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Y hubiera contestado: -Para calcular de algún modo las ganancias, bastará decir que tres jornales de tierra (150 áreas) donde hab ta una noria antes de introducirse los naranjos, granados y otros árboles frutales, daban ai propietario cada a f i o t r e i n t a pesos; cercó la posesión de muros, plantóse de dichos árboles y en 1792 se. sacaron quinientos pesos de las naranjas, doscientos de las granadas y buena porción dé frutas y hortalizas. Pues b i e n aquel terreno era propiedad del cura de l a villa, D Vicente Monzó. Y su ejemplo- -según declaraba el mismo C a vanilles- -electrizó a muchísimos, que se dier o n a formar huertas de igual naturaleza. A partir de entonces, l a zona naranjera ha ido creciendo más y más, sin que se vea el término de ese crecimiento. j a cosa en la que nadie había pensado hascomercio naranjero en l a temporada de ta entonces. L o que les ocurría era que no 1929 30, cuyos datos son los más recientes tenían medios para intentar dicha exportaque tenemos a mano al redactar esta cróción. D e todos modos, el Sr. Sagrista, dunica? Toneladas. 1.067.837. 341.707.936 pecho en negocios, no les hizo caso. setas. D e esté computo se halla excluida la Y entonces surge la figura de D José partida del consumo interior correspondien. A g u i r r e Maitiaí. Persona interesantísima. te a las zonas productoras. Nació en el G r a o de V a l e n c i a el año 1842. IQuién consumió más? Inglaterra con H i j o de un agente de Aduanas, fué educaIrlanda (y sin Irlanda... L e siguió a basdo en Francia. M u y joven, entró al servitante distancia Alemania. Después, F r a n ció del susomentado S r Sagrista, de quien cia. Luego, Holanda. A continuación, Bélluego fué sucesor. Colaboró en la creación gica. A seguida, Suiza. Y así sucesivamente. de la línea de vapores del marqués de C a m Más curioso es saber el húmero de n a- po, hecho dé monta entre los progresos m a ranjas valencianas que en cada nación se teriales del siglo x i x E n su hogar supo esconsumió por habitante. U n holandés, 127. conder al general carlista Dorregaray y U n suizo, 91. U n inglés, 65. U n belga, 5. al general revolucionario García VilTacampa. U n español, 50. U n francés, 31. U n aleAdemás, era poeta; poeta, principalmente mán, 25. U n noruego, 21. U n danés, 13. en lengua valenciana, de l i r a pulcra, recaU n irlandés, ocho. U n austríaco, ocho. U n tada y fervorosa. Ecos de la caseta blanca sueco, siete. P e r o no bastaba con que hubiera nase titula su libro. Y es que en Bétera, pueM á s detalles. Se calcula que, con las peranjos había que vender las naranjas. blecillo valenciano, tenía una bonita mansetas producidas anualmente por l a naranja Y no tardó mucho en llegarse a ello. sión, donde se reunían los ingenios de la valenciana, se podría cubrir la línea límite Corrían los años comprendidos entre 1864 época y donde falleció el grande y descode España. Y sobrarían pesetas. Y se y 1870. P o r los campos de la Ribera, por nocido vate Vicente Wenceslao Querol. E n calcula también que con las naranjas proCarcagente, por A l a r a por los caminos cuanto a l S r A g u i r r e murió. el año 1920. ducidas anualmente en Valencia se podría orillados de fronda, bajo el cielo sin manEste hombre supo oír a los F o u r n i e r y dar trece vueltas al globo terráqueo. Y asicilla, caminaban dos ciudadanos franceses. hacerles caso. Llegóse en consecuencia a uñ mismo sobrarían naranjas... Ambos llevaban el apellido Fournier. A m acuerdo, mediante el cual la C a s a Sagrista Finalmente, recordáremos que en un folleto bos tenían por oficio la errabundez por disanticiparía, una cantidad para l a e x p o r- recientemente publicado, con un estudio pfetintos países. P a r a mantenerse, no contaban tación por vía de ensayo, y, una vez ven- liniinar del doctor Maráñón, donde se hace sino con los óbolos que recogían del buen dido lo exportado, se cobraría los anticipos la más. intensa apología de la naranja despueblo tras sus conciertos al aire libre de y gastos y entregaría l a ganancia á los de el punto de Vista sanitario, hay recopiflauta y de violín. iniciadores. ladas más de cien fórmulas para comer naE n su andariega bohemia llegaron, pues, Y en efecto, compráronse naranjas de ranjas. Y falta la principal, que es arrana espléndidos campos de naranjos. A u n A l c i r a y se mandaron en cajas de madera carla del árbol, mondarla someramente y cuando perduraba en los árboles el fruto de (los frutos sin envoltura de papel sedeño) llevársela en gajos a la boca mientras en oro, ya habían estallado las sensualísimas á l a Casa D a n Roggers y Compañía, de L i la rrfañana de invierno se camina bajo un flores de azahar. Y los dos franceses, l i verpool. sol que parece una naranja y se recibe en bertando su fantasía, vieron l a posibilidad ¿Cantidad de cajas remitidas? Cincuenta. el rostro un remusguillo que tiene la a g r i de negociar con aquellas esferas luminosas Actualmente, el número de cajas expedidulzura de la naranja buena que aún no y suculentas. das se cuenta por millares. ha logrado su madurez... P a r a ello se pusieron en comunicación ALMELA Y VIVES Y puesto que hemos citado números, s i con D Francisco Sagrista C o l l hombre i m gamos en ellos... puesto en diversos negocios. A dicho señor ¿Saben ustedes cuál fué el volumen del le expusieron sus deseos de exportar naran 1 UN ALMACÉN DE NARANJAS. DISTINTAS SE HACEN (FO- EN EL SE REALIZAN OPERACIONES. MUCHAS i POR TOS DE ELLAS ACTUALMENTE, M E D I O S MECÁNICOS. 3 S B F I Í M SIt l N
 // Cambio Nodo4-Sevilla