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A 1 B C. M A R T E S ig D E E N E R O D E 1932. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 26. gares, dando un ejemplo de su amor al régimen. Todo esto lo hice por acuerdo de la superioridad, para de este modo ver los que se quedaban en l a vía pública con deseos de a l terar el orden a todo trance. Los grupos más numerosos, que se encontraban entre las calles de Bidabarrieta y Arrigorriaga, decían a voces que los detenido. que se encontraban en el Círculo T r a dicionalista fueran conducidos a la cárcel a pie y pasando por entre ellos. E l haber consentido esto hubiera sido, a m i entender, un completo disparate y una completa dejación del principio de autoridad, pues como era de suponer, dado el cariz de los componentes de estos grupos, los detenidos hubieran sido maltratados, y quizás por el estado de los ánimos hubieran llegado a algo más, y eso no lo consentí y creo que cumplí con m i deber. E r a necesario a todo trance despejar aquellos grupos, y previos los toques reglamentarios se procedió a ello por los guardias de Seguridad de a caballo. A l iniciarse el despeje sonaron algunos disparos, que partieron de lugar opuesto al en que se encontraba la fuerza pública y algunos de cuyos proyectiles penetraron en el café del B o u levard. Entonces los guardias repelieron la agresión, disparando al aire. Resultó herido el guardia de Caballería Sigfrido Blanco, que después de curado en la casa de socorro del distrito del Ensanche fué trasladado al Hospital. Mientras esto sucedía en l a R i v e r a me íciieron aviso de que en Zabalburu un grupo intentó incendiar el convento de las Reparadoras, enviando fuerzas del Ejército, que restablecieron el orden. Resultaron dos heridos, que fueron trasladados al Hospital de Basurto, y, según informes, que de comprobarlos se encargarán los agentes de la brigada social, partieron disparos del interior de dicho convento. H e tenido conocimiento- -terminó diciendo- -del acuerdo de la U G. T de huelga general por veinticuatro horas como protesta por los sucesos de hoy. M e ha producido contrariedad este acuerdo, pues considero que es hacer el juego a los elementos extremistas, que no hace mucho tiempo declararon la huelga general y que durante ella se comportaron como todo el mundo sabe. A pesar de este acuerdo confío en que la masa trabajadora, imitando la conducta seguida en l a último huelga a que me refiero, se comportará de modo correcto, pues no se ha de esperar menos de una organización como la U G T. que tantas pruebas viene dando de disciplina y afecto al régimen actual. esa unanimidad en el cierre. Únicamente sabemos de un grupo de comunistas de la sección de vías, del Ayuntamiento, que trabajó, pero otro grupo les invitó a abandonar sus tareas no tardando los otros en obedecer. De. los pueblos de la zona fabril y minera nos comunican análogas noticias. E n Baracaldo el paro es absoluto, lo mismo que en la zona de Somorrostro, pero la tranquilidad es completa, y tampoco se han registrado incidentes. Otro tanto puede decirse de Sestao. E n Portugalete, donde hay también tranquilidad, llegó a parar hasta el transbordador y los botes, funcionando tan. sólo una lancha para el servicio de los médicos. Comisaría. También fueron detenidos I03 directivos de la Lealtad Tradicionalista, que ayer quedaron en libertad. U n registro en u n convento de clausura De madrugada se llevó a efecto el registro ordenado en el convento de las Reparadoras, de la plaza de Zabalburu, convento de clausura. L o efectuaron e l general V i l l a Abrille, en persona, con el capitán que mandaba las fuerzas del batallón de montaña y unos cuantos agentes. E l registro no dio resultado. E s t a d o de los heridos Continúan en e l mismo estado los catorce heridos que cayeron en las refriegas de ayer. José L u i s López, el más grave, se ha agravado más aún y se teme que no llegue a la noche. U n incidente peligroso sin consecuencias. M a n i f e s t a c i o n e s y mitin comunistas Sobre las once de la mañana un nutrido grupo de comunistas se formó en manifestación, y enarbolando una franja roja izada en un palo se dirigió a la cárcel para libertar a Leandro Carro y Artemio Buena. U n a comisión de los manifestantes se destacó al objeto de entrevistarse con el director de la Prisión, -al que pidieron la libertad de los dos citados reclusos. E l director de la cárcel se puso al habla con el fiscal y éste le comunicó que precisamente estaba ya resuelta la libertad de ambos. Consultó con el gobernador y como éste no pusiera inconveniente a la excarcelación los comunistas en cuestión fueron entregados a sus compañeros. Estos los bajaron en hombros desde la cárcel hasta el Arenal, y una vez allí ocuparon el quiosco de l a música, a manera de tribuna, celebrando un mitin. Hablaron en él, además de Carro y Bueno, Agustín Ibáñez, comunista también. Sus palabras fueron bastante mesuradas y lo más substancioso de cuanto dijeron entre otras cosas, por la concidencia de los tres, fué un ofrecimiento rotundo de colaboración con el Gobierno para defender l a República de la contrarrevolución. Hubo muchos aplausos, muchos vivas, pero no pasó nada