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MADRID- SEVILLA 24 D E N O V M B R E D E 1931. N U M E R O SUELTO 10 CENTS. J DIARIO ILUSTRAVIGE 8.999 jLJk m- fLJ -1 m a DO. AÑO B Bk MmJ SIMOSEPT 1 MO NUMERO UKDACOIONx PRADO B SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES ANUNCIOS, MUSOZ OLIVE, CEKCANA A TETIJAN, SEVILLA De El Sol: Cae. nuevamente el rigor del Gobierno sobre A B C. Nuestro colega ha sido suspendido por tres días, y además. multado por un editorial que comenta el dictamen acusatorio de la comisión de Responsabilidades contra D Alfonso de B o r t ó n y el discurso de defensa del conde de. Romanonés. en la sesión memorable del jueves. Viene El Sol, desde que fué fundado, manteniendo las prerrogativas del periodismo. De ellas, la libertad dé juicio es la más vinculada a la profesión que militamos. Las posiciones dé A B C en este pleito de resonancia histórica distan no poco de las nuestras. A l a doctrina del colega oponemos objeciones de fondo que no tenemos por qué atenuar. N o por eso las sanciones con que se acalla su alegación en este asunto, dejan de contrariarnos. Nuestro abolengo y nuestra convicción nos mandan hacer presente a A B C nuestro compañerismo, y al Gobierno nuestra alarma. A B C, por otra parte, honra como diario por la suma de excelencias profesionales que ha sabido reunir, a la Prensa; y enaltece, de. paso, a España. i Mantendrá el señor ministro, de la Gobernación, que tan deferente se. ha mostrado estos días con los directores de periódicos, la sanción contra el colega? Confiamos en que no, y ojalá no nos engañemos. L A P R Ó X I M A CRISIS Y LAS DECLARACIONES D E U N MINISTRO L a disputa por el Poder ha encendido siempre luchas enconadas entre los partidos, en todos los países y, desde luego, en el nuestro, y han sido frecuentes e incluso comunes a unos y a otros grupos muchas veces los episodios de táctica reprobable: las zancadillas, las súbitas e injustificables sumas de varios o de muchos contra uno, las negativas inesperadas de apoyo, la falta desleal de asistencia... L o que no recordamos que se haya hecho nunca es invocar la fuerza del número o la calidad del número, para amenazas de revoluciones sangrientas y de guerra civil. E s o se hacía desde la extrema oposición, fuera de la ley, y nunca para gobernar en el régimen contra el cuál se anunciaba la violencia. Estaba reservado para estos días el espectáculo de que un miembro del Gobierno amenace nada menos que con la, guerra civil y, como prólogo, con la huelga revolucionaria, si la crisis que dentro de un par de semanas ha de plantearse no se resuelve de la manera que él desea y si las Cortes no prolongan su función legislativa en la proporción que a él le parece necesaria. E l presidente de la República ha de ser el Poder moderador; sus facultades las señala la Constitución; dentro de ellas es él quien tiene él arbitrio de resolver. Y si a l rededor de esas facultades se van tejiendo coacciones que las cohiban, para qué va a servir el texto constitucional? Opinar, proponer, s u g e r i r l e s lícito. Pero plantear de antemano disyuntivas bajo amenaza tan grave como Ja de oponer a tal cual solución un movimiento revolucionario en la calle, ¿és acatar l a Constitución y respetar en su ejercicio propio al. jefe deLEstado? E l S r Largo Caballero, que. es el ministro a que nos referimos, ha hablado por su cuenta, y frente a la opinión de otros de sus correligionarios más destacados, incluso dentro del Gobierno. Verdad es que puede i m punemente formular esa amenaza tremebunda contra l a estabilidad de la República, porque diciéndolo un ministro no cae dentro de la ley de Defensa de l a República. Esta ley especial se aplica, como acaba de verse, a un periódico que comenta un debate parlamentario. Suponemos que se aplicará también al periódico que amenazase con promover una revolución que. diera al traste con el nuevo régimeru Pero como no se ha amenazado desde la página de un periódico por cuenta del periódico, sino por cuenta de un ministro, ¿cómo iba a acordar una sanción el Consejo de ministros? De Informaciones: Poco podemos decir acerca de esto los periódicos independientes. Sólo una consid e r a c i ó n S i el Gobierno francés aplicase a l a Prensa de su país el criterio parejo al que. en este caso sé emplea con A B rio podría publicarse en Francia un solo periódico, porque no ya l a crítica mesurada y serena, sino el sarcasmo y la sátira contra el Parlamento, son constantes en las publicaciones de l a nación vecina, sin que por ello se crea que esté en riesgo la República. L o que sucede es consecuencia del régimen, que