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A B C M I É R C O L E S 9 D E D I C I E M B R E D E 1931. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 18 Badajoz, que podría regar más dé doscientas mil hectáreas. E l Sr. JIMÉNEZ habla de una injusticia social, cometida por la Corporación de San Lebón, de Barcelona, pues no permite la readmisión de huelguistas que fueron despedidos hace varios años. Pide que se la obligue a esta readmisión, por lo menos en otros puntos de España. Dirige otro ruego al ministro de la Guerra, relacionado con los perjuicios sufridos por el capitán Sr. Valles, de Aviación, que fué inculpado de haber publicado en un periódico unas declaraciones prestadas en un sumario militar. A l ministro de Hacienda le dice que en la Delegación de Hacienda de Barcelona se siguen varios, procedimientos para el cobro del impuesto de Utilidades sobre jornales de diferentes casas industriales, siendo así que el Gobierno Berenguer suspendió dicho procedimiento, y la República ha suprimido j a exacción. Como el pago pesará sobre las obras, pide que se suspenda el apremio. E l Sr. J U L I A pide la reparación de las carreteras de Mallorca, que se encuentran intransitables, formando enormes y continuos baches, no obstante ser. la Isla lugar frecuentado por el turismo y por las bellezas, que atesora. E l Sr. AZAÑA formula varios ruegos. E i Sr. MARTÍNEZ M O T Y A protesta de los actos de caciquismo, atribuidos a los alcaldes de Muía y de otros pueblos de la provincia de Murcia. Habla también de los cursillistas que hicieron oposiciones e ¡año 1928. Ei ministro de INSTRUCCIÓN refiere el procedimiento seguido, después del informe emitido por el Consejo de Instrucción Pública, y dice que las oposiciones de 1928 110 deben terminar con una ampliación, sino, en todo caso, con una anulación. E l Sr, MARTÍNEZ M O Y A rectifica. E l Sr. JAÉN y el Sr. F I G U E R O A formulan varios ruegos. 1 La solución está, a nuestro juicio, en que ambas leyes, por una votación de las Cortes, suban de rango y puedan ser constitucionales por lo tatito, pueden votarse y publicarse como textos adicionales de la Constitución. Los plazos deberán ser el que necesite la comisión de Responsabilidades para terminar su obra y para la Ley de Defensa de la República hasía que las Cortes no acuerden su derogación. Esto es lo que el Gobierno, después de varias consultas, somete a la deliberación de las Cortes, aunque sufre con ello algunas contrariedades, por lo que a la Ley dé Defensa de la República se refiere. Se trata de una ley de excepción, que no nos es placentero someter a la ratificación de las Cortes, pero hay necesidades dolorosas. Bastó en su día la promulgación de la ley para que inmediatamente produjera sus beneficiosos efectos, y en cambio las dificultades han surgido cada vez que se ha anunciado su derogación. Cree que la ley. de 21 de octubre, dentro de sus moderados límites, es una ley necesaria. Pide a las Cortes que resuelvan con rapidez la cuestión, porque está pendiente de esta adición la aprobación definitiva de la Constitución, que puede ir en la sesión próxima. Dice que la ley de 21 de octubre admite la hipótesis de que las Cortes, de disolverse, puedan ratificarla. En el banco azul se halla todo el Gobierno. L a Comisión está toda. E l Sr. B A R R I O B E R O habla de la interpretación, nada republicana, que algunos gobernadores dan a la ley de Defensa de la República. Como el de Oviedo, que ha clausurado la Casa del Pueblo. La ley no defiende, a su juicio, a la República, la cual está en el corazón de los españoles. Cree que los ideales y el entusiasmo republicano deben ser bastantes a defender la República y dice que se deben abrir 4 as puertas a todas las voces y permitir todas- las propaLa Constitución. Una propuesta gandas, pues sólo el día que verdaderamente peligre la República habrá razón pata emdel Gobierno plear la fuerza. A las siete y veinticinco se entra a disE l Sr. JIMÉNEZ pone el ejemplo del cutir una; proposición relativa a la comisión de. Responsabilidades y la ley de Defensa artículo imaginario que existe en todos los de la República, en relación con la Cons- cuarteles, y es que allí dentro no se hace más que lo que quiere el coronel. Pues bien- -titución. E l presidente del G O B I E R N O manifiesta añade- -el jefe del Gobierno dice que deben que están planteados, algunos problemas na- seguir esas leyes hasta que se disuelvan escidos del nombramiento de la citada comi- tas Cortes y pregunta cuál será esta fecha. No cree necesario el, artículo transitorio sión de Responsabilidades y de la ley de que se propone. Defensa de. la República. Se propone hablar claro de la ley de la En la primera, se fija un plazo de vigencia, -y sobre la segunda, se decía que cadu- Defensa de la República. Apela al testimonio de l a izquierda catalana. Dice que en caría al promulgarse la Constitución. En el ánimo de todos estaba- -dice- -que 1921, época del. terror en Barcelona, surgió ésta no sería derogada hasta que lo deter- la lucha pori ue los industriales quisieron minaran las Cortes. Es cierto que la Consti- dar la batalla a los Sindicatos. Surgieron tución impediría la actuación de la comisión los elementos patronales qué a amaban atende Responsabilidades. Y la misma incompa- tados y vino- Martínez