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Á B C. D O M I N G O 20 D E D I C I E M B R E D E M 9 3 t EDICIÓN D E ANDALUCÍA P A G 24- v 1 ridos al- Japón por el tratado de paz rusojaponés de Portsmouth, de 1905. Adquirió asfel Japón en la Mancharía, previos acuerdos con China, el derecho de construir ferrocarriles, de explotar minas, de montar fábricas, pudiendo también mantener tropas para la seguridad de las vías férreas, garantía de todo lo allí creado y para l a defensa contra los bandidos o ejércitos ambulantes. Son éstos muy parecidos a aquellas grandes compañías o bandas blancas que i n festaron a Francia después de la guerra de los cien años, a mediados del siglo xiv, y que trajo a España el famoso aventurero francés Duguesclín (calificado por Lafuente de T e r r i b l e para intervenir en las l u chas fratricidas entre D Pedro el Cruel y D. Enrique el de las Mercedes. N o se trata, decíamos en el aludido artículo, al referirnos al Japón en su conflicto en l a Manchuria, de una vulgar intervención abusiva, n i de una irritante intervención militar. H a sido y es, puesto que persiste, suceso internacional muy complejo, en el que aparecen en situaciones no bien definidas, pero jurídicas todas, diversas y disconformes soberanías. E l Japón, agregábamos, se encuentra en la Manchuria en s i tuación excepcional y espccialísima. Así lo han reconocido los más eminentes estadistas, al dictar por unanimidad una resolución que cuidaron bien de proclamar, sin embargo, que no puede n i debe sentar precedente. E s natural, naturalísimo que las potencias débiles se sientan, o nos sintamos (para ser sinceros) alarmadas al emitir cualquiera concesión que limite o coarte los derechos soberanos. L o admitido para un caso puede ser aplicado a otro. Pero el del Japón en el presente conflicto es excepcional y particularísimo. Actúa con derechos evidentes, jurídica y legalmente adquiridos; además, representa en el mundo oriental y entre los de su raza la libertad comercial, el progreso y la cultura occidental europea. L a comisión Informadora que va a nombrar la Sociedad de Naciones, y que tan difícil y elevada misión ha de cumplir en la Manchuria, será la llamada a esclarecer el asunto y a poner fin a! conflicto, logrando la necesaria debida concordancia de derechos e intereses varios, sin nuevos derramamientos de sangre y en pro de la obra pacífica, mundial y progresiva. J. PÉREZ C A B A L L E R O San- Sebastián, diciembre- 1931. RELIEVES DE ACCIÓN- U n punto de revisión conslituciona! U n a de la s características más destacadas de las direcciones políticas i temporáneas es la desintegración de todas aquellas ideas, sentimientos, principios y derechos que tienen en el hogar cuna y asiento. Estado, Corporación, Individuo. Sóbrelos componentes de esta trilogía se ha montado el andamiaje de los sistemas del Gobierno en uso. L a familia no cuenta. Se desconoce, se niega, o simplemente se prescinde de ella. Predominan en el orden económico la concepción individual del trabajo; la mujer y el niño, ruedas de una máquina en la familia; la casa trabajadora, zaquizamí y tugurio, engendrador del odio; el trust capitalista sobre el taller familiar en el orden legislativo, la tendencia estatista que absorbe y monopoliza libertades y funciones religiosas, económicas y docentes la ley que facilita e! divorcio, las que ponen en pie de igualdad matrimonio y prole legítimos con aquellos que nacieron en la negra noche del extravío individual y social. E n la zona de las ideas y, de las costumbres, el conjunto aspiraciones, de sus sentimientos, de st ¿ideal; equivale a invadir campos ajenos coii. notorio perjuicio en el allanamiento. Los católicos tienen, pues, un deber tan; inexcusable como urgente: el de promoveí por todos los medios justos l a libertad da enseñanza. L o ha proclamado el Papa diciendo que, para, ejercer el derecho de educación, que es al mismo tiempo el más imperioso y sagrado de los deberes, menester es que los padres tengan a su disposición escue- las que les merezcan entera confianza y maes tros que sean sus leales colaboradores, pues ¡no otro alcance tiene en este caso el Magisterio, sino el de un mandatario. Dos procedimientos señala el. Pontífice. E l de la escuela confesional, en el que el pensamiento docente se inspira en el programa católico, siguiendo paso a paso las sendas de la religiosidad, o el de la libertad de enseñanza, mediante el cual se permita a las familias católicas establecer la docencia de acuerdo con sus ideales; sin otro auxilio, por D e la misma manera la naturaleza social parte del Estado, que el de los subsidios ecodel hombre actúa sobre la familia. Empujado nómicos aplicados al dictamen de la Justicia éste por las atracciones de los sentidos y distributiva que mide a todas las escuelas los deseos del corazón, busca una compa- por un mismo rasero, que es, en fin de cuenñera que junte a las suyas sus cualidades tas, el método llamado de repartición procomplementarias. Cada vez que la unión es porcional. bendecida pcr Dios nace un hijo que, por E l sistema de escuela unificada que se predesignios providenciales, se incorpora al seno coniza en el citado articulo 4.8, sobre impli familiar; los hijos crecen y poco a poco car la casi definitiva y total anulación del también sienten en el espíritu y en la carne enlace solidario entre enseñanza y familia, los afanes