por fortuna. E l señor Calviño, de regreso en B i l b a o S u s primeras medidas E l gobernador propietario, Sr. Caíviño, llegó precipitadamente de regreso de M a drid, a las once y media, en un automóvil de la Dirección General, de Seguridad, que le facilitó el subsecretario de Gobernación. Se d i o la circunstancia de que al entrar el coche del gobernador un grupo de obreros trató de detenerlo, pero alguien hizo notar que iba dentro el Sr. Cal vino, y nadie se acercó al coche, dejándole paso libre. Estaba consternado por la tragedia de ayer, que le duele en lo. más hondo. S i n descanso se fué a su despacho, empezando a actuar, y a medio día hizo fijar en los s i tios de costumbre un bando que dice textualmente E l natural dolor hondamente sentido en estos momentos por todo el pueblo vizcaíno pacífico y honrado, con motivo de los l a mentables sucesos registrados en el día de ayer, quiere ser aprovechado como inconveniente pretextOj por parte de los elementos extremistas, con el exclusivo fin de alterar la paz y la tranquilidad pública. P o r m i parte, me hallo dispuesto a evitar toda alteración del orden, adoptando cuantas medidas de excepción sean necesarias dentro de l a Ley. A l objeto de e v i t a r que el vecindario sensato de la provincia, y muy especialmente el de Bilbao, tenga que lamentar el menor contratiempo, llegado el instante de dar cumplimiento a l a expresada disposición, inspirada en el más ijronto restablecimiento de la plena normalidad y del régimen general de derecho, estimo oportuno recomendar a todos procuren recluirse en sus casas en cuanto sea posible, guardando los que por la calle fueran el orden más perfecto, ya que consideraré enemigos de la República a cuantos se manifiesten tumultuosa o desordenadamente p o r l a vía pública, pues de no ser así procederé con todo r i g o r Espero que p o r e l bien de la República y de España será atendido este ruego, dando a todos los que esto cumplieren las gracias en nombre del Gobierno y en el mío propio. Terminó diciendo el gobernador que por el momento no tenía más noticias que comunicar que l a de que había concedido autorización para celebrar el entierro de las víctimas de ayer a los republicanos y socialistas, que se lo habían pedido. U n a comisión de ambos partidos le visitó en efecto, por l a mañana, y eí gobernador accedió a que los cadáveres fueran devueltos desde el depósito, p a r a hacer su conducción desde la plaza de Zabalburu hasta la de los Auxiliares, fijando la hora del mismo para las tres 3 media de l a tarde. Q u e m a de muebles. A s a l t o a una librería Los únicos incidentes serios se registraron en las primeras horas de la mañana. U n grupo de obreros se dirigió a las oficinas de Acción Católica, enclavadas en l a calle de Henano, penetrando en ellas después de forzar la puerta, y arroajndo por el balcón a l a calle sus muebles, mesas, sillas, máquinas de escribir y demás. Con todo ello hicieron un montón en la vía pública al que prendieron fuego. N o tenemos noticia de que se causaran detenciones. Tampoco sabemos que las hubiera en otros sucesos por el estilo, registrados frente al Instituto antes de Alofnso X I I I U n grupo de los que desde las primeras horas de l a mañana comenzaron a recorrer la población para evitar que se trabajase d i o en la idea de causar destrozos en la librería católica del Sr. Montiano, y uno de los más decididos se adelantó a ella y de un golpetazo con la culata de su pistola hizo trizas la luna del escápate, al tiempo que decía: P o r monárquico. Los del grupo, alentados por l a hazaña, irrumpieron en la librería e hicieron en su interior verdadero destrozo. Decimos que en ninguno de estos dos sucesos, que nosotros sepamos, se practicaron detenciones. E n cambio, sin motivo que se nos alcance, detuvo la Policía a seis muchachos que se hallaban reunidos en el Centro de los Luises, y les condujeron a la E i paro es absoluto Bilbao 18, 4 tarde. L a paralización de la vida en Bilbao como consecuencia de la declaración de huelga hecha ayer por la Ja U G. de T de acuerdo con los. republicanos, ha sido absoluta. Pararon todas las fábricas, talleres y obras, y cerró el comercio en general, incluso los estancos. Tampoco circularon los tranvías, taxis ni autobuses, y hasta pararon los trenes de las márgenes de la ría, que nunca han secundado estos movimientos. L o s únicos automóviles que circulan son los de los médicos, que llevan l a cruz roja en el parabrisas. Hubo pan, pero l a gente se precipitó como de costumbre a abastecerse con excesiva previsión, y ello fué causa de que no pocas familias se quedasen sin él. Salió l a Hoja Oficial informando oficiosamente do los sucesos, y el papel fué arrebatado de las manos de los vendedores. E l día es espléndido y la gente se ha lanzado a la calle a disfrutar del tiempo, lo que contribuye a animar el aspecto tranquilo de li población, ya aue por otra parte no se han registrado apenas coacciones que merezcan l a pena de consignarse, para conseguir el anuncio de esta manifestación, porque aun cuando no faltan personas sensatas que aconsejen calma y prudencia, es difícil- evi- L a gente está u n poco atemorizada ante
 // Cambio Nodo4-Sevilla