Anido, cuya actuatibilidad se advierte con la ley de Defensa ción conoce la comisión de Responsabilidades reclutándose. pistoleros del Sindicato de la República. Dice que si no se encontrara la fórmula Libre, no del verdadero, sino, del que actuajurídica tendría el Gobierno que disolver la ba a las- órdenes del gobernador. La época comisión. de Respetabilidades, remitiendo del terror fué cortada, no por la; Dictadura, los expedientes iniciados a los Poderes te- sino por el Sr. Sánchez Guerra, al decretar, gales y poniendo en libertad a todos los de- éste el cese de los Martínez Anido y Arletenidos como, medidas precautorias. Otro gui. Dice que hoy han vuelto aquellos. tiemtanto ocurriría con la Ley de Defensa de la pos. A pretexto de los atracos se detiene a República. Ningún Gobierno podría cargar los obreros honrados. Una voz en los radicales interrumpe. con la responsabilidad de mantenerla sin E l Sr. JIMÉNEZ dice que tratará con una autorización legislativa. N i ésta puede ser derogada ni suspendida, el interruptor de ello particularmente. Habla del suceso de la calle de Urgel y ni aquélla. cesar en sus funciones. Se trata de un problema de fondo. Las Cortes han dice que cuando había sido detenido el prequerido que la comisión de Responsabilida- sidente de un Sindicato, llamado San Mardes actúe y que siga la Ley de Defensa de tín, los obreros honrados se defienden a tila República. Los partidas que la han votado ros en el bar de la calle de Urgel. Sí; el no tienen por qué alterar- la actuación, por- muerto es Mariano Teixidor, obrero honque el fondo de la cuestión permanece in- radísimo, que sólo había sufrido una detentacto. Vamos -añade- -a la cuestión de la ción en tiempos de la Dictadura. L a cárcel está llena de centenares de presos. forma. o Una voz en los radicales: ¡No eá exacto! E l Sr. J I M É N E Z Están llenos el Poeta Arólas, el Antonio Lopes y el gobernador; persigue a los obreros de ideas avanzadas. No interviene la Justicia en la ocupador de ejemplares de periódicos: sino la Policía. Estima que hay que garantizar la libertad! de todos los obreros de ideas avanzadas, pero que tienen derecho a la vida. Nada más. El Sr. B A L B O N T I N dice que los obreros extremistas están amenazados de la ley ¡de Defensa de la República, pero lo más grave es que se trata de una cuestión universal, pues se atropellan los derechos del hombre. E l pueblo aspiraba a una mayor li- bertad y a mr mayor bienestar, y en ambos asuntos la República ha fracasado. Ahora! estamos- -dice- -muchísimo peor que. en la! época de apogeo de la Monarquía. (Grandes protestas y gritos, que impiden oír al orador. Añade que tiene esperanza en el porvenir, de la República, y reconoce que éste es un momento de crisis inevitable en un cambio de régimen. (Nuevo griterío. La ley de Defensa de la República- -declara- -significa la suspensión de los derechos individuales votados en la Constitución. Por: ello el pueblo español seguirá sometido a uná Dictadura más o menos embozada; y una parte del pueblo añorará la Monarquía constitucional, y otra deseará hacer la revolución, verdad. Y yo digo- -añade- -que el pueblo tendrá derecho a sublevarse. (Nuevo escándalo, con grandes imprecaciones y algún insulto dirigido al orador. Una voz en los radicales- socialistas grita: ¡Que se calle ese sacristán! E l P R E S I D E N T E corta: el incidente, concediendo la palabra al Sr. Ossorio y Gallardo. Este dice que preferiría no hablar y que no puede callar, porque necesita preguntar, al presidente del Gobierno si es indispensable que esa propuesta se vote hoy mismo, pues al fin. y al cabo se trata de un artículo adicional que, sin previo dictamen ni conocimiento del asunto por la Cámara, se trae a resolución en pocos momentos. Pregunta si esto se va a votar inmediatamente. E l orador permanece en silencio y él señor Azaña calla, pero nuevamente interrogado, el jefe del G O B I E R N O dice simplemente que no acostumbra a interrumpir. E l Sr. O S S O R I O Pues me sentaré y esperaré la respuesta sin interrupción. E l Sr. M A U R A y otros diputados protestan de la falta de respuesta y el orador prosigue su discurso. E l P R E S I D E N T E dice que el Gobierno anunció que el artículo adicional se debería votar esta tarde. E l Sr. OSSORIO Y G A L L A R D O no encuentra incompatible la Constitución con la actuación de la comisión de Responsabilidades. Pero la ley de Defensa de la República es contraria a la Constitución y cuando se votó ya sabía la Cámara que aquélla se iba a aprobar. Ahora se pide que la ley se incorpore a la Constitución como artículo adicional. Recuerda que al discutirse la ley dijo que si el Gobierno la consideraba indispensable la votaría, y hasta logró humanizar algunos artículos. Hoy, visto el resultado de su aplicación, no la ratifica. Como se le requiere en ocasión solemne para que ratifique su voto, debe declarar que su conciencia se lo impide. Votar la Constitución y el mismo día decir que ponemos nuestras esperanzas en una ley inculcadora de sus preceptos- -declara- ei demasiado. Y por si fuera poco, vamos a solemnizarla Constitución con un ú, (iiüto. Los reos de delitos comunes recibirán beneficios, pero éstos quedarán detenidos ante los que combatieron a la República desde uno y otro campo. Podrá, indultarse al que 1