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DIARIO ILUSTRA- D O A Ñ O VI G E SI M O S E P T I M O 10 C T S NUMERO ABC DIARIO DO. ILUSTRAVIGE- AÑO SI M O S É P T I M O 10 C T S NUMERO F U N D A D O É L i D E J U N I O D E 1905 P O R D T O R C U A T O L U C A D E T E N A sitúa a los socialistas en el trance de producirse con deslealtad para su ideario y a los pueblos en el de sentirse dirigidos por quienes son irreducibles enemigos de sus A n t e la derrota laborista principios sociales básicos. E l laborismo i n N o creemos fácilmente superable la tosglés fracasó porque, quiso iniciar una socia- quedad ofuscada de que dan muestras los lización vergonzante manejando los resorsocialistas españoles al comentar la catastes vitales de la misma economía burguesa. trófica quiebra que acaba de sufrir el l a E l socialismo francés no gobierna, porque, borismo inglés. E l vocero oficial de éste más avisado, sabe que la convivencia con- -Daily Herald- -confiesa el palizón con flepartidos burgueses acarrearía su muerte. L o ma señorial: Felicitación a los vencedores y trágico para el socialismo es que cuando buena suerte a los vencidos L o s Sres. L a r puede desplegar al viento sus banderas tamgo Caballero, Cordero, Araquistáin y otros poco logra atisbar la luz cegadora del triunson incapaces de tanta mesura, y se lanf o véase como prueba el ensayo ruso, donz a n b o u t a d e e n ristre, por los campos del de impera la- técnica marxista, pero. no surdesvarío más festivo. Según Araquistáin, gen la felicidad, n i el bienestar, n i la dignil a jornada del 27 de octubre es el golpe. ficación ciudadana y económica del hombre. más rudo que ha recibido el capitalismo i n Esa- es la paradoja mortal del socialismo. ternacional Según el Sr. Cordero, lo ocu- S i gobierna integralmente, como en Rusia, rrido es una nimiedad: E l Poder ha de vehunde a la nación. Y si gobierna en co- nir a manos de los socialistas, no sólo en mandita más o menos hegemónica y con, España, sino, e n toda E u r o p a Según el sordina, como en Inglaterra o España, tamS r Largo Caballero, el laborismo sale forbién l a hunde, so pena de arrojar por la talecido de la trágica hecatombe, y si las borda el lastre de sus postulados, en cuyo derechas españolas se ponen farrucas los caso se hunde él mismo como partido. socialistas de. acá tomarán el camino del sinTodo socialista heterodoxo está educado dicalismo, cuya acción directa aún no hace en el prejuicio anticapitalista. A h o r a bien: muchas semanas tildaba de salvaje y retrólos problemas modernos más palpitantes son grada el mismo ministro... problemas de crédito, cuyo cimiento es el Mientras los laboristas saben perder capital. Incluso en Rusia, qué para echar los socialistas hispanos, en plena luna de a andar con su famoso plan quinquenal tuvo miel con el mando y las sinecuras anejas, que acudir al capital teutónico o estadoquieren ganar en todo caso. Y de ahí esos unidense. E l vigor de. los Estados contempueriles desfogues, que harían reír si no poráneos se mide, por el de su organizafuese tan grave síntoma de desequilibrio ción económica, y ésta depende, ante todo sectario y sobre todo, de la capacidad anual de ahorro y capitalización. ¿Cómo incurrir en la N o creemos que deba preocupar demacandidez de esperar que unos políticos para siado el mañana del socialismo español. Desgraciadamente, es harto más trascen- quienes la capitalización es nefando resor- te de expoliación y pauperismo enderecendental su presente. Porque de seguro que su gestión ministerial al refuerzo de las nunca volverá a conseguir la nutrida refuentes por donde mana lenta e incesantepresentación parlamentaria que en las Consmente la corriente capitalizadora? E l sotituyentes le depararon el azar y la imprecialismo, cuando gobierna en un régimen sionabilidad ambiente. A s í lo entiende el seburgués, se- interesa mucho más por la disñor Cordero, que en tal augurio pisa terretribución que por la Producción de la rino más firme que en otras predicciones. oitcsa. V é en la producción un fenómeno Pero, mientras tanto, el paso fugaz del parde economía rapitalistn, que por ello le r e tido por los puestos de alto mando puede pelé: en l a distribución, un fenómeno de dejar un rastro indeleble de perturbación participación de masa, eme por ello le fasy desgaste. cina. E l laborismo inglés se obsesiono con Necio sería, en efecto, atenuar el daño el afán de incrementar la participación del inmenso que al país ha originado ya la preobrero en los rendimientos de la producción sencia socialista en nuestro Gobierno. E l nacional. P o r eso- supeditó su política a la control obrero, el caos agrario y el desastre difusión y aumento de los seguros sociales. financiero son los tres polos destacados de N o le preocupó lo más mínimo que como una gestión que perdurablemente vivirá en. consecuencia dé ello se resintiese la producla memoria del país. U n lúgubre trípode