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AB C. M I É R C O L E S 20 D E E N E R O DE 1932. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 20. 1 O r d e n del día. L a secularización de. cementerios Coatiaúa la discusión de este proyecto. Se pone a débate el artículo cuarto del dictamen, que dice así: A r t í c u l o cuarto. Corresponde a i o s padres y t u t o r e s d e t e r m i n a r l a sep u l t u r a que h a y a de darse a los que n o a l c a n z a r e n ía e d a d p a r a testar. L a voluntad expresa del difunto, o e n s u defecto l a i n t e r p r e t a c i ó n que de e l l a h i c i e r e n sus f a m i l i a r e s o- c a u s a h a b i e n t e s será l a que d e c i d a e l carácter del enterramiento. Contra este artículo el Sr. G O M A R I Z formula el siguiente voto particular; E l enterramiento no tendrá carácter religioso alguno para los que falleciesen en edad de testar, a no ser que lo dispusieren expresamente y de modo auténtico; para los que fallezcan antes de dicha edad, la familia dispondrá el carácter del enterramiento. Defiende el voto su autor. Eí Sr. S A L A Z A R mantiene el dictamen y dice que en España es muy grande el número de personas que fallecen sin testar, pero también es muy considerable el de aquellos jue se preocupan de las circunstancias de su entierro. Eí Sf. G U E R R A D E L R Í O manifiesta que los radicales aceptan el voto particular del Sr. Gomáriz. Entre las protestas de los diputados católicos explica esta actitud y recuerda que con motivo del fallecimiento de A n d r e n i o le fué hurtado el cadáver a les librepensadores, y lo mismo estuvo a punto de ocurrir en Barcelona con ocasión de la muerte del presidente de la L i g a L i brepensadora de dicha población, Sr. Chuli Casáis, cuyos restos hubo que enterrar casi a viva fuerza por sus correligionarios, que se impusieron a estacazos. (Protestas de los católicos. justifica aquella violenta medida, y dice: Medios tiene la Iglesia para que todos los católicos consignen su declaración expresa acerca del carácter que ha. de tener su enterramiento. (Preside el Sr. Buriles. Salvando la autoridad del presidente de la Comisión, diputado radical Sr. Salazar AlciTio, dice el orador que los radicales votarán i, t propuesta del Sr. Gomáriz, dejando cubierto y a salvo la disciplina del partido. E l Sr. P I T A de la Comisión, defiende el dictamen. E l Sr. S A L A Z A R pide respeto para sus ideas al rechazar, con convencimiento, eí voto particular de los diputados radicalessocialistas. E l Sr. A L V A R E Z (D. Basilio) entiende que el voto particular tiene un verdadero sarácíer reaccionario, porque si no se cree n la vida de ultratumba no hay para qué t tormular propuestas respecto del carácter del enterramiento; y si se cree en ella, hay que respetar los sentimientos religiosos, que forman el ambiente general del país. Cita los datos publicados acerca del número de enterramientos religiosos y civiles efectuados durante la República, y dice que, con un sentido mejicano, se trata de arrebatar a los creyentes el derecho a una sepultura católica. E l Sr. G O M A R I Z insiste en que no se debe tratar de adivinar lo que no se consignó expresamnte, y esta es, a su juicio, la postura más respetuosa con los principios iberaies. Entiende que en España la mayoría es reiposamente indiferente y sólo una pequeña minoría católica positiva. El Sr. O R E J A (vasconavarro) censura que ios radicales dijeran que, en cuestión religiosa, nadie podría colocarse a su izquier- da, y añade que la actitud de la minoría está en contradicción con las palabras que en toda España pronuncia el Sr. Lerroux. E l Sr. G U E R R A D E L R I O manifiesta que el programa de los radicales leído en el Cine de la Opera por el Sr. Maura es auténtico y el orador, en el mitin de Segovia, y en toda ocasión, ha propugnado por la misma doctrina radical, en materia religiosa. Se dirige al Sr. Oreja y. a los católicos, y dice que se puede ser radical y librepensador y formar parte de un partido de orden, en contra de la creencia de las extremas derechas, que creen, con error, monopolizar este orden. Puesto a votación nominal el voto particular del Sr. Gomáriz, es aprobado por 143 votos contra 29. Son retirados después varios votos particulares v enmiendas. E l Si- G Ó M E Z R O J I defiende otra y dice que obligando a los católicos a consignar su voluntad sobre el carácter de su enterramiento, se pisotea la libertad. Añade que si se fuera a un plebiscito, que no aceptan les laicos porque no les conviene, quedarían éstos en una insignificante minoría. Cree que las expresiones de catolicismo y los actos realizados en vida, son más que suficientes para hacer patente esta profesión de fe, sin necesidad de una declaración expresa y por escrito. Es rechazada la enmienda en votación nominal, por 123 votos contra 25. Después de esto el Sr. C A S A N U E V A de- fiende una nueva enmienda, no obstante observar el presidente de la Comisión