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DIARIO ILUSTRA- DIARIO DO. SIMO ILUSTRA VIGÉCTAV O DO. AÑO VI G E SI M O C T A V O 10 CTS. NUMERO FUNDADO E L i. D E JUNIO D E 1905 P O R D. T O R C U A T O LUCA AÑO 10 C T S H Ú M E R O DE TENA DANZA MACABRA i LA E n el Congreso se estudia cómo se h a de enterrar a los españoles. PELIGROSA GEST 1 O N SU- YO DIRÍA E N N E B R A GI Tipos de diputado como Balbontín y Samblancat, por ejemplo, se habrán creído tal vez que ejercitaban una función anticristiana y muy moderna al jugar, como quien dice, con los cadáveres en el Congreso. Pero en realidad no hacían otra cosa que reproducir el desdén que ha sentido siempre el auténtico cristiano por la materia perecedera. Con un poco de reflexión que hubieran puesto en el asunto, habrían comprendido que ni ellos dos, ni su colega Pérez Madrigal, llegarían nunca en humorismo macabro a lo que llegaron el Bosco y el viejo Brueghel, ni al ensañamiento funeral de aquellas famosas danzas de la M u e r t e con que los artistas, medievales respondían al pensamiento más profundo del cristianismo. E s decir, la idea de que, el cuerpo que ha perdido el alma (la posibilidad de lo divino) sólo merece desprecio. Con un poco más de cultura hubieran podido recordar que D Miguel de Manara, el alegre y gallardo castigador de Sevilla, mandó que le enterrasen, sin ataúd ni nada, a la puerta misma del hospital de la Caridad para que todo el mundo! o pisara. Decisión que solía ser frecuente en aquellos tiempos. E l culto del cadáver es precisamente una cosa pagana. E l famoso mausoleo lo atestigua. S i el cristianismo ha aceptado del paganismo el uso pomposo de los mausoleos y panteones, ha sido por debilidad más que por nada. Porque, en este punto preciso del desprecio al cadáver, Samblancat, Balbontín, López M a d r i g a l y el cristianismo, ¡cosa estupenda! están completamente de acuerdo. 1 S i yo fuese. delegado en la Conferencia Son curiosas las noticias que llegan de del Desarme, diría, aproximadamente, lo que Bilbao sobre la personalidad de ese joven sigue: Señores, no estamos aquí para rerevolucionario detenido en Alcalá de H e dimir el mundo, sino para realizar, por fin, nares como jefe y autor de la abortada una solemne promesa. L o s vencedores de sedición comunista. H i j o de una distingTiiAlemania se han comprometido a que el da familia de Santurcc- -dicen los telegradesarme del Reich sería el comienzo de una mas- se significó siempre por su carácter limitación general y radical de los armaaventurero y nómada, indómito y rebelde mentos. Ciertamente, algo se ha hecho ya en a toda disciplina social. E l trato con geneste terreno, pero lo principal queda aún tes exaltadas influyó, sin duda, en su ánipor hacer. ¿Y por qué no cumpliríamos mo, ya muy. dispuesto a ello, y eso es lo nuestra promesa? A d m i t o que los armamenque le ha llevado seguramente a la aventos rusos representan un peligro para nuestura de Alcalá. E r a un muchacho inquieto, tra tranquilidad, pero la situación financiede mucha imaginación. ra de los Soviets es tan poco favorable, que éstos seguramente aspiran a reducir sus gasH e aquí el- inconveniente: la imaginación. tos militares. ¿Entonces? S i todos redujeCuanta más imaginación tenga un muchasen sus armamentos en proporción- -más cho, cuanto más fácil sea a la sensibilidad justo sería, desde luego, adoptar una escala y a la emoción, más riesgo corre de autoprogresiva- el equilibrio de las fuerzas sugestionarse. Este es precisamente el gran seguiría siendo aproximadamente el mismo. peligro de nuestra juventud. E l problema de la seguridad no cambiaría y E l año 1845, Donoso Cortés, en una carse conseguiría el mismo fin con unos gastos ta dirigida al conde de Raczyosky, minismucho menos elevados. tro de Prusia en Madrid, le- decía: So cree que el socialismo no ha- penePorque de esto se trata principalmente: trado e n España; error profundo. E l día de la reducción de los gastos improductivos. que se rompan los diques veréis aquí más N o creo, en efecto, que la disminución de socialistas que en París, y m e preguntalos, armamentos acabaría con el peligro de réis con espanto de dónde han salido esos conflictos armados. También hubo guerras monstruos. E n España toda verdad peneen épocas en que los ejércitos eran- numéritra al instante y todo lo que penetra