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isa sido siempre, por desdicha- -usted lo sabe- nuestra epidemia nacional. Volviendo a su interesante libro, yo no podría siquiera repetir lo que escribe en el prólogo de la obra L o r d Londonderry elogiando a cierta personalidad a quien hoy se atribuyen todos los males que padecemos actualmente, sin caer bajo los rigores del famoso artículo 6. de la ley de Defensa de la República Y aunque usted misma narra con imparcialidad los acontecimientos de una Regencia y de un reinado, simpatizando con españoles de distintos partidos e ideologías, no le vale. E n las fotografías que ilustran el volumen, en Jas descripciones de lo que fueron ceremoniales, fiestas y viejas costumbres y episodios históricos, parece adivinarse una malsana nostalgia de un pasado que ya no ha de volver S i en otra ocasión me hubiesen halagado sus palabras de gratitud por los datos que vo haya podido darle para escribir su obra, hoy me pone usted, ál hacerlo, en un terrible compromiso, contribuyendo a aumentar mis remordimientos y amarguras. Porque yo le aseguro que me pesa, algo tarde, el no haber contado entre los intelectuales que trajeron la República. A estas horas podría, sin moverme de Madrid, ser embajador en Patagonia. bibliotecario en Cuenca, alcalde de Vitigudino y delegado de- E s p a ñ a en el C o n greso astronómico del Canadá. E s decir, cobrando cuatro sueldos, que es lo menos que cobra aquí ahora cualquier superhombre, sin llegar a tanto como el popular Cordero, el cual nada tiene que ver con el famoso escritor inglés Lamb ni con el conocido muttonchop orgullo de la cocina inglesa. ¡A h! S i no hubiera usted publicado su l i bro, que la va a hacer a usted persona i n deseable entre nosotros, yo la animaría a venir de nuevo a España. Vale la pena. E s un espectáculo emocionante el ver cuánto se ha hecho en el corto plazo de seis meses. E s p a ñ a es actualmente el m á s intere- si 1 Don Gonzalo Cantó, ilustre autor de obras teatrales muy aplaudidas, entre ellas L a leyenda del monje, Las cam panadas. E l asistente del coronel y otras del género chico, que ha fallecido en Madrid. Foto Prensa Española. sante campo de experimentos sociales y políticos después de Rusia. Llevamos a laí- velocidad nuestro programa renovador, que los republicanos derechistas y los demócratas anticuados ya se han quedado lejos, lejos, como viajeros atontados al perder el tren. E n poco tiempo hemos llegado a una absoluta hegemonía socialista que hoy rige los destinos de E s p a ñ a bajo un partido muy bien organizado para desorganizar todo lo existente, hasta la fecha. ¡Y cuántas innovaciones revolucionarias desde que estuvo usted aquí la última vez ¡M i e n t r a s dura el laborioso parto de la Constitución, E s p a ñ a oficialmente ha dejado de ser católica cosa que, por lo repentina, le causará a usted el natural asombro. Nuestra República se denomina República de trabajadores aunque pudiera serlo de huelguistas. Hemos suprimido el sistema bicameral y no tenemos ya m á s que una sola C á m a r a cuya supresión también constituiría una importante economía. A n tes podía usted viajar por toda E s p a ñ a con sólo hablar un idioma, el castellano. Dentro de poco, si vuelve usted por la P e n í n s u l a t e n d r á usted necesidad de un intérprete para cada región. Otra novedad sensacional h a b r á llegado seguramente a oídos de usted, y es oue E s p a ñ a ha renunciado a la guerra ¿Se da usted cuenta de la trascendencia mundial de esta actitud? E n fin, comprenderá usted por este ligero esbozo que cuando los panegiristas de l a República dicen que estamos asombrando al mundo tienen sobrada razón. Y o hubiese querido decir algo m á s sobre su libro, pero lo dejaré para eí día en que volvamos a vernos al otro lado de la frontera, donde se puede ejercer la libre crítica sin que el régimen vigente se derrumbe. Y ahora le digo a usted goodby, porque aquí hemos suprimido el a d i ó s a causa de su sonido providencial y cavernícola. Yours sinccrely ALVARO ALCALÁ G A L I A N O r Úallefas muyricas Paquete de 25 galletas (unos 200 grs. 0,85. Paquete de 20 galletas (unos 750 grs. 0,60. Paquete de- 16 galletas (unos 100 grs. 0,45. Paquete de- 7 sabores (unos 200 grs. 1 pta. Pruébelas usted y lo dirá también. Cada una tiene una aplicación particular, porque cada una es una verdadera especialidad. C O C O C H U la galleta de coco fresco que ¡amas se enrancia, aunque la tenga usted guardada en su despensa mucho tiempo. F A M A la galleta tostada de doble valor alimenticio por su contenido de cacao, indicadísima para intelectuales y deportistas. MI LA, la pastita mantecosa, que sabe tan bien con las bebidas calientes, leche, te, etc. A R C O IRIS, la galleta frágil, perfumada, especial para helados y postres, con una fina capa de dulce entre sus dos obleas. Las cuatro, riquísimas, frescas y nutritivas, características de todas las Galletas Artiach; elaboradas con productos escogidos y en m á q u i n a s perfeccionadísimas, y d o r a d a s en nuestros hornos eléctricos, última palabra de la técnica.