de constituir un hogar. Entre sustrae al niño de la influencia domestica y de estos hogares de origen común se establecen las direcciones pa, tenales, contribuyendo así relaciones y cambios de servicios y a mea convertirlo en hechura y servidumbre del dida que las relaciones se extienden y comEstado. E s cosa pintoresca ver y oír cómo plican surge la necesidad de un principio se discute en torno del niño, cómo se resuperior que las modere y regule. De esta suelve sobre su desenvolvimiento y educasuerte muchos individuos componen la fación, sin preocuparse de lo que piensen y. milia y muchas familias constituyen el E s quieran quienes diéraiile la vida. tado. L a concepción igualitaria que pretende aliPero estas familias no van a perderse en near todas las inteligencias, haciendo abs- el Estado como las aguas en el mar, sino que tracción de las condiciones y del medio que esperan de esa sociedad más grande y fueraspira a orientarlas por los caminos de lá te ayuda y protección en su existencia provida por sólo las aptitudes intelectuales no pia, es decir, que el Estado no debe absorpasa de ser un arbitrarísimo sonoro, pero berlas sino complementarlas. hueco y sin contenido de realidad. L a estatiE n oposición a este ideario típicamente ficación docente que se debe implantar por; español y católico se halla la recién nacida medio de estos preceptos constitucionales, Constitución. Basta leer el artículo 43, que está en abierta pugna con el derecho natural sitúa a la familia bajo la salvaguardia esde la familia, anterior y superior a l del E s pecial del Estado comparándolo con el 48, tado. que le arranca uno de los derechos más leBien que éste io ejercite en trance de i m gítimos y entrañables: el de enseñar a los posibilidad material o moral en el cumplisuyos, afirmando que el servicio de la culmiento de la carga; cuando l a suprema necetura es atributo esencial del E s t a d o sidad o la defensa común así lo exijan; mas ¿Dónde queda la función tutelar de que se habla en el artículo 43? ¿Dónde las na- de ninguna manera en situaciones normales, N o son el niño n i el hombre para el Estaturales solidaridades entre la familia y la do, sino el Estado para ambos, a fin de proescuela? E l problema escolar, ha escrito porcionarles las garantías que les permitan Juan Guiraud, en La Croi. v, es inexorabledesarrollar sus energías físicas y morales en mente familiar y acaso el más importante de orden a su destino temporal y eterno. N o todos por interesar al derecho y al deber de se olvide tampoco que supuesta la atribula formación física intelectual y moral de los hijos. Más importante que el de la natalición de i a cultura al Estado según el ardad, porque si la familia humana no tuvietículo 48, en. un régimen de libertad y dese otra misión que la de dar hijos, ni los pamocracia, monopolio tal tiene resonancias de dres otro destino que el de ser reproductodespotismo y dictadura. ¿Qué linaje de deres, ¿en qué se diferenciaría de la pareja mócratas habrá de ser los que sólo a título irracional? Imaginarse la vida familiar sin del usufructo del Poder impusieran a la. mala educación del hogar y sin la escuela que yoría del país o a una minoría simplemente, es su continuación, equivaldría a envilecerdeterminada interpretación social, espiritual la, a mutilarla, desgarrando carne y espíriy económica- de la vida, contraria a sus tu juntamente. creencias y sentimientos? E l monopolio i n tegral del Estado en materia de enseñanza, L a atribución al Estado de la facultad de ha escrito Julio Lamaitre, no sería admila enseñanza que se afirma en el artículo 48, es un atentado a la función educativa fasible, sino en el caso de que poseyera la miliar, pues restringe y dificulta el ejercicio verdad absoluta y hubiese logrado ésta unide un derecho, dado que la enseñanza púversal acatamiento Y bien sabido es que blica no es la directa y auténtica prolongacaso tal ni se da en España, n i en ningún ción del hogar, e impone una dirección pedaotro país. gógica a la familia, prescindiendo de sus E n la campaña revisionista que forzosamente habrá ele ganar intensidad, promulgada, ya la Constitución y franca la ciudadanía, el artículo 48 reclama. una modificación substancial si de veras se aspira a una conF A S i ÍLLMS DIINALI vivencia democrática sin- exclusivas. c u r a n r a d i c a l m e n t e l a s a f e c c i o n e s ele garganta, J. P O L O B E N I T O de las subversiones que ha logrado la categoría de una fórmula tomada por dicho vulg a r y corriente: Tengo derecho a v i v i r mi vida, sin otra relación con la ajena que utilizarla como instrumento Con grave daño para las solidaridades vitales que la familia representa primeramente, el individualismo, y más tarde por reacción forzosa, pero errónea, el estatismo absorcionisja dieron de golpe sobre el árbol que cobijó a feu sombra todos los legítimos progresos; empezó a verse menospreciado el sentido bienhechor y constructivo de la familia; de esta suerte, el positivismo político, en contradicción con sus teorías de evolución, puso en peligro la vida de la que es célula fundamental y primaria del Estado. Que así lo as, en efecto, dedúcese de la elaboración celular en los cuerpos vivientes. L a Naturaleza construye antes que nada l a célula; ésta se divide y multiplica, y mediante su multiplicación se forma y organiza el cuerpo poco a poco. 1 i 1
 // Cambio Nodo4-Sevilla