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CRITICA Y NOTICIAS DÉ LII Poniente solar de M a n u e l B u e n o p o r J L ó p e z P r u d e n c i o La persecución religiosa y la Iglesia independiente del E s t a d o ateo y Discursos pai lanuntarios de V á z q u e z de M e l l a L a publicación, de Poniente solar, la reciente obra de Manuel Bueno, nos depara ocasión- -gratísima para nosotros- -de consagrar unas líneas- -menos de las que quisiéramos- -a esta gran figura de nuestras letras. De nuestras letras y de la mentalidad española actual. Y a sabemos que acaso a algunos parezca excesiva esta calificación. Manuel Bueno no pertenece, por i n disciplina, por espíritu independiente, a ninguno de los corros y cenáculos que consagran, a fuerza de m u t u o incienso, derrochado con pertinaz y devota constancia y pródigo derroche por los cofrades. Además es un dilapidador de sus tesoros mentales, y los va derramando, MANUEL BUENO sin solemnidad n i empaque, en el andar cotidiano de sus crónicas, con el desgaire de un gran señor que jamás da importancia a lo que gasta. H a y quien, a fuerza de ahuecar la voz y de emitirla siempre sobre una tarima, con plataforma de ensayo y con solemnidad de magisterio, sin rebasar los límites de brillante conversador o ameno expositor y Comentarista de ideas ajenas, pasa por profundo maestro de Filosofía. H a y en cambio, quien, como Manuel Bueno, sin rodearse de esos aparatos, en la diaria conversación con sus lectores va derramando un verdadero tesoro de hondas penetraciones originales de Filosofía y de altos vuelos mentales, que dejan en el ánimo del lector atento la hue- la de visiones nuevas e insospechados horizontes descubiertos en el examen de la vida y de las cosas que nos rodean. Pero cuando esto se hace con la elegante y desdeñosa sencillez que lo realiza Manuel Bueno, sólo el lector atento lo percibe. Y el número de los lectores de esta clase es insignificante comparado con la muchedumbre de bausanes incapaces de descubrir por sí, sin los toques de atención de las consagraciones forjadas, el valor efectivo que se contiene en las obras de los hombres. Y es que, en este mundo, el que se obstina con fuerte empeño en pasar por una cosa, aun sin llegar a serlo, no conseguirá que todos lo crean, pero logra que todos lo traten como si lo creyeran. E n cambio, el que no tiene esta fuerza de voluntad o esta cuantía de presunción, de raras personas logra q i acatamiento de su verdadero valor llegue al gra. do. que merece. Ue e 4- 1 jar de merecerlo, alcanzan bastante menos estatura que la de este escritor. Su última obra, la que motiva estas l i neas, es un cuadro, magistralmente trazado, de la España del desastre. U n abismo nos separa de la ideología filosófica del- escritor y aun de la política. Pero la objetividad escueta y fiel del diseño es tan absoluta que no es. posible, en este punto, disentimiento. N i en éste n i en cuanto a la valoración que se da a los acontecimientos con respecto a las lógicas derivaciones que de ellos nacieron para lo por venir. Tiene razón el escritor para quejarse de la demora que ha tenido la publicación de este libro. Antes de los acontecimientos que hemos presenciado se escribieron estas admirables páginas. E n ellas se advierte la visión certera con que el escritor veía en la entraña de la vida es pañola, por él analizada con singular maestría, los gérmenes de ruina que dejaban presentir el derrumbamiento. L a fábula novelesca injerida en el cuadro está llena de viva emoción y pone en la escena l a palpitación de vida indispensable para dotar de alma la descripción. Muchas veces se ha aludido y aun descrito aquel momento de nuestra vida nacional. Nunca el vigor objetivo ha logrado la v i v a intensidad que M a nuel Bueno ha logrado alcanzar en las páginas de este libro admirable. -J. Lopes Prudencio. r Ordenes religiosas, hoy tan combatidas pof la impiedad, de las que llega a decir, y lo demuestra, que sin ellas no habría ni vida nacional ni regional, ni Reconquista, ni unidad política, ni conquista ni civilización de América y Oceanía, ni lenguas peninsulares, ni literatura, ni arte, ni, por tanto, glorias ni tradiciones patrias; de todo lo cual concluye, con verdadera lógica, que ¡as O r denes religiosas son atributo del alma y de la esencia de España. de la misma colección de Obras completas de Vázquez de Mella. Primera parte. E l distinguido periodista D M i g u e l F e r n á n d e z (Peñaflor) termina el prólogo de esta recopil a c i ó n c o n las s i guicntes p a l a b r a s que hacemos n u e s tras P o s i b l e es que los j ó v e n e s no conozcan detalladamente los discursos parl a m e n t a r i o s del i n comparable tribuno; y- tal posible desconocimiento lo remediará la publicación de esos t o m o s en los que hallarán argumentos para afirmar su fe y sus conVÁZQUEZ DE MELLA vicciones quienes ya las tienen, y para que se disipen las nieblas de