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TEMAS DÉ DIVULGACIÓN Por el río de las A m a z o n a s ERCIBIMOS de pronto u n vago perfume de heroísmo tradicional, como u n aroma de inconfundible siesta de l a raza. E n fecha no remota volveremos a reanudar nuestras osadas exploraciones, nuestros estudios científicos del s i r i o x v n i tan lindamente representados por la labor de R u i z y Pavón y por e l herbario y las láminas admirables de Mutis. Estas se conservan por millares (siete mil) como u n tesoro de l a ciencia en el Jardín Botánico de M a d r i d E n l a segunda mitad del siglo x i x da E s paña otro chispazo de gloría científica con las expediciones de Jiménez de l a Espada, el selecto naturalista y geógrafo merecedor de l a mayor honra de los españoles y casi tan olvidado tan desconocido de nuestros compatriotas no especializados en ciencia) como el formidable M u t i s E n estos momentos uno de nuestros héroes del aire, el capitán Iglesias, trata de emular las hazañas inolvidables de aquellos expedicionarios en América con l a proyectada exploración en l a cuenca alta del río de las Amazonas. Río de tan vastas dimensiones por su volumen líquido, por su longitud y por su área tributaria, era natural que encendiese en los viajeros el deseo de surcar sus aguas, de explorar sus márgenes y de reconocer sus afluentes, muchos de los cuales son también ríos de caudal extraordinario. A s í d? sde Francisco de O r e l l a n a (a quien siguieron mucho después A g u i r r e T e i x e i r a A c u ña y el padre F r i t z entre otros de menor jerarquía) hasta principios de l a centuria P GRAN CABANA D E INDIOS D E L AMAZONAS que corre, el A m a z o n a s y sus afluentes han sido objeto de exploraciones p o r incontables expedicionarios, algunos dé ellos notables y atrevidísimos, como el gran L a Condamine, el cual, después de medir un grado terrestre en el Perú, descendió por el magnífico río sudamericano en su viaje de vuelta a E u r o pa. M a s la exploración científica tal como hoy entendemos esta suerte de exploraciones, no estaba en la mano de tantos esforzados viajeros hacerla, y a porque los medios de que entonces disponía la ciencia no correspondían adecuadamente a l a voluntad ni al esfuerzo, y a porque l a s expediciones se reducían a u n solo punto de vista, que les c e r r a b a el horizonte de o b s e r v a c i ó n para más e x t e n s o s resultados. A c t u a l m e n t e no interesan las rectificaciones o modificaciones de carácter g e o g r á f i c o étnico o lingüístico, o,l a distribución t e r r i t o r i a l de hombres, a n i m a l e s y plantas; nos interesan, a s i m i s m o los movimientos de la atmósfera, la composición del suelo, la calidad de las a g u a s l a s enfermedades propias de aquellos países; la relación e n t r e el c l i m a o, en. general, entre el medio f í s i c o y l a población humana: la v i d a social de los indígenas, las c o m u n i c a c i o n e s naturales, etc. Este estudio, con medios apropiados y especialistas i d ó n e o s está todavía por hacer escrupulosamente en las dilatad a s c o m a r c a s comprendidas en l a cuenca del Amazonas. s t nos oo EL DE CAPITÁN IGLESIAS, I N I C I A D O R Y LA EXPEDICIÓN ZONAS JEFE A L R I O D E LAS A M A- INDIOS HABITANTES D E L FUTUMAYO, E N LA CUENCA D E L AMAZONAS MEDIA L a empresa del capitán Iglesias es de tal r e l i e v e por su entidad técnica y por amplitud geográfica, q u e parece muv e x i g u o el tiem- po marcado por el jefe de l a expedición para llevar ésta a término satisfactorio; porque l a expedición no es, escuetamente, expedición, sino exploración aérea, terrestre y fluvial, de carácter físico y biológico, en te- rritorios contenidos, poco más o menos, en un área equivalente, a. quince o dieciséis ve- ees el suelo de nuestra Península, desde los i8 de latitud Sur (Río Grande, en B o v i a) hasta los 4 de latitud Norte (en el G u a i nía, en Venezuela y C o l o m b i a) es decir, 2 2 de amplitud austroboreal (en l a dirección de los meridianos) y de la desembocadura del Amazonas, en el B r a s i l hasta los 8 1 de longitud occidental, en el cauce alto del Marañón (en el Perú) y el del Ñapo (en el Ecuador) lo cual viene a ser una amplitud occidental, de Grenwich, de 2 9 Ateniéndonos a la cuenca media y superior del Amazonas, a partir de l a desembocadura del Madeira, al Este de Manaos, los expedicionarios tendrán que recorrer una tras otra, hacia el Sudoeste, subiendo el cur 1; o o o
 // Cambio Nodo4-Sevilla