deja a la Prensa al puro arbitrio ministerial, y bien se ve la razón qué teníamos para alarmarnos ante esa ley. A h o r a se ve a lo que en la práctica queda reducida l a llamada libertad de Prensa como en otro tiempo decían los que en la actualidad no la echan de menos. Por lo demás, A B C sigue. siendo el primer periódico de España, y no por su excelencia material, con ser tanta, sino por su patriotismo, por su nobleza, por su espíritu, en suma. N o es preciso compartir sus ideas políticas para proclamarlo así. Y de cualquier modo podrán sus enemigos combatirlo y perjudicarlo. Pero el único que no le restará la adhesión ele un enorme sector de opinión español n i lá autoridad moral, es el de hacerle víctima de injusticias. acostumbrar a ver que sea utilizada esta sanción decisiva que es la interrupción de la publicación de un periódico. De La Nación: L a sanción que se ha impuesto a nuestro querido colega A B C aparte de que pugna con el espíritu de las conversaciones sostenidas entre el señor ministro de l a G o bernación y los directores de periódicos sobre gradación de castigos, tiene, aunque se apoye en una ley de excepción, características dictatoriales. E n primer término, y lejos del halago, pero también de la reserva, la nueva sanción- -una más impuesta al mismo periódico- -nos duele como profesionales. A B C tiene su ideología y su tono, como tiene su presentación y su formato. Pero como es- -i cuántas veces en desacuerdo con todos, i n cluso con nosotros! A B C ha mantenido su prestigio, su puesto, a la cabeza de los periódicos españoles. Y en este sentido, dando, a esa palabra- -a la palabra e s p a ñ o l e s toda sutrascendencia y todo su alcance moral, la limpia y noble historia de A B C destaca admirable e inconfundible. U n Gobierno puede- -también lo decimos sin reservas ni halagos- -destruir un periódico. Porque en la vida de un periódico juegan a la par, y sé complementan, factores espirituales y materiales. Se suprimen unos factores- -los que puede suprimir el Poder- y se diluyen o se debilitan los otros. Pero... eso no lo han hecho nunca los Gobiernos. N o lo hizo la Dictadura, que impuso penas rilas leves frente a la hostilidad, muchas veces ni siquiera disimulada, de un gran sector de Prensa. Y si lo hace esto Gobierno, apóyese o no se apoye en preceptos legales, bueno es recordar, por lo menos, que. ios titulados déspotas y tiranos no lo hicieron. E l que un hecho así determine o no determine solidaridades periodísticas, que debieron situarse por encima de todas las pasiones, es lo de menos. N i atenúa n i agrava el hecho, en o den al daño que supone para la concien ¡a profesional. 5 A los periódicos citados, así como a. La Época, La Vos y otros estimados colegas que se han ocupado del caso, expresamos cordialmenté nuestro agradecimiento por estas manifestaciones de compañerismo y de adhesión profesional. EL IEFE D E L GOBIERENJARANADA NO, LA SANC ON CONTRA ABC A y e r tarde quedó entregado en la Presidencia del Consejo el recurso, que, usando de la facultad que concede la ley llamada. de Defensa de la República, contra las resolu- r ciones en ella fundadas, presenta A B C al Consejo de ministros, con motivo, dé la sanción que el ministro de. la Gobernación nos comunicó el sábado último por la noche. Acerca de la medida adoptada por el m i nistro de la Gobernación, recogemos los siguientes comentarios de Prensa: R e c e p c i ó n de autoridades Granada 23, 10 mañana. E l domingo llegó a ésta el jefe del Gobierno, Sr. A z a ña, acompañado de su esposa. A las diez de la mañana el jefe del G o bierno desayunó en el hotel Al hambra P a lace, donde se hospeda, y seguidamente recibió, en el hall del hotel a las autoridades De Crisol: granadinas, que acudieron a cumplimentarle. Mientras tanto, su señora visitó, la A l A consecuencia de los comentarios, que A B C hizo a, propósito del, dictamen dé! a hambra y l a ciudad, marchando después al comisión dé Responsabilidades contra, clon templo, de l a V i r g e n de. las. Angustias, P a trona de Granada, donde oyó misa, regreAlfonso, se- Ka. impuesto al colega una multa sando, seguidamente a l hotel. de mil pesetas y una. suspensión de tres días. Lamentamos vivamente esta segunda parte Excursiones de la sanción, sobre todo. N o creernos que A las once, el Sr. Azaña, su señora, vasanción tan dura deba aplicarse, Sino en casos de gravedad suprema. L o cual no quierias damas granadinas que k acompañaban, re decir que deban quedar sin sanción los autoridades e invitados, utilizando automóataques al régimen. Pero no nos podemos viles, marcharon por la carretera de Sierra