liega camente insignificantes comparados con los a l punto a la exageración en todo. Nosactuales. N o creo tampoco en el pacifismo otros hemos exagerado los vicios y las virinnato de los pueblos. Sin. embargo, la retudes, las cosas graneles y las pequeñas, ducción de los armamentos produciría por liemos exagerado l a perseverancia hasta sí sola excelente efecto, pues demostraría l a lachar durante siete siglos con los moros; existencia dé cierta dosis de confianza muhemos exagerado el odio de raza hasta e x tua. Esta consideración de orden moral es Y o no entiendo demasiado de estas cuesterminar a los judíos heñios exagerado el la relación que existe entre la limitación de tiones de estructuración política de tm sentimiento religioso hasta inventar la I n los armamentos- -no me gusta la palabra pueblo. Ignoro hasta qué punto es necesario quisición, y no nos faltaba más que exa desarme -y la paz. Los presupuestos de llevar las cosas pitra conseguir que una gerar el socialismo y lo exageraremos. guerra menos elevados que los actuales pernación, limpia de todo obstáculo, rompa a mitirían la disminución de los impuestos y S i no conociéramos la fecha de esa carcaminar por una vía nueva hacia un esplénuna producción menos costosa, lo que no deta- -casi un siglo- ¿no podríamos sospedido porvenir. Pero si en el fondo de todo jaría de influir, en sentido favorable, sobre char que estaba escrita ahora? ¿N o la susno hubiera, como es probable, más que un cribirla hoy cualquier sector de las dere- el fomento, del comercio, internacional. deseo, de ultrajar, de fastidiar, de vengarchas? Tributemos el debido honor a la cla L a convocación da esta Conferencia dese, no hay duda que sí lo consiguen. E s rividencia de Donosa Cortés, pero haciendo muestra ya que los mismos Gobiernos escenas parlamentarias como esa de la secuconstar a l propio tiempo que, más que clatán convencidos de la necesidad de, dismilarización de los cementerios fastidian por rividencia intuitiva, e r a 1 1 postulado cien 11 nuir los. armamentos. N o es necesario aúe igual a todos, a creyentes, agnósticos y. trantífico, consecuencia indispensable y lógica asombremos al mundo, basta con que le dedel conocimiento del pueblo en que vivía. seúntes. H a y una palabra, pudor, que las mos la sensación de algo práctico, de algo ¿Qué otra razón poderosa puede haber no palpable, por lo menos hasta el mismo graCortes Constituyentes no se lian cuidado de siendo ésta de la fácil excitabilidad, de lá- do, que la Conferencia de Washington, hace tener en cuenta. Todo alumbramiento debe propensión sugestiva a la propagación y estar presidido por un mínimo- de pudor. diez años, en el terreno de los acorazados. al contagio, que explique sociológicamente Los pueblos no esperan de nosotros milaY o no sé si es completamente sublime el acto y, más aún, psicológicamente, esta tendengros, pero sí que tienen derecho a exigir una de alumbrar una Constitución como ésa. L o cia nacional a exagerarlo todo, a sacarlo dosis de buena fe y de sentido práctico. único cierto es que a veces, muchas veces, de quicio, a llevar inmediatamente las ideas Ncj comprenderíwi las razones de un nuevo en lugar de emplear la piadosa cortina se a la ejecución de l a práctica? fracaso, ni desdeel punto de vista moral ni ha abusado del cinismo. desde el material, -T Todos los tratadistas que han estudiado A pedradas con las calaveras! Bien. Las el proceso del sindicalismo anárquico catacalaveras no significan nada. Pero los muerlán han estado conformes en que en el fon- tos, sí... Ustedes: podían alegar el derecho do no hay más que mimetismo. A h o r a el a jugar con los huesos de los cementerios; socialismo y e l sindicalismo descienden y en cambio es un abuso y una violencia el vamos derivando hacia el comunismo. M i que jueguen con las sombras, con el espímetismo también. Sugestión, excitabiridad, ritu de: los muertos; es decir, con el ser imitación, contagio... Quién sabe si todos estos problemas que hoy tanto nos, preocuprofundo de todas aquellos que hicieron a pan, no serán e n definitiva sino cuestiones España. H e aquí la opinión de un trande fisiología y terapéutica. seúnte, E l muchacho fué siempre un espíritu muy exaltado y m u y dado a l a aventura. Dentro de dos semanas se reunirá l a Conferencia del Desarme. JOSE: M. SALAV. ERRIA PEDRO MATA