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ABC EN BERLÍN El nuevo régimen bancano Durante los últimos, años se han manifestado en la vida económica de Alemania- -luchando continuamente entre sí en la p r á c tica y en la ideología- -dos grandes corrientes: una favorable, otra contraria al ínter- vencionismo del Estado. Ninguna de estas dos tendencias ha logrado prevalecer de modo decisivo. Se han impuesto alternativamente la una y l a otra, según las circunstancias. L o s principios de l a gente de negocios a este respecto no parecen ser, por otra parte, de una firmeza a prueba de bomba. E n épocas de prosperidad la economía privada se resiste con la m á x i m a energía a todo lo que represente extensión de las iacultades interventoras del Estado, pero ai llegar momentos críticos como los actuales, las grandes Empresas, empujadas por la marcha adversa de los negocios hasta el borde de l a catástrofe, no vacilan en solicitar y aceptar la ayuda del Poder público como única tabla de salvación. Así ocurrió hace un par de meses, cuantío l a agudización de l a crisis financiera obligó a uno de los nrimeros institutos bancarios alemanes- -el Danatbank- -a cerrar sus ventanillas, y puso a otro de los cuatro grandes Bancos de Alemania- -el Dresdner B a n k- a dos dedos de tener que hacer, lo mismo. A pesar de haber figurado precisamente los Bancos en primera línea siempre que de defender a la economía privada contra las intromisiones del Estado se trataba, falló en el momento decisivo el espíritu de solidaridad entre ellos, y el Gobierno se vio obligado a intervenir, garantizando los depósitos, al objeto de evitar un pánico general, cuyas consecuencias hubiesen sido i n calculables. Bajo l a égida dei Estado, el o O Rea FABRICA EXPOSICIÓN filorieta de San Bernardo. 3. -Madriti Hft PIEZAS OE REPUESTO P A HOTEL MONT- THA 80 R P IC 4, rae MONT- 1 52 Ampliado en 1930. 180 habitaciones. 100 baños. GERENCIA ESPAÑOLA Danatbank pudo reanudar sus operaciones, y el B a n k no se vio obligado s i quiera a suspenderlas. E l Gobierno se vio obligado a dar la. cara, evitando así el derrumbamiento definitivo de dos grandes institutos de crédito, y al hacerlo quedó automáticamente convertido en el principal comanditario de ambos institutos y en garante de todos los compromisos por ellos adquiridos. U n a vez demostrado con estos dos ejemplos mayúsculos que la gran Banca no estaba en condiciones, llegado un momento de grave crisis, de poder llenar la misión que le corresponde con sus propias tuerzas, y sí únicamente con la ayuda del Estado, era natural que éste aprovechara la ocasión para arrogarse, respecto a los establecimientos bancarios, facultades de inspección que hasta entonces no había tenido. Hasta hace tres meses el ejercicio de los negocios bancarios había sido en Alemania completamen- te libre, regulado tan sólo por las disposiciones del Código de Comercio, como cualquier otra rama de la actividad mercantil. D e ahora en adelante la Banca estará sometida, como ya lo estaban los seguros, a un régimen especial de control. P o r decreto- ley del presidente de la República ha sido instituido un Consejo de Inspección B a n caria, formado por el presidente del B a n co del Reich, un miembro a designar del directorio de dicho Banco, el subsecretario de Hacienda, el subsecretario de E c o n o m í a Nacional y un comisario del Gobierno en calidad de presidente, para cuyo cargo ha sido designado- el doctor Ernst, hasta ahora director general en el ministerio de C o mercio de Prusia. E l mismo decreto- ley a que acabamos de hacer referencia modifica e l r é g i m e n de las Sociedades anónimas en e l sentido de limitar la acumulación excesiva en determinadas personas de cargos de consejero de Administración Esta acumu- lación había llegado a revestir en A l e m a nia proporciones sencillamente grotescas. Se daba el caso de que el director de uno de los grandes Bancos en crisis- -persona cuyas excepcionales capacidades nadie pone en duda, por otra parte- -era consejero de A d ministración de m á s de cien Sociedades a n ó nimas. Este número, a. todas luces excesivo, ha quedado limitado a 20, cifra todavía respetable. Sería ilusorio suponer. que por. el mero hecho de haber sido instituido el control del Estado en l a Banca privada no h a b r á de ser posible en el porvenir la repetición de sorpresas desagradables. Pero ante la magnitud de las faltas cometidas por algunos establecimientos bancarios nadie discute la oportunidad de las medidas que el Gobierno se ha visto obligado a tomar para contribuir a restablecer la confianza. ALFREDO M A N E S onde- a t a q u e e l a o l o r osa En el cuello, en los hombros, en cualquier parte del cuerpo donde sienta dolores reumáticos o musculares, VENZA AL DOLOR aplicando sin frotar, Linimento de Sloan. Desinflama, desentumece los músculos, devuelve la flexibilidad y- quita el dolor. Compre un frasco hoy mismo t De venia en las forma c í a s droguerías y ten dos de específicos de iodo el mundo,