de ción británica y decreciese paulatinamente desaciertos, tan culminantes que anunciados el proceso de acumulación y conso idación parecerían, imposibles y consumados se estidé capitales privados. Y él resultado a la man insuperables. Pero nadie debe llamarvista está. se a engañó. Errores de esa; y de mayor Es, pues, inevitable qué los ministros somagnitud serán inevitables siempre que i n cialistas lleguen á l Poder de los Estarlos tenten gobernar un país burgués elementos burgueses con cierto inconsciente arrojo. que tienen por divisa la destrucción de la Les falta cautela ál manejar; los instrumen- burguesía. Esta y no otra es la- rcíz explitos de crédito y- capital, estructurados burcativa dé tanto infortunio; aunque fortuiguesamente por doquier. Anteponen á todo tamente pueda agrandarlo el avatar maléfisu ideología. Y- l i o saben, 0 no quieren preco de alguna individual incompetencia. ver, ciertas: demoledoras complicaciones. Y L o s partidos socialistas deben influir en si las prevén, es acaso sin enojo. Cuando un el gobierno de los pueblos burgueses. E v i diputado agrario ponderaba- en nuestro. P a r dentemente. Pero desde el Parlamento. No lamento la formidable bajá que en su cotí- en el seno de los Gobiernos. A no ser que zación registran, todos los valores, un jabarepresenten en un momento dado una aulí socialista exclamó: ¡Bueho! Es decir: téntica mayoría de opinión, en cuvo caso ¡A mí qué me i m p o r t a! A el, particulares lógico que se adueñen del Poder, no mente, acaso no le importe; en efecto, si no para transigir con las instituciones burgueposee va ores. A él, como representante del sas, sino para substituirlas. L o contrario país, debía importarle. Porque son millones los españoles interesados en valores mobiliarios. Pero justamente de esos millones de españoles se sienten adversarios irreducibles los socialistas. Y así nos luce el pelo cuando una sociedad burguesa se deja d i r i g i r por ellos. Realmente, ha sido, una desdicha para la República, y sobre todo para España, confiar la cartera de H a c i e n d a a; un socialista. N o es cuestión de nombre, sino de formación. U n ministro de Hacienda, imbuido del prejuicio de clase, no puede dirigir con tino la- máquina de un Estado capitalista, aunque se trate de capitalismo tan humilde como el español. A la luz de ese factor mental previo se comprenden los m i l episodios en que él charloteo pintoresco del señor Prieto provocó depreciaciones monetarias o nervosismos bursátiles. Se comprende la presentación del proyecto de ordenación bancaria o del de control de industrias, que, prescindiendo de otros reparos doctrinales de fondo, merecen uno rotundo por su inoportunidad manifiesta. Se comprende la inhibición con que. el Gobierno, contempla el marasmo de Bolsa y la caída, vertical de cotizaciones públicas. Se comprenden muchas cosas, en- fin. -Gracias a- ello cabe pensar que el socialismo militante español ganó y a la altura y emprende su. declive. L a antinomia entre sus propagandas rojas, disolventes, y sus realizaciones grises. es un poderoso estímulo de eliminación de afiliados. E l partido que nació obrerista- -obreros, sus caudillos, obreras sus masas y doctrinas: -apenas controla ya al proletariado español. Nunca, en efecto, como en estos siete meses republicano- socialistas; sufrió nuestra Patria el horrible azote de la huelga revolucionaria, destructora, anárquica. L a avalancha de neófitos de otras carnadas sociales, elevará, sin duda, el nivel intelectual del socialismo) pero no compensará numéricamente l a brecha que a diario abre, en sus cuadros el extremismo batiente. E n definitiva, pues, aguardan al socialismo días de más parva intromisión en el Gobierno Entonces podrá cumplir su misión propia. Que es dé espoleo, y aliento, y fiscalización, para que los instrumentos, dé la burguesía no se enmohezcan en una interpretación estáticamente rígida del sistema capitalista. E l capitalismo puede degenerar en deformación patológica del principio de la propiedad p r i vada, y entonces, coincidiremos en el ataque los socialistas y muchos que estamos en campo opuesto; pero mientras sólo implique afirmación cristiana y condicionada, de la propiedad privada, es. órgano vital de progreso, que no pueden administrar quienes se han propuesto exterminarlo. Así, pues, vuelvan a sus cuarteles de invierno las mesnadas socialistas. Conw éü Inglaterra! Como, muy pronto en Alemania! Ya qué no pueden gobernar con- sujeción á Sus ideaics- -ellos mismos lo confiesan y Rusia, lo... atestigua- limítense a vigilar la obra, dé ¡Gobierno que realizan los que dír. ro de la burguesía hallan cabida para todas las, reivindicaciones humanas justas. Vigilen, -empujando, presionando, exigiendo, cuando les, sea posible. Pero sin tomar en Sus- manos, -las riendas, del Poder. Porque entonces hacen un sabotage que. destruye lo. que hay s i n crear nada nuevo. MÁXIMO TEMAS ECONÓMICOS 1 r