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A B C. V I E R N E S DEL Unas SUCESO DE investigaciones EN i DE E N E R O EL D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 68. que éste atendía a prender fuego a la casa, pero Ramón se d i o cuenta de que los otros escapaban por una puerta que da al corral, se situó en la huerta, por donde és. tos tenían que saíir, 3 a medida que se iban presentando les iba descerrajando tiros, matando a Manuela, a su marido Esteban, a la h i j a de éstos llamada Silvina, y dejando gravemente herida a la otra hija, sobrina del asesino, llamada Carmina. E s t a tiene un balazo que le penetra por la espalda y le sale, por el pecho derecho. H a ingresado en el Hospital provincial, en gravísimo estado. E l asesino, después de prender fuego i la casa, y entrar en los corrales, donde prendió también el incendio, salió a la puerta de la casa y se descerrajó un tiro en l a cabeza, quedando también muerto. L a casa sufrió desperfectos y varias cabezas de ganado que se hallaban en las cuadras, que no pueden precisarse, pero que se dice eran cuatro vacas y dos cerdos, también perecieron, víctimas de las llamas. Los vecinos acudieron enseguida a, extinguir el fuego, tratando de prestar auxilio a las víctimas de Ramón, que eran ya cadáveres. U n o de los vecinos vino inmediatamente á la ciudad a dar cuenta al Juzgado, que esta mañana salió para el lugar del suceso, a l objeto de practicar las oportunas diligencias. Oviedo 1, 1 madrugada. Ampliando detalles del terrible crimen perpetrado en M i o bra, hemos de confirmar que las víctimas fueron el padre del asesino, llamado M a nuel su hermana Manuela, el esposo do ésta, Esteban Granda, y las hijas de este matrimonio Silvina y Carmen. Esta última murió en el hospital, a donde había sido conducida. L o s detalles de la terrible tragedia son espantosos. Dos niños, hijos también del matrimonio Granda, se salvaron milagro samente; llámanse María, de diez años, y L u i s de tres. María, al darse cuenta de la tragedia, salió corriendo de la casa, como sus hermanitos, que cayeron víctimas de las iras de Ramón. María, que ganó la casa de un vecino, fué la que dio las primeras noticias de lo que ocurría. L u i s también salió a la calle, y, al querer huir, tropezó con el cadáver de su padre, sobre el que se recostó, creyéndole vivo, y salvando la criaturita así su vida. Cuando los vecinos acudieron a l a casa, una gran hoguera se había apoderado del inmueble. E l terror de los vecinos les i m pidió atender debidamente al fuego, si bien las llamas imposibilitaban ya todo auxilió. Alguien quiso mirar en el hórreo, donde solía dormir Ramón, y, en efecto, allí se encontró ya cadáver. A su lado había una maleta abierta, y en alia el retrato del c r i minal, en el que éste había tenido l a sangre fría de escribir: Adiós todos. Habéis conseguido lo que queríais. Bien me habéis buscado. Ramón estuvo hace algún tiempo en América. P a r a efectuar el viaje le d i o dinero su padre, así como. para regresar. Este dinero lé fué descontado de la herencia, y a esto se oponía Ramón. E l padre de éste, velando mucho por lo que correspondía a los demás hijos, cuidó de tener en cuenta las cantidades entregadas a su hijo Ramón, y ello fué la causa de que el furioso Ramón o r i g i nase tan doloroso día. Los cinco cadáveres fueron trasladados al cementerio de la parroquia, de orden del juez, y hoy se efectuará n Oviedo el sepelio del cadáver de la niña Carmen, fallecida, como decimos antes, en el hospital. L a infeliz criatura tenía trece años. Se ha comprobado que Ramón usó tmá linterna, con la que enfocaba a sus víctimas según iban saliendo de la casa, pudiendo así hacer tan certeros los disparos. PASEO YESERÍAS policíacas M a d r i d 31, 6 tarde. E n el paseo de las Yeserías, durante la madrugada del 27 dei actual, la Guardia civil d i o el alto al taxímetro número 33892, de esta matrícula, y fué contestado con unos disparos de pistola. Repelieron la agresión ios guardias civiles disparando, y como consecuencia de ello resultó herido grave un individuo, que ha fallecido en el Hospital provincia! a las dieciocho del día 27. Este individuo había dado el nombre de Pedro Pérez García. E n el taxímetro mencionado iban además clel herido seis individuos más, que se dieron a la fuga. E l director general de Seguridad, señor Herráiz, encomendó al jefe de la primera brigada de Investigación Criminal, D Pedro Aparicio, que practicase activas gestiones para detener a los individuos que ocupaban el coche, como asimismo para identificar ai muerto, y también para averiguar qué propósitos llevaban