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A B C. MIÉRCOLES 6 D E E N E R O E l Sr. H I D A L G O Nicolás de Pablos, f organizador de l a huelga, está gestionando en el ministerio de Trabajo ser nombrado delegado del Trabajo en Badajoz. E l S r S A E O R I T N o está probado que n i n g ú n organizador de l a huelga tenga cargo alguno. Añade que no es cierto que l a huelga sea obra dé un solo individuo, y afirma que no ha podido realizarse propaganda en los pueblos de Badajoz, y esto es lo lamentable, pues de lo contrario estima que no se hubieran producido los sucesos de Castilblanco. Pide al Gobierno lo que deben pedir todos, que se haga justicia. E 1 Sr. O R T E G A Y G A S S E T (D Eduardo) manifiesta que lamentaría que estas Cortes por estas discusiones no llegaran a realizar la labor- para que están llamadas. Manifiesta que el responsable de los sucesos de Castilblanco es el antiguo régimen, que no educó al vecindario de dicho pueblo. Dice que para explicarse esa explosión de odio hay. que tener en cuenta las grandes i n justicias cometidas durante años. HabJa de l a Guardia civil, diciendo que es inferior a la de los demás países. E l Sr, B E U N Z A N o es verdad. (Escándalo, que impide oir al Sr. Ortega y Gasset, que replica al Sr. Beunza) E l Sr. B E U N Z A Justicia. Eso es lo que hay que hacer. (Nuevos rumores. E l S r O R T E G A Y G A S S E T cree que hay que ir a l a reforma de l a Guardia civil, para que no se pueda decir que vivimos en l a misma violencia pasada. M u y b á r b a r o es lo de Castilblanco, pero la violencia si no se justifica, se explica. (Protestas. E l Sr. B E U N Z A Afirma que el que ha estudiado en el extranjero puede decir que l a Guardia civil no es inferior, sino superior a las gendarmerías extranjeras. E l Sr. O R T E G A Y G A S S E T afirma que, según informaciones periodísticas, los presos culpables o no, estuvieron muchas horas en un balcón al aire libre, con los brazos en alto y con seis grados bajo cero, y esto lo estima más que como barbarie como superbaróaríe. (Aplausos en socialistas y radicales- socialistas. (Se acuerda prorrogar l a hora de ruegos y preguntas. E l Sr. P É R E Z M A D R I G A L dice que conoce Extremadura, donde ha hecho propaganda republicana, y se siente dolido de que el Sr. Hidalgo haya sacado del drama deducciones políticas. Afirma que en Badajoz no había organizaciones socialistas, sirio el terror secular de la masa ignorante, b á r b a r a y esclava, a l a que se dijo en las propagandas comunes de radicales y socialistas, después de l a revolución, que todo iba a ser cambiado; pero el orador hizo en sus discursos un elogio i m popular de l a Guardia civil, a fin de que ésta fuera tratada con respeto. A ñ a d e que en todas sus propagandas por E s p a ñ a hace el mismo elogió de l a Guardia c i v i l pero no puede permitir que se haga con los cuerpos de los pobres inmolados una industria política. Termina diciendo que es preciso pensar quiénes I o n los que buscan conceder al pueblo sus justas reivindicaciones y quiénes levantan l a bandera contraria. E l ministro de la G O B E R N A C I Ó N no puede admitir que sea determinada persona responsable de l a huelga, y menos de los sucesos de Castilblanco. Cree que el hablar constantemente de caciquismo es un tópico. E n Castilblanco no ha habido una protesta contra el caciquismo. Tampoco es un motivo la miseria, porque hay detenidos que poseen varios miles de pesetas y prestan al 20 por 100. (Rumores. N o se puede hablar exageradamente de caciquismo secular. E l cabo de l a Guardia civil sólo llevaba en Castilblanco siete meses. L o ocurrida es inexplicable y. los guardias! D E 1932. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G aS. de la Cámara. Y termina diciendo que sobre los tristes sucesos de Castilblanco no se debe hacer política de partido. civiles han caido por algo que todavía se i g nora, pero que se averiguará. E l Juzgado está actuando con toda garantía, pero es preciso que los testimonios se rindan con plena libertad. N o hay ningún género degresiones. S i los presos estuvieron en el balcón fué para evitar toda falsa imputación que pudiera hacerse de que se les coaccionaba en una habitación oculta para que prestaran declaración. Rechaza la queja del Sr. Ortega y Gasset sobre la intervención de las autoridades m i litares en la causa, pero