las inteligencias sombreadas por la l u c h a y, además, serán como vasos en que se sirven las más ricas esencias, pues los discursos de Mella, llenos de belleza, de fondo y forma, les producirán los puros goces de las grandes obras artísticas. Broche de este volumen es el magistral discurso acerca de L a universalidad de la religión y ese discurso cierra con el elocuentísimo párrafo que transcribimos a continuación: M e dirijo a todos los sceularizadores para decirles: Kealizad vuestro ideal en el mundo de una vez, arrancad todas las cruces, romped tedas las aras, derribad todos ¡os templos, levantad con ellos una cordillera de escombros que sea como el mausoleo de una civilización y osario de un mundo, y sentaos sobre ella como si fuese el trono del ateísmo triunfante; y cuando creáis que habéis arrancado la idea de Dios y la religión de la mente y el corazón de los hombres, del fondo de esa pirámide de escombros saldrá una voz misteriosa que repetirá estas preguntas que resuenan perfectamente en la conciencia de todo ser racional que no se haya hecho indigno de serlo: D e dónde vienes? Adonde vas? ¿Quién eres? Cuál es tu origen? ¿Cuál es tu naturaleza? ¿Cuál es tu destino? Y el entendimiento humano, prisionero en el triángulo de tres sistemas que se reducen a dos, no podrá contestar más que diciendo: Soy un modo, un accidente fatal de un todo absoluto, o soy la última evolución de la materia; y la voz seguirá diciendo: Entonces 110 eres libre, porque eres obra fatal y necesaria, y tu acción el resultado inevitable de una serie de antecedentes y determinación invariables; y si no eres libre, no eres responsable, no tienes más resnonsabilidad que la piedra que se desprende de la montaña o el granizo que arrojan las nubes sobre el campo; no eres libre, luego el deber moral, que supone la facultad de infringirlo, no existe; y si no existe el deber, no existe tampoco el derecho; y si no existe el derecho, no existe su relación, que es la justicia, y sin ella no existe la sociedad humana, y sin la sociedad humana no hay hombres: no habrá más que congregaciones de fieras sin instinto o montones de cuerpos atados por la fuerza, pero no sociedad dé seres racionales. D E S C U R J O S PARLAMENTARIOS. -Volumen VI Este es el caso de Manuel Bueno. Son raras las mentalidades que alcanzan su poderosa elevación y profundidad en la E s paña actual. Pocos los bagajes de cultura y erudición que alcanzan la solidez y la cuantía del suyo. Quizá no haya verbo ni estilo que superen su elegancia, su natural sencillez, su diafanidad- bella y la agilidad para plasmar con exactitud y precisión el pensamiento, por grave y profundo que sea su sentido. S i n embargo. Manolo Bueno, aun lie reputado de admirable y brillante cronista, de maestro de periodistas, de castizo y e r r e c t o escritor, no figura en la lista consag- da dé las eminencias del ensayo, riel magisterio docto y engolado en que se encue- tran otras mentalidades que, sin de- men V de la colección de Obras completas del Exorno. Sr. D Juan Vázquez de Mella y Fanjul. Comprende este volumen unos cuantos artículos, publicados hace cuarenta años en El Correo Español, acerca de la persecución religiosa, sus caracteres, causa principal, el racionalismo católico y la propaganda religiosa, el remedio y los medios de conseguirlo. A continuación, y llenando cerca de trescientas páginas, se reproduce el texto íntegro del maravilloso discurso que el gran tribuno pronunció en Santiago de Cotnpostela el día o de julio de 190? acerca del tema L a Iglesia independiente del E s tado ateo Este discurso fué rehecho por el Sr. Vázouez de Mella algún tiempo después de haberlo pronunciado, ya que de él no publicó la Prensa más que un resumen. Después de su fallecimiento aparecieron las cuartillas, manuscritas por su autor, entre los papeles que donó en vida a un amigo suvo. E n el notable prólogo de este libro- -refiriéndose al discurso del Sr. Vázquez de Mella- -dice el insigne escritor D Manuel Señante: Aunnue pronunciado el discurso en 1902, parece dicho para nuestros días y tiene indudables aplicaciones a las circunstancias presentes; que propio es de los genios, como Mella, anticiparse a su época v prever los grandes acontecimientos de la Historia. A h o ra como entonces se preconiza la aceptación o el reconocimiento de los poderes constituidos, no obstante ser esos poderes masónicos, imoíos y perseguidores de la Iglesia y ahora como entonces es esto, no sólo un sofisma v u n error en el concepto, sino una insigne terneza en la táctica, como con elocuencia vf H ieramente extraordinaria demuestra M e l l a Y añade el Sr. Señante: También hay en este discurso una acertadísima crítica del parlamentarismo, que nos ha llevado a la catástrofe; y una apología briosa y b r i llantísima, como yo no he visto otra, de las ar L A PERSECUCIÓN RELIGIOSA Y L A I N D E P E N D I E N T E D K L F. STATJO ATEO. IGLESIA Vo ll-