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ABC. SÁBADO ai D E N O V I E M B R E D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 10 ofrecer igualmente compensación alguna para nuestro intercambio comercial. E l más ajeno a estas cuestiones podrá juzgar los efectos de este arreglo comercial con sólo analizar la forma de cómo ha sido recibido en los dos países. E n España, por, la viticultura, exportación de vinos e industriales, con verdadero asombro y disgusto, al ver que se les sacrifica sin compensación alguna para el resto de la economía nació- i nal. E n Francia, por los viticultores indus- tríales y por el propio Gobierno, con evi dente complacencia, que no ocultan, por h a ber conseguido el mercado español sin sacrificio alguno para el resto de sus intereses. Recientemente Francia ha elevado los derechos de Aduanas para los países que considera con moneda depreciada, excluyendo de esta medida a España, motivo que ha servido de satisfacción a nuestro Gobierno y a nosotros. Pero no olvidemos que en lo sucesivo nuestra exportación a F r a n c i a será casi exclusivamente de frutas que ellos no producen, y por tanto nada ha de influir en la economía francesa esta concesión, que tampoco mejorará los deplorables efectos para España del reciente Convenio comercial. 1 zaBogo a lo que ya ocurre en países de agricultura modelo, como Alemania, H o landa y Dinamarca, donde en todas, sin excepción, son ya de hormigón armado las múltiples construcciones que necesita la explotación agrícola. JOSÉ M M A R C H E S I Profesor Ingeniero del Instituto agrónomo. Nacional Agronómico. EL CONVENIO COMERCIAL HISPANOFRANCÉS Situación legal Nuestras relaciones c o m e r c i a l e s con F r a n c i a se rigen por el Convenio de 8 de julio de 1922, el adicional de 14 de agosto de 1926 y el complementario de 23 de octubre último. N o puede, por tanto, llamarse modus vivendi al Convenio recientemente firmado, a no ser que quiera denominarse por la forma de su tramitación. P a r a llegar a l a firma del Convenio, base de estas relaciones comerciales, fué necesario que en el año 1922 nuestro Parlamento autorizase al Gobierno para hacer concesiones por bajo de la segunda columna del Arancel, y satisfacer determinadas exigenDon Julio Tarín, presidente de la Concias de Francia, con el fin de que admitiefederación Nacional de Viticultores, que ran nuestros vinos. Se sacrificaron no pocas aborda hoy en estas columnas un imporindustrias por el mayor interés, que fueron tante aspecto de la situación vitivinícola. en aquella ocasión los vinos. Este Convenio se firmó por un año prorrogable por tácita reconducción y períodos trimestrales. cían bastante estos derechos y se promulgó E l Convenio adicional, establecido por la famosa ley de coupage y su reglamento, canje de notas el 14 de agosto de 1926, se con el exclusivo objeto de dificultar el conrefería a una lista de artículos que habían sumo de los vinos españoles. de gozar l a tarifa mínima y las condiciones Aparte, de los vinos, nuestra principal expara nuestras frutas, cuyos derechos fueron portación la constituyen las frutas, y los demodificados posteriormente con el pretexto rechos de aduanas también L u í sido elevade un proyecto d additif douaner. dos en algunos casos hasta o.i ez veces más. Y el Convenio complementario, firmado H a y que hacer resaltar como se ha proen 23 de octubre último, por el que se cedido con Italia y Grecia, v cómo procede concede a España un contingente para sus con España. Mientras a aquellos dos países vinos de 1.800.000 hectolitros, con derechos se les concedió un contingente muy supede 84 francos actualmente; otro contingente rior al promedio de sus exportaciones en los de 4.000 pistolas, y dejarnos importar últimos cinco años, a España se la fija un 20.000 toneladas de chatarra. A cambio de contingente inferior a nuestra media de exello, España concede unos derechos reduportación en el mismo período. Además, cidos especiales a los principales artículos mientras los derechos se fijaron para aque franceses, y toma buena nota el Gobierno llos países en 55 francos por hectolitro, francés de nuestras aspiraciones y declara para España se exigen 84. sus buenas intenciones para el trato a los vinos españoles. Efectos económicos para España P a r a juzgar los efectos de este Convenio durante el tiempo que lleva