está bien claro lo que sobre esto determina la Constitución. Reconoce que la distribución de pequeños puestos de la Guardia civil se presta a que los guardias adquieran familiaridad con las personas influyentes o no influyentes, pero cree que se debe dotar a este Cuerpo de los elementos precisos para su concentración y del material necesario, como se hizo en F r a n cia y en otros países. Pide apoyo al Gobierno para la defensa del orden público. E l ministro de J U S T I C I A lee el artículo correspondiente de la Constitución y los del Código de. Justicia Militar que se refieren a la intervención de ésta. Afirma que- el artículo constitucional no fué votado por el orador, pero que hay que respetarle, pues es producto de da voluntad Un tema constitucional E l Sr. O R T E G A Y G A S S E T (D Eduardo) entiende que el Tribunal militar no debe intervenir sino en sucesos exclusivamente de carácter militar. (Rumores. Y a veo que m i opinión no es compartida. E l Sr. G Ó M E Z (D T r i f ó n) Sí es compartida. E l Sr. O R T E G A Y G A S S E T estudia el delito, militar y sostiene su opinión de que en. Castilblanco no se debió aplicar este procedimiento jurisdiccional. Habla de corruptelas de vieja política. E l ministro de J U S T I C I A N o hay tal. L o que debió hacer es cortar el paso a los elementos que en l a C á m a r a votaron este artículo constitucional. (Grandes rumores. Esta es la verdad, añade, que yo percibí i n mediatamente, y si entonces no me levanté para intervenir, fué porque ya en aquella ocasión se habían producido incidentes gubernamentales. (Rumores. Recoge la interrupción del Sr. Gómez, quien dijo que compartía el criterio del señor Ortega y Gasset. Cree que lo que hay que demostrar es que se ha cometido una frasgresión de la ley. E l Sr. O R T E G A Y G A S S E T (D Eduardo) entiende que la cuestión de competencia puede determinarla la Cámara cuando se discuta el Código de Justicia Militar. E n términos de pasión discute las razones que desde el banco azul expone el señor Albornoz. E l ministro de J U S T I C I A declara que. mientras no se voten las leyes complementarias hay que regirse con las vigentes y no existe otro camino. E l Sr. B L A N C O (D Carlos) Dice que se trata de una cuestión clarísima fijada por las leyes. Habla del decreto de la República, fijando los límites de la jurisdicción militar, del artículo de la Constitución y del Código de Justicia M i l i t a r para deducir que no cabe otra interpretación sino la de que son delitos militares todos aquellos de que trata el Código de Justicia Militar y que éstos están atribuidos por el artículo 95 de l a Constitución a l a justicia militar. Cree que sobre los sucesos de Castilblanco el Poder legislativo debe limitarse a l a mentar los sucesos, a rendir un tributo de admiración a las víctimas del cumplimiento de su deber y a respetar la actuación del Tribunal que está actuando. (M u y bien. E l Sr. R O Y O V I L L A N O V A dice que los que conozcan la historia de la Guardia civil y tienen contacto con ella saben que lo que ha contribuido a elevar el prestigio de l a Guardia civil es la de que se considera centinela que está prestando servicio. P o r eso una sola pareja ha podido ser a través del tiempo, motivo del m á x i m o respeto. A la República- -añade- -imperta m á s que a nadie este respeto a la Guardia civil, y no cree que el Patlamento vote j a m á s que l a agresión a un centinela no constituya un delito militar. P o r lo menos el orador no lo votará nunca. Anunciadas 200 plazas. No se exige título. Instancias hasta el 15 do enero. Exámenes en abril. Programa oficial, que regalamos. CONTESTACIONES y preparación en el INSTITUTO RJEÜS, Preciados, 28, y Puerta del. So! 13, Madrid. Tenemos residencia 6 fistol y -jv sí fcirtí? r J f ü Defensa de los prestigios del Instituto de la Guardia civil ¿s i j (S. A. G. E. E l Sr. B E U N Z A cree que este asunto no está siendo tratado con l a altura que demanda l a opinión pública. Declara que l a Guardia civil está a la altura de las mejores milicias extranjeras y añade que todo el mundo sabe que del extranjero se ha solicitado en numerosas ocasiones la organización por oficiales y jefes de nuestra Guardia civil, de sus gendarmerías. Jamás- -añade- -se ha dado el caso en E s x paña de l a represión de l a Policía berlinesa íls Metro Gold- wyn ia; a. yer JUEVES 7 EN