estos sujetos. Dichas gcstionés fueron llevadas a cabo por el jefe de dicha brigada. Sr. Aparicio, con el comisario D Antonio L i n o Pérez González y agentes D Fabrieiano Fernández Quevedo y don Marcelino de l a Gándara. P o r ellas sé ha puesto en claro la intervención, o mejor dicho, el conocimiento que el chofer, conductor del automóvil, Alfonso R u i z de Landa, pudiera tener en este hecho, ya que no es- posible sujetarse a lo declarado en los primeros momentos por este individuo cuando afirmaba que los viajeros habían sido cosa accidental. Se ha podido comprobar que el conductor era conocido de los ocupantes del coche, ya que recibía avisos telefónicos al bar de la plaza de A n t ó s Martín, donde acostumbraba a detenerse. Estos avisos eran dados desde una taberna de la carretera de Andalucía, punto éste que, en cuanto se descubrió, ha orientado al comisario S r Aparicio, y a los señores L i n o Quevedo y Gándara, en la seguridad de que los que avisaban tenían que ser profesionales y delincuentes habituales contra la propiedad: los policialmente llamados espadistas y quinaores. Se ha identificado al muerto, que dio el nombre de Pedro Pérez García y resulta que se llamaba Antonio García Valcárcel, de veintisiete años, natural de Aímohar m (Cáceres) hijo de Cecilio y Francisca, i n dividuo de pésimos antecedentes, que ha sufrido condenas por robo y agresión a la fuerza armada. Se ha averiguado también que era un fugado de la cárcel de Cogoiíudo, en donde estaba detenido por robo en unión de su mujer, llamada Fidela, que aún continúa en d i cho establecimiento. E l cadáver ha sido reclamado por Josefa Moreno Pero, abuela de la Fidela, que vive en la calle de Manuel Cerón, 10, Matadero. Otros familiares del muerto, como son. un hermano y dos tíos, se encuentran presos en la cárcel de Colmenar V i e j o por robos, en los que seguramente tomó parte el muerto. Las investigaciones practicadas en la carretera de Andalucía, desde donde avisaban telefónicamente al chofer Alfonso Ruiz L a n da, para que fuese con el coche, han dado por resultado saber que este chofer, con su coche, ha verificado varios viajes en distintas ocasiones, la última a fines de noviembre pasado, a varios pueblos de las provincias de Cuenca y Toledo, en donde se han cometido robos, y que el que daba estos avisos es un individuo llamado Matías Moreno (EL M a tías) de treinta y ocho años, que ha sufrido condenas por robo y agresión a la fuerza ar- mada, y que usa los nombres de Matías M o reno M i n a y a y Antonio Muñoz Camarero. H a sido detenido en el día de hoy en unión de otro sujeto, llamado Manuel Vázquez E s pejo, de treinta y cuatro años, soltero, y sin profesión. Estos dos individuos ocupaban el coche, y aunque niegan haberlo hecho, por los antecedentes adquiridos y por las gestiones practicadas, se sabe que iban en unión de los otros cuatro individuos. Los dos sujetos han sido reconocidos por el chofer, que declara que son los que le llamaban y con los que ha verificado viajes, como anteriormente se dice, a las provincias de Toledo, A v i l a Cuenca y Segovia. UN A INDIVIDUO PADRE Y A MATA TRES SE SU FAMILIARES MAS Y SUICIDA Oviedo 31, 5 tarde. E n el pueblo de M i o bra, parroquia de Viedes, Concejo de L l a tera, vivía Manuel González Nieto, viudo. E r a un labrador bastante bien acomodado; tenía varios hijos, entre ellos uno llamado Ramón González, de treinta y cinco años, soltero, con el que estaba disgustado desde que falleció la esposa de Manuel y madre ae Ramón. Los motivos de las diferencias familiares eran los originados por l a herencia de la esposa de Manuel. Dos o tres años llevaban de disgusto y en muchas ocasiones el Ramón había hecho manifestaciones entre el vecindario de que iba a hacer en su casa una sonada, y, otras muchas había amenazado de muerte a su padre. Frecuentemente encontraba a sus hermanas en el mercado y por las ferias, amenazándolas de muerte y diciéndoles que eso de la herencia iba él a arreglarlo de una manera terminante. Anoche se presentó en casa de su padre esgrimendo una pistola, y acercándose a Manuel le dijo: Aquí se terminó el mundo y le hizo uñ disparo, en la cabeza, cayendo su padre mortalments herido. L o s que se hallaban en la casa, que eran una h i j a de Manuel y hermana de Ramón, llamada Manuela, a la que acompañaba su esposo, Esteban Gránela y dos hijas de este matrimonio, llamadas una Silvina y l a otra Carmina al ver la actitud de Ramón trataron de huir, aprovechando la ocasión de ¿Quiere usted leer la a d mirable novela titulada l s ojos V E SI S? 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