en vigor, Los efectos económicos del nuevo arrebasta analizar las estadísticas oficiales franglo comercial han de ser pava España bien cesas- -para que no haya lugar a dudas- desfavorables. Nuestra viticultura y exporde las que resulta que desde su vigencia tación de vinos han perdido un mercado, ya siempre ha sido la balanza comercial f a que los 84 francos de derechos y los 35 de vorable a Francia, a excepción del año 1930. gastos hasta frontera o puerto francés, suy ello se debe al decreto sobre aumento de pone casi el doble del coste medio de proderechos a bicicletas, automóviles, s e d a s ducción del vino en Francia. L a industria neumáticos, etc. española tendrá que sufrir la competencia También las mismas estadísticas nos dede los productos franceses sin que sus quemuestran que los vinos representan, como brantos hayan recaído en beneficio de ninpromedio, l a tercera parte del valor de nuesgún otro sector. Y la economía española en tras exportaciones a Francia en los ocho úlgeneral recibirá un daño no inferior a 250 timos años. millones de pesetas por desnivel de nuestra Si esto ha ocurrido en condiciones que balanza comercial con Francia, puesto que permitían la exportación de nuestros prodejaremos de exportar los 150 m i l l o n e s ductos agrícolas, lo que sucederá de hoy en de pesetas que como promedio suponen adelante ha de ser bien poco favorable para los vinos; pero no dejarán de entrar en España, como luego veremos. España los 94 millones de pesetas que según las estadísticas oficiales de 1929 nos Trato que han recibido nuestros remitió Francia en los productos industriales, a los que se han concedido derechos vinos y frutas especiales. Antes de la firma del Convenio de 1922, L o s efectos desfavorables de este Convelos vinos pagaban 12 francos por hectolinio con Francia no se sujetan sólo a nuestro. Desde la firma del mismo fueron elevatro intercambio con este país, sino que tendos a 24 francos. Posteriormente estos deredrá derivaciones que agravarán la situación, chos pasaron a 36, luego a 44 y más tarde ya que otros países, como los Estados U n i a. 55 francos. Últimamente se fijaron en 84 dos, han reclamado ya igual trato que a francos por hectolitro para aquellas nacioFrancia para sus productos industriales, sin nes que no aceptasen contingente. N o gare- Nuestra actitud P o r todo lo expuesto, no debe extrañar al Gobierno y a la opinión pública española si los viticultores, junto con la exportación de vinos y diversos sectores industriales, pedimos con insistencia la denuncia de este Convenio comercial, no sólo porque resulta perjudicial para la economía española, sino también por el precedente que sienta en futuras negociaciones con otros países. Este sacrificio a que se somete a l a v i t i cultura y exportación de vinos lo hubieran aceptado de buen grado si teniendo presente la situación de nuestra economía se hubieran buscado las eompensaciones debidas para otros sectores de la producción nacional. JULIO T A R Í N Presidente de la Nacional de Confederación, Viticultores. RECETARIO AGRÍCOLA Para destruir hormigas en casa, -En el interior de las habitaciones se recomienda colocar un pedazo de azúcar en un plato e impregnarlo con líquido Fowler, que se deja caer gota a gota sobre el terrón, para que lentamente vaya solubilizándose, formando un jarabe, sin haber exceso de líquido. E l plato, colocado en la obscuridad, en el camino que acostumbren a seguir las hormigas, hace que éstas vayan a él, y envenenadas van a morir a sus hormigueros. E l líquido Fowler es una disolución de arseniato de sosa y constituye un veneno, porj lo que hay que evitar equivocaciones peligrosas. Para evitar que las gallinas se coman los huevos. -Habito que suelen adquirir cuando en el nidal se rompe el que han puesto. Procúrese alimentarlas añadiendo a ía comida conchilla molida c cascaras de ostras pulverizadas, que favorecen el que los huevos adquieran una cascara muy resistente. Además las aves deben tener una buena cama de paja. Algunas veces, cuando las gallinas han adquirido el vicio de picar el huevo, se puede combatir dejando los huevos vaciados de su contenido propio y rellenados de un liquido espeso, c o m o m o s t a z a picante y ¡otras substancias de gusto desagradable, para que los volátiles, al consumir este líquido desagradable, tomen aversión a repetir.