Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
5 B C. C I E R N E S 1 8 D E D I C I E M B R E D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 22 elementos, obligara a l a disolución de las Cortes. Quiere desvanecer interpretaciones erróneas. J e m e la doctrina de que si republicanos y socialistas adoptan actitudes con el recelo de una falta de colaboración o prevenidos peligros de falta de adhesión a l a obra común, por ese camino no se va a ninguna parte. Cree que todos están obligados con él a l a misma lealtad y con l a misma nobleza con que él procede, pues ocupa el Poder contra su voluntad, por su espíritu de sacrificio. Califica de estúpidas las interpretaciones que se dieron a la votación que en la anterior crisis le llevó a l a presidencia del Gobierno. Cree que si le elogiaran las personas que son sus enemigos políticos, consideraría llegado, el fin de su existencia. (Rumores y aplausos. L e importa también el temor de que se le crea ansioso de Poder, una especie de comodín de l a República, o un presidente pintado en la pared, deseoso de formar Gobierno, fuese como fuese, porque cree que el mayor sacrificio que se le puede pedir a un hombre es exigirle que actúe para que pueda seguir funcionando este Parlamento. Dice a los radicales que rechacen esas especies. Espera que l a mutua estimación adquirida, sea base de la cordialidad. N o es que aconseje a los radicales. E n su vida le ha dicho a nadie lo que debe hacer. P o r eso espera que se tenga con él el mismo respeto. Y espera que se le juzgue por sus actos, pero no por sus intenciones, atribuyéndole unas rectas y otras torcidas. Afirma que es un hombre de partido, pero mientras esté al frente de l a coalición, no hará política de partido. Tiene l a ambición de colocarse en un plano superior a las contiendas de los partidos, pero es lo único que le permite atravesar, sin desgarraduras, las jornadas que acaba de sufrir. Y mientras l a República y el Parlamento le permitan seguir al frente del Gobierno, cultivándole con todas sus asistencias su fuerza interior, todas las flaquezas y mezquindades del espíritu humano amontonadas hasta l a altura del Himalaya serían un pedestal pequeño para su desdén. (Aplausos en la mavoría. E l Sr. J I M É N E Z habla de la transformación del ministerio de Economía en otro de Agricultura, y el de Eomento en otro de Obras Públicas. Dice que éste tiene a su cargo el problema de los ferrocarriles, y ha sido entregado a un ministro socialista sin haberse pronunciado antes sobre tal cuestión el Parlamento. L e merece todo respeto el Sr. Prieto, pero recuerda que en España existen dos organizaciones obreras que están en pugna, aunque tienen el mismo fin, y que no hallan la tranquilidad deseada. Cree que al ministerio de Trabajo debió i r una persona imparcial y no el Sr. L a r g o Caballero, que es secretario general de una de las organizaciones. Está completamente conforme con el programa a desarrollar por el Gobierno, pero está convencido de que no podrá desarrollarlo, porque la derecha no dejará gobernar. -d i c e- -n i a vosotros n i a nosotros. E l Sr. C O M P A N Y S manifiesta que su minoría, desde el momento qué se planteó la crisis, fijó su posición. Afirma que el programa que acaba de trazar el Gobierno coincide en absoluto con su apreciación. N o oculta esta confianza en el Gobierno; se encuentra asegurada por la presencia del Sr. Carner en él. Entiende que este es un hombre necesario para la Generalidad, pero declara que antes que todo y por encima de todo está la República. (Rumores de aprobación. Entiende que una consideración histórica influya en la política del Gobierno. E n éste, L l compuesto de izquierdas, era necesario un l hombre como el Sr. Carner. Manifiesta que no quiere entrar en el examen de l a crisis y termina diciendo que espera que el Gobierno cumpla su declaración ministerial, pudiendo contar con el apoyo del gruño catalanista. E l Sr. B A R R I O B E R O declara que comprende l a impaciencia de l a Cámara por oír el discurso del Sr. Lerroux. (Risas y rumores. Dice que él y sus amigos esperan a conocer el desarrollo de l a política del Gobierno, porque republicanos por su historia y por su convicción desean una labor que sea beneficiosa para la República. Después dedica unos párrafos a los elementos monárquicos, diciendo que su representación encubierta ha venido a privar a algunos elementos de izquierda de colaborar en l a obra de la República, y a los mozárabes, o sea quienes sirvieron a moros y a cristianos. E l Sr. B A L B O N T I N dice que no pensaba hablar en l a tarde de hoy, pero ante el requerimiento del Sr. Azaña de que los elementos de izquierda colaboran activamente en la obra gubernamental era necesario hacer algunas declaraciones. Pide amparo a l a Presidencia para exponer su opinión (rumores e interrupciones. Cree que el Gobierno es de un carácter absolutamente ineficaz en los momentos presentes, en que se impone una política clara y homogénea, en un sentido o en otro. N o comprende cómo el señor Azaña trata