que el dictamen que ha quedado sustituido por el voto particular del Sr. Gomáriz, aprobado por la Cámara, y que las enmiendas al antiguo texto no tienen ya razón de ser. Lee el voto aprobado, y dice que, por cierto, ha sido variado por el Sr. Gomáriz, después de estar admitido por la Cámara. Pregunta si los jóvenes que fallezcan antes de ios veinte años de eda d, habiendo testado con arreglo a su derecho, serán enterrados con arreglo a su voluntad. E l Sr. G O M A R I Z Naturalmente. E l Sr. C A S A N U E V A Que es notorio, pues eso no lo dice el dictamen. Después analiza el enorme número de confusiones a que va a dar lugar la aplicación del voto aprobado, entre ellas la dificultad nacida de la costumbre de no abrir el testamento hasta transcurrido unos días después del fallecimiento. E l Sr. G O M A R I Z acepta la enmienda en el sentido de declarar que se respetará en todo caso la voluntad del testador menor de veinte años. Después de un diálogo entre los señores C A S A N U E V A y G O M A R I Z se aprueba la enmienda. E l Sr. B E U N Z A pide la palabra y el señor P É R E Z M A D R I G A L al protestar de su intervención, provoca grandes protestas de los vasconavarros. y agrarios. E l P R E S I D E N T E corta el incidente con energía, concediéndole plena libertad para usar de la palabra. E l Sr. B É U N Z A solicita que se considere a los dementes como menores, a los efectos de la enmienda del Sr. Casanueva. 8 ampian en SÍ instante raseíaíes, muebfes, crístaf Droouerlas, ferreterías, artículo do limpieza y garaces. Distribuidores: E. 1. S. L. Los tlatraxo, ií. Venta: Se aprueba el artículo cuarto, con el voto en contra de los diputados vasconavarros y agrarios. Se lee una enmienda del Sr. L E I Z A Q L A proponiendo la adición de un nuevo artículo quinto en la siguiente forma: Artículo quinto. Las disposiciones de esta ley serán aplicables a los restos durante el plazo de inhumación que establezcan las leyes sanitarias y trascurrido este plazo, las familias o herederos podrán recogerlos y verificar su depósito fuera de los cementerios municipales, en lugares en que sean guardados con el respeto a ellos debido. L a defiende el Sr. A G U I R R E Trata de los derechos concedidos a las minorías en los tratados internacionales después de la guerra, en materia de religión. Lee tratados con Yugocslavia, el de Lausa 11 a y otros, en que se establece el deber de respetar los derechos de las minorías en cuestiones de raza, religión y lengua. P o r lo tanto no viene a defender el derecho de ios católicos únicamente, sino el establecido en el siglo x x por todos los países civilizados en materia de cementerios públicos. Encuentra en la enmienda una transacción. Pregunta qué precisa hacer la Comisión con los cementerios, como uno de Bilbao, construido por los ingleses, en el cual se hicieron tres divisiones: una, para católicos; otra, para protestantes, y otra, para ilustres, pues si se intenta secularizarle se provocará un gravísimo conflicto. E l Sr. P É R E Z M A D R I G A L ¡L a guerra, la guerra! (Risas. E l Sr. A G U I R R E Y lo mismo ocurre con los cementerios israelita y inoro de M a rruecos. Dice que él llevará los restos de sus padres a donde reposan los de sus antepasados y para ello reclama se consigne la autorización en la ley. ¿Y qué venis a decirnos- -añade- -a los vasconavarros. que somos el pueblo de la tradición de libertad? L a Inquisición aquí citada no funcionó en las Vascongadas, aunque comprendo- -dice- -que aquello fué un. fenómeno de los tiempos, y la Iglesia, coni- puesta de hombres, vivió el ambiente de aquella época. Defiende el espíritu liberal de su país, cita al. árbol de Guernica, y pide que sea admitida la enmienda. E l Sr. M A R T Í N E Z M O Y A de la Comisión, dice que es inútil que hable de l i bertad quienes la combaten constantemente. Manifiesta que estos principios internacionales han sido acordados para los pueblos orientales, y además deduce, que al invocarlos en defensa de las minorías, reconoce el Sr. A g u i r r e que los católicos constituyen la minoría del país. Dice que a los cementerios moros se les aplicarán las normas de los cementerios privados. E l Sr. A G U I R R E rectifica y dice que no se le ha contestado a sus argumentos. Insiste en que España se comprometió a respetar el espíritu de los Tratados internacionales. E n los S O C I A L I S T A S ¿Y la mínoria? E l Sr. A G U I R R E V o y a ello. S i somos minoría, tenemos derecho, y si somos mayoría, con mayor razón. A preguntas de la Comisión aclara el sentido de la última parte de su enmienda, la cual queda rechazada en votación ordinaria. E l Sr. P I L D A I N defiende otra enmienda, pidiendo que subsistan los cementerios católicos, en tanto subsistan en España los protestantes, neutros, etc. También es rechazada. Queda aprobado el proyecto de secularización de cementerios, y se levanta la sesióa a las nueve y media de la aoch
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