía estos hechos, y dijo que esto de los atracadores se acabará, porque la autoridad ha de poder siempre más que ellos. que huían quedó gravemente herido, o tal vez muerto; pero se ignoran detalles, porque el chofer no se ha presentado a declarar. E n resumen: el Sr. Casares sabía que había resultado muerto el inspector de Policía, una mujer que pasaba por las inmediaciones del lugar del suceso y uno de los atracadores. Había también un guardia civil grave- i mente herido en la cabeza y un guardia des Seguridad con una herida en la clavícula. M a n i f e s t a c i o n e s del d i r e c t o r de S e g u ridad E l director de Seguridad dijo esta madrugada a los periodistas que había celebrado varias conferencias con el jefe superior da Policía de Barcelona, el cual le había informado de los sucesos ocurridos ayer tarde en dicha capital, y que difieren algo de lo publicado en la Prensa. E l jefe superior de Barcelona ha hecho grandes elogios del inspector de Policía muerto en los sucesos, diciendo que era uno de los hombres de mayor confianza y valer, con que contaba la Policía en la. Ciudad Condal. UNA DEL CONFERENCIA SR. G I L ROBLES Informes oficiales Informes del m i n i s t r o de la Gobernación M a d r i d 18, 10 noche. T a n pronto como se tuvieron noticias en el Congreso del grave suceso de Barcelona, los periodistas hablaron con el ministro de la Gobernación, y éste les manifestó que el suceso tenía un marcado carácter común, sin que pudiera pensarse en un delito de índole social. Relató que en un bar se hallaban reunidos varios atracadores conocidos de la P o licía. Cuando ésta se disponía a detenerlos fué recibida a tiros, y quedó muerto el inspector D. Carlos Rubio, de quien el señor Casares hizo un gran elogio. Continuó diciendo que dos de los atracadores se hicieron fuertes en la casa y otros dos lograron huir en un automóvil. L a Policía cercó la ca. sa y en el tiroteo mató a uno de los dos que se defendían. E n cuanto a los que huyeron en el automóvil éste fué encontrado con grandes manchas de sangre, creyéndose que uno de los Madrid 18, 12 noche. E n el salón de actos de la Sociedad L a Única dio anoche l a anunciada conferencia el catedrático y d i putado D José María G i l Robles, cuarta; de las organizadas por Acción Nacional. E l salón se hallaba completamente lleno! y fueron muchas las personas que no pudieron tener acceso al mismo, entre ellas ios Sres, Goicoechea, Guaryar y Madariaga. E l Sr. G i l Robles desarrolló el tema Problemas de Derecho constitucional comparado y todo su discurso giró alrededor. de l a Constitución que vienen discutiendo las Cortes. A l final, dijo: Se ha dicho que los que tenemos puesto eri la Cámara estamos incapacitados para h a blar ante la opinión. Es. del caso, señalar que; como no encontramos en aquélla la debida acogida nos pusimos en contacto con la opinión. Hablaremos donde podamos y como podamos, y donde no hablemos nosotros hablará por nosotros la arbitrariedad con que se nos trate. Cuanto más estrictamente estemos en el terreno de la legalidad más. resaltará la arbitrariedad. Continuemos, firmes en nuestro; camino. E l triunfo en definitiva es nuestro. Quiera Dios que nos convoquemos muy; pronto, no para un acto de lucha, sino para la afirmación de un ideal que ha triunfado por encima de todos los sectarismos y de todas las pasiones. LA LABORA DE L A C O- MISIÓN D E RESPONSABILIDADES E l general Vallespinosa, en p r i sión atenuada. También se le concede al general Fernández H e redia L a comisión del Golpe de Estado acordó acceder, a la petición del general D Adolfo Vallespinosa, que en adelante seguirá en prisión atenuada en su domicilio. E l Sr. Fernández Heredia solicitó idéntico permiso de la comisión de Responsabilidad. N o accedió a ello la Comisión, pero sí se le ha autorizado para trasladarse a su domicilio mientras se le practica una 3 el ica- da operación quirúrgica a su ggppsfr
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