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A B C. M A R T E S 29 D E D I C I E M B R E D E 1931. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 28 LA C A B A L G A T A D El LOS REYES M A G O S Y EL ATENEO Los artistas del Ateneo, a cuyo exquisito gusto está encomendada l a organización de la ya tradicional Cabalgata de los Reyes M a- gos, trabajan sin descanso. Este año han echado el completo en punto a novedades que ofrecer a los niños de Sevilla. E l gran Casimiro Ortas, que hará el Rey Baltasar, cuida los detalles de su nuevo papel, que quiere interpretar con todo realismo. E n la Cabalgata figurarán, como siempre, los simpáticos camellos, recriados en l a marisma bética, y además un magnífico elefante que preparan nuestros artistas, sobre cuyos lomos irá el suntuoso trono de Casimiro, que le ha cedido por una vez el barbudo Baltasar. Tras el gran paquidermo irá de respeto un giboso animalito, con objeto de que Ortas cambie de cabalgadura cada vez que se canse. También figurarán en el cortejo de los Magos los carritos y burros de siempre, aumentándose este año esta vistosísima parte de la Cabalgata con los cochecitos infantiles que circulan por el Parque. Los carritos irán rematados por juguetes ya consagrados por la fantasía de l a gente menuda, como el perro de Xaudaró portador de una cesta de muñecos; el Pinocho haciendo juegos malabares, y el gato P e r i quito, remontando un globo. Es posible que la Cabalgata salga a la calle más temprano que en años anteriores, pues una casa cinematográfica quiere filmar el grandioso festejo, de fama universal. Hasta ahora, l a última novedad es que los Magos saldrán de la plaza de l a Maestranza por la puerta grande, como las figuras del toreo después de l a faena. Los Reyes serán, además del saladísimo Casimiro Ortas, el S r Pérez Piñal y un socio de la sección de Bellas Artes, posiblemente el S r Acosta. Y a no se descansa en el Ateneo, hasta ver el magnífico cortejo en la calle. Recomendamos a los rezagados que no olviden acudir a la suscripción. IÍ! ll! iii! iIli! l! íl! iilÍilHliHni VISITE NUESTRA ORAN EXPOSICIÓN DE JÜ 8 ÜETES Autos, Tambores, Jazz- bands, Bebés, Muñecas, Gran surtido en juguetes de madera, Escopetas, al Juegos blanco, bolos, Pelotas, Caballos, Tiros Cajas Trici- dentro de. síj a pesar, de los embates s? S vida, el infantilismo más simple- -y, ¡ay del que no lo tenga! desean ver el desfile de la comitiva por las calles de l a ciudad para sentir la alegría de creerse niños y la emoción de ver contentos a los que lo son. E l Ateneo, intérprete de los deseos de Sevilla, y ejecutor de su voluntad, no quiere faltar este año tampoco a l a palabra que les tiene dada a los pequeños, y desde hace tiempo les cumple. Deh mismo modo, no quere que la ciudad- -que hizo suya una fiesta muy sevillana por el arte, l a fe, el amor y la caridad que la inspiran- -se vea defraudada. De modo que para continuar dando un ejemplo de formalidad ante lá ciudad, los niños y los hombres, ha acordado el Ateneo, no faltar a la cita de este año tampoco, para lo que está dispuesto a realizar cuantos esfuerzos sean necesarios que... no son pocos, gracias a Dios. E l primer esfuerzo es el de reunir las sumas necesarias para sufragar los gastos. Ustedes saben que el Ateneo es una Sociedad de profesores, abogados, artistas, periodistas, escritores, estudiantes, maestros, gente, en fin que tiene que trabajar mucho para v i v i r y casi no viven, y no pueden hacer gastos por sí misma. L o único que