de compaginar programas como el de Acción Republicana con el partido que representa el socialismo, al cual perteneció el orador, hasta que consideró que no podía seguir prestando acatamiento al pensamiento tipo del mismo. Entiende que éste ha de tender a l a realización de su programa, y tanto como el radical- socialista debe comprender que h a llegado el momento de llevar a l a práctica sus ideales. Cree que en l a cuestión del reparto de tierras sin indemnización a los propietarios de señoríos y en otros puntos surgirá en el Gobierno l a discordia, que será desastrosa para España. Estima que cualquiera política derechista que se realice desacreditará al régimen, y que el Sr. L e r r o u x trata, con buena fe, de encaminar la política por derroteros que conduzcan a l a situación de Portugal. (Rumores. Estima que el momento es de las izquierdas, y que los socialistas, con su actitud, provocarán violencias innecesarias. H e dicho. U n a voz en los radicales: ¡Alabado sea Dios! U n a proposición de confianza al Gobierno. L a defiende el señor Menéndez E l P R E S I D E N T E dice que se ha presentado una proposición de confianza al Gobierno. U n S E C R E T A R I O l a lee. Aparece firmada por los grupos que integran, la mayoría. E l Sr. M E N E N D E Z (D Teodomiro) la defiende brevemente. Declara que, a su j u i cio, el Gobierno se ha producido con la mayor escrupulosidad parlamentaria, y añade que el partido socialista no ha terminado su labor, está al lado de aquél, adhiriéndose i n condicion almente a su gestión, para que pueda realizar el programa que el jefe del Gobierno nos acaba de exponer. Afirma que en todo aquello que el Gobierno haga cuestión de gabinete obtendrá los votos socialistas de la Cámara, ptits l a minoría desea qué estas Cortes agoten su vida parlamentaria. Que las leyes orgánicas, mal llamadas complementarias, deben ser aprobadas rápidamente. E l partido socialista se mantendrá fiel al programa parlamentario expuesto. Declara que los socialistas, que han colaborado con desinterés en la resolución, están dispuestos a seguir sacrificándose, sin ambiciones n i egoísmos. Cree que l a disolución de las Cortes es idea que sólo halaga a los antiguos partidos y a los antiguos p r i vilegios, que esperan recobrar algo de lo que han perdido. A f i r m a que el grupo socialista, por sí mismo, tiene mayor responsabilidad, -y a mayor responsabilidad debe corresponder mayor espíritu de sacrificio. (Aplausos. E l presidente- del C O N S E J O habla de l a desorganización de los ministerios, de F o mento y de Economía- -éste ya suprimido- y explica las razones que al Gobierno le han movido a ello, sin que las disposiciones publicadas signifiquen merma de las atribuciones de las Cortes. Habla de la campaña brillante realizada por el Sr. Prieto en Hacienda. (Rumores. Cree que en Obras Públicas realizará una obra espléndida y de gran interés nacional. Rechaza los argumentos esgrimidos contra la imparcialidad del Sr. L a r g o Caballero, del que sólo se ha dicho que puede parecer normal su continuación en el ministerio de Trabajo, y declara que ha procedido con tal rectitud y justicia, que su conducta es un ejemplo admirable. E l Sr. Azaña desea hacerlo constar así, precisamente por no ser socialista. (Aplausos. E l Sr. J I M É N E Z rectifica. E l Sr. B E U N Z A desea hacer una aclaración antes que. l a proposición de confianza sea votada. H a oído que una de las cuestiones denominadas urgentes por el Gobierno ha sido el Estatuto de Cataluña, y. cree que al mismo tiempo que éste deben ser discutidos el E s- tauto gallego y el vasco. (Rumores. E l presidente del, C O N S E J O manifiesta que sólo ha hablada del catalán, por estar dictaminado. Cuando exista- -dice- -un Estatuto gallego o vasco- -añade- -podremos hablar de ellos. E l Sr. A Y U S O afirma que los federales han tíe votar en contra, de acuerdo con la nota que han hecho pública. Pregunta cuánto tiempo ha de mantener vigente el Gobierno la ley de Defensa de la República, que les impide votar esa propuesta de confianza. E l P R E S I D E N T E D E L C O N S E J O opina sobre cuánto tiempo durará tal gestión y sólo declara que, tan pronto como l a estime innecesaria, será derogada, pero en plazo máximo de duración de estas Cortes. E l Sr. A Y U S O habla de la recogida de El Luchador, periódico de Valencia, con procedimientos iguales que los empleados por la Dictadura. Estima que ya se ha visto cómo las gasta el actual ministro de la Gobernación. E l Sr. C A S A R E S interrumpe. Se procede a votar nominalménte l a propuesta de confianza al Gobierno. Se aprueba, por 294 votos, contra cuatro. Estos son de los señores Balbontín, Jiménez, Ayuso y Barriobero. r Las vacaciones parlamentarias Se aprueba una propuesta del P R E S I D E N T E en el sentido de que, a partir de mañana, comiencen las vacaciones parlamentarias, que terminarán el día 5 de enero. Orden del día esi ¡a pesisMiema pegasea. Se aprueban varios dictámenes del o r den del día. Y se levanta la sesión, a las ocho K $5 K S cinco.