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S A G A S T A HISTORIA DE U N BUSTO L busto de Sagasta obra del insigne escultor M a riano Benlliure, m i fraternal a m i g o tiene, además de un mérito artístico excepcional, una h i s t o r i a curiosa e interesante. Y como y o tuve l a fortuna de v i v i r l a voy. a darme el gusto de relatarla con todos sus detalles. Recuerdo que en uno de los primeros días de mayo de 1902 conversaba yo con M a riano en su antiguo estudio de la glorieta de Q u e v e d o Hacía tiempo que bullía en mi mente l a idea de indicarle que. hiciera el busto de Sagasta, porque, aparte de que así p e r p e t u a r í a en bronce una tan alta personalidad política y parlamentaria, el trabajo habría de resultar, m a r a v i 11 oso. L a cabeza del viejo t r i buno, de rasgos tan originales y de líneas y expresión tan singularísimas y elegantes, ofrecía m a t e r i a incomparable para ser modelada por tan i n imitable y genial escultor. E poradas d e invierno cantó Tamberlick en el teatro Real. E r a en aquella época el tenor más famoso del mundo. Y o no le trataba, pero era uno de sus más entusiastas admiradores. Sus avanzadas opiniones políticas eran proverbiales en toda üuropa. Influido por las ideas democráticas que la r e v o l u c i ó n del 48 había esparcido por casi todo el continente, dondeq. u i e r a que iba c o n t r a t a d o cualquiera que fuera la nación donde actuara, se identificaba i n- mediatamente con todos aquellos qye l u chaban por JOS principios liberales. E n M a drid, los días que le dejaban libres sus quehaceres artísticos, acudía a la tribuna, del Congreso, y, cómo conocía muy bien el castellano, gustaba oír los. debates, m o s t r a n d o siempre i n c l i n a c i ó n preferente h a c i a los diputados que representaban t e n d e n c i a s más izquierdistas. L a s sesiones se desenvolvían en un ambiente dé tensión y virulencia extraordinarias. 1 O y ó bastantes disY en aquel momencursos míos, y tuve la to hubo de ocurrwsefortuna de que le fueme expresarle m i penr a simpática m i actuasamiento, que acogió ción, según referencon e n t u s i a s m o rocias que a mí llegaron, gándome que me enpor conducto de amicargara yo de hacer gos suyos, que también el ofrecimiento, por 10 eran míos. que él no tenía relaUno. de los últimos ción alguna con don días de la temporada Práxedes. D O N P R Á X E D E S M A T E O SAGASTA. (F O T O F R A N Z E N) de ópera del 55 al 516 N i corto n i perezose p r e s e n t ó en m i so, a l día siguiente v i lujosos marcos, aparecían colgadas en la pa- casa el gran tenor, solo, sin hacerse acomsité a m i jefe, que entonces era presidente pañar de nadie que le presentase; me abrared, en cada uno de los lados del sillona del del Consejo de ministros, y no b i e n i e indizó entusiasmado. me prodigó los mayores despacho. Ambas tenían en su superficie esqué el deseo de Benlliure, accedió gustosíelogios; me excitó a que siguiera defenculpido un paisaje. simo y agradecido, encargándome que, para diendo la santa causa, y me rogó que acepconvenir cuándo había de comenzarse el M a r i a n o que n o debía n i quería engatara como testimonio de amistad esos dos trabajo, le comunicase l a invitación para ñarle le manifestó que eran de escasa espaisajes, que él me dijo tenía en gran- esalmorzar en su casa en día próximo, que no timación artística. tima. L o s guardo y los conservaré siempre, recuerdo fijamente cuál fué, y añadió bon L o siento- -dijo S a g a s t a- porque me aun sabiendo y a que valen poco, no sólo dadosamente que yo también le acompañase. gustaría que fueran admirables. T i e n e n un por su procedencia, sino porque. me recuerorigen para mí tan grato, que las he de Avisé a M a r i a n o y, reunidos, concurridan los tiempos más felices de m i vida. conservar con especial cariño mientras viva. mos a casa de Sagasta. Cuando pronunciaba él insigne caudillo E r a yo por primera vez diputado en aqueFué un almuerzo, familiar, sin que hubielas. palabras referidas, su acento revelaba llas memorables Cortes abiertas el 8 de nor a más comensales que sus hijos, Esperanl a más honda emoción y sus ojos se humeviembre de 1854, que en l a historia de l a za y Fernando. decieron. Nosotros también nos conmovilibertad siempre se llamarán las del bienio Durante las varias horas que allí permamos, experimentando una gran sensación de progresista. E n ellas hice l a campaña parnecimos, porque la sobremesa fué larga, respeto ante aquel hombre, acaso último relamentaria que más satisfecho dejó m i esSagasta, que, además de ser hombre de expresentante de tiempos mejores que debiepíritu durante m i l a r g a vida política. J o traordinario talento, era todo distinción y ven, pleno de fe en mis ideales, puesto e l ran servirnos de ejemplo a los que. no tuamabilidad, colmó a M a r i a n o de atenciones vimos l a fortuna de vivirlos. pensamiento en l a P a t r i a y en l a libertad, y nos hizo pasar un tiempo delicioso y enlos dos amores que cautivaban m i corazón, Antes de marcharnos dijo a M a r i a n o que cantador, desplegando todas las galas de su puse con la mayor generosidad y el más por mí sabría cuándo podría comenzar el finísimo y delicado ingenio, que hacían de puro desinterés todos mis alientos y toda modelado; pero que seguramente habría que él l a persona más simpática y sugestiva. m i voluntad en aquélla labor romántica que esperar a que empezara el verano, que, ceAntes de marcharnos quiso, que el maesemprendimos unos cuantos hombres decirradas las Cortes y disminuidas sus ocupatro conociera algunas de las Obras de arte didos, de los cuales no existimos hoy más ciones, dispondría de tiempo suficiente. que él poseía y oír su j u i c i o crítico sobre que Figuerola, V e g a Arrrñjo y yo. Dos años algunas de ellas. Pero su curiosidad por lo próximamente tuvo de v i d a aquel P a r l a que después le escuchamos, consistía p r i n Transcurrió el mes de mayo y casi todo cipalmente en saber su opinión sobre dos mento, cuyo trágico fin todavía me produel de junio, y u n día, que quiero recordar ce indignación y tristeza. Y en ambas temgrandes valvas de nácar que, encerradas en fué el 28 o el 29, me dijo Sagasta, a quien. t 4
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