hace es decir: ¡S e ñ o r e s! Estamos preparados para organizar l a cabalgata, el festival y el reparto de juguetes a los niños de l a B e neficencia, pero sin que ustedes nos proporcionen los medios no es posible intentar n a da. ¿Quieren ustedes darnos algo, por el amor de Dios y el de los niños? Tenemos extendida l a mano; ahí queda en actitud pedigüeña, esperando los donativos. N o dudamos que cada cual, en la medida de sus fuerzas, dará alguna cosa. Dinero es l o que más conviene, pues comprando nosotros por nuestra cuenta, y en vista de las necesidades, la organización puede ser más perfecta. ¡A ver quién da m á s! Paz en l a tierra y abundancia en su casa a las personas de buena voluntad. Donativos recibidos D Juan Barrera Gómez, 5 pesetas; don Matías Cortés Carrillo, 5 un donante, 5 doña Teresa Bengcechea (viuda de Friess) 5; D Enriqueta Friess de Moeckel, 5 X 5; D Francisco Ruiz Huerta, 5 señorita M a r y Lorén, 5 Federiquito Gómez, 10; D. Andrés Tassara González, 10; D F e l i pe Bartolomé Sanz, 10; D Diego Aíartínez Barrios, 5 0 D Manuel Mateos Silva, 5 D. José Aragón Díaz, 5 D Ignacio Rojas Marcos, 10; D Gilberto P i t k a i n 2 5 don José Silva Ortiz, 5 D José Francisco, 1; D. Enrique Zubiría y Pastor, 5 varios empleados de l a Compañía S. de E 197,25; Manola Sáenz de Casas Sánchez, 5 D Casimiro Sáenz de Casas Sánchez. 5 D Antonio Filpo y Rojas, 5 D Antonio F i l p o Stevéns, 5 D José del Castillo Díaz, 10 pesetas. D. Antonio Ruiz Teruel, 5 pesetas; D P e dro Torres Lanza, 5 D Víctor Justel, 10; don T de J 10: señores D Manuel Peña y J de Haro, un borrego; D Manuel Pérez Ronquier, ocho cajas de dulces; doña Concepción Toranzo, 13 pesetas; Casa de l a V i u d a 5 D José Gómez Millán, 25; Hotel Londres, 5 delegado de Hacienda, 15; Ciudad de Londres, 15; D Antonio Morales Porrúa, 5 D Joaquín Maur. i Benedicto, 10; doña Isabel Benedicto (viuda de M a u r i) 5 interventor de Hacienda, 5 tenedor de l i bros de Hacienda, 5 administrador de Rentas Públicas, 5 jefe de negociado del T i m bre, 2 ídem, id. Industrial, 10; jefe de la Inspección, 5; jefe del negociado de U t i l i dades, 10; D Baldomcro Rodríguez, 6; don Juan Miguel Simón. 2 D Cecilio Goto Arenas, 1 peseta a ¿Quieren ustedes dar algo para los niños? E l Ateneo, cuando se aproximan las fiestas del Niño- Dios, o sea l a en que resuena con mayor intensidad la voz del arcángel en los corazones, proclamando l a paz en l a tierra para los hombres de buena voluntad, piensa en los niños y en sus azuladas ilusiones de l a noche de Reyes y se dispone a transformarles en realidad el áureo sueño de todos los años. Es un compromiso que el Ateneo tiene contraído con los niños y de ninguna manera debe defraudar sus esperanzas. E s cosa muy grave, muy poco delicada, dejar de ser formales con los pequeños. A un niño ha de cumplírsele l a palabra dada, aun cuando para ello sea preciso vencer los mayores obstáculos. L o contrario sería abrir en sus aímitas el portillo de la informalidad, de l a duda y del recelo, lo que destruiría su confianza en los demás, y en sí mismos, para toda l a vida. Así piensa el Ateneo de Sevilla. Los niños de la ciudad esperan siempre en la noche de Reyes que pase la fastuosa cabalgata donde ven hecha- realidad la ilusión dorada que l a tradición fomentó en sus a l mas; y particularmente los niños desvalidos esperan confiados que los monarcas magnánimos les traigan juguetes. También los hombres, cada uno de los cuales tiene soldados, clos y